Ex convicto mató a un agente penitenciario, tomó a cuatro rehenes y al final se suicidó de un balazo en la cabeza
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El dramático episodio, que se había iniciado a última hora de anoche y terminó esta madrugada, se produjo en la vivienda del agente penitenciario asesinado, ubicada en la localidad platense de Olmos.
El ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, explicó esta madrugada que el ex convicto, de apellido Domínguez, discutió acaloradamente con el guardiacárcel en el interior de la casa de este último y luego "lo mató a balazos".
También precisó que lo asesinó utilizando el arma reglamentaria de la víctima, identificada como Héctor William Torres, quien se encontraba de licencia médica.
El dramático hecho se desencadenó pasadas las 22:00 en una vivienda de las calles 52 y 196, de Olmos, y se extendió durante más de tres horas, hasta la madrugada de hoy.
Tras el asesinato de Torres, el ex convicto tomó como rehenes a tres mujeres -una de ellas embarazada- y a una nena de apenas tres años, que se encontraban en ese momento dentro de la vivienda.
Tras ello, una denuncia al número 911 hecha por vecinos, que daba cuenta de que se habían escuchado detonaciones, alertó al personal policial, que rodeó toda la cuadra.
También el fiscal del crimen Marcelo Martini llegó al lugar y poco después arribó personal del Grupo Especial Halcón.
Los policías lograron determinar que el ex convicto estaba atrincherado junto a las mujeres y a la niña en una de las habitaciones, por lo que pudieron ingresar al sector donde se presumía que estaba el cuerpo del penitenciario.
Según lo indicado, tras constatar que el efectivo penitenciario se encontraba sin vida, decidieron iniciar una negociación para no poner en riesgo a las víctimas que permanecían como rehenes.
En ese marco, mientras intentaban persuadir al ex convicto de que se entregara, le llevaron comida y le brindaron garantías sobre su seguridad, y el sujeto liberó a la pequeña de tres años y más tarde a dos de las tres mujeres que tenía cautivas.
Luego, según lo indicado, se atrincheró en un sector de la casa de difícil acceso, donde mantuvo como rehén a la mujer embarazada.
Aparentemente cuando habían logrado convencer al sujeto de que se entregara y que liberara a la mujer, el ex convicto se encerró en un baño de la propiedad, y mientras los efectivos del Grupo Especial Halcón entraban a la casa, se escucharon varias detonaciones.
Según explicó posteriormente a la prensa el ministro Casal, esas detonaciones se realizaron para sorprender al ex convicto y tratar de que perdiera el control de la situación.
De acuerdo con lo señalado por fuentes policiales, cuando los efectivos ingresaron a la vivienda, el sospechoso estaba encerrado en el baño y, al verse rodeado, decidió pegarse un tiro en la cabeza.
Según determinaron los investigadores del caso y las autoridades, el ex convicto había cumplido una condena en una cárcel de La Plata y actualmente acudía a firmar mensualmente a una unidad de detención, ya que tenía un beneficio de libertad condicional.
"Ingresó, discutió, lo asesinó, tomó los rehenes y decidió quitarse la vida", dijo el ministro Casal al hablar con la prensa una vez finalizado el episodio.
Y agregó: "Se generó una discusión en la que esta persona terminó asesinando al penitenciario presuntamente con el arma" del agente.
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