Exempleados de Casa Aduriz celebraron una emotiva cena de reencuentro
Antiguos trabajadores de la emblemática tienda tandilense se reunieron para compartir anécdotas y recordar el legado de un establecimiento que durante décadas fue el referente comercial de las familias en la calle 9 de Julio.
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En el corazón de la historia comercial de Tandil, existen nombres que evocan nostalgia y un profundo sentido de pertenencia. Uno de ellos es, sin duda, Casa Aduriz, el emblemático establecimiento que durante décadas fue considerado la tienda de las familias por excelencia en la ciudad. En días pasados, ese espíritu de camaradería que caracterizó a sus pasillos volvió a encenderse con la celebración de la denominada Cena del Reencuentro, un evento que reunió a decenas de excompañeros que compartieron años de labor en el recordado local.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa cita no fue solo una cena protocolar, sino un viaje en el tiempo para quienes formaron parte de la planta de trabajadores de un comercio que marcó una época dorada en el centro tandilense. Ubicada históricamente en 9 de Julio 563, Casa Aduriz se erigió como un referente ineludible donde los vecinos podían encontrar absolutamente todo lo necesario para el hogar y el vestir, consolidando un vínculo de confianza con la comunidad que trascendió las generaciones y se mantuvo firme durante varias décadas.
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Un legado de trabajo y amistad en el centro tandilense
El encuentro permitió estrechar lazos entre personas que, más allá de las tareas laborales cotidianas, construyeron una red de afectos que se mantiene inalterable con el paso del tiempo. La Cena del Reencuentro sirvió como el marco ideal para recordar anécdotas de mostrador, las largas jornadas de atención al público y la evolución de un Tandil que crecía al ritmo de sus comercios más tradicionales. La tienda no solo era un punto de venta, sino un espacio de formación humana para muchos de los empleados que allí dieron sus primeros pasos en el mundo del trabajo.
La convocatoria fue masiva y reflejó la importancia que el establecimiento tuvo en la vida de sus integrantes. Entre risas y recuerdos, los presentes posaron para una fotografía que ya forma parte del archivo sentimental de la ciudad. En la imagen se encuentran muchos de los rostros que, con su atención diaria y profesionalismo, hicieron de Casa Aduriz un lugar indispensable para los tandilenses, brindando soluciones y productos de todo tipo en una época donde la atención personalizada era el sello distintivo.
Los protagonistas de una jornada para el recuerdo
La lista de asistentes a este emotivo evento incluyó a figuras centrales de la historia del comercio. Entre los presentes se destacaron G. Valbuena, R. Azcasuri, Mirta Irazabal, M. Quiñones, I. Mazola, M. Hernandez, S. Montes, S. Azcasuri, L. Agostini, M. Machain, G. Islas, M. Iriberri, M. T. Anso, A. Borda, R. Rezola, J. Quintana, O. Buselli, M. Boulanger, M. Ithurrat, H. Baner, A. Lopinto, A. Maschio, H. Durruty, L. Fiaschetti, N. Cagliolo, P. Pina, D. Granato, R. Vitullo, A. Petersen, R. Mordenti, O. Caballero, J. C. Gamalero, A. Tasin y Mario Irazabal.
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