Experiencias internacionales Entrevista a Claudia Granobles, colombiana, miembro de AIESEC Tandil
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEstudie en la Universidad de Quindia, en Colombia, soy bolota. Cuando estaba en el octavo semestre de la carrera, tuve la posibilidad de irme, con una pasantía en biología molecular, un año a Inglaterra. Al regresar a Colombia, culminé mis estudios, me gradué en el año 2007 y luego concursé para un doctorado. A través de Internet apliqué muchas veces en diferentes países, nadie me ofreció una oportunidad, al contrario, yo la generé por Internet visitando páginas del ámbito científico. Finalmente, luego de graduarme, encontré un doctorado en Argentina, no porque yo buscara este país específicamente, sino porque se dio así. Yo estaba dispuesta a irme a cualquier parte, debido a que antes de graduarme busqué trabajo y en todos me exigían experiencia laboral, cosa imposible porque yo era estudiante. Entonces me cansé y decidí buscar becas para estudiar o trabajar. Busqué ser becada porque irse del país por medios propios es muy costoso. Concursé con varias personas para una beca en la ?Agencia de promoción científica y tecnológica? y a los 15 días de graduada me llegó la noticia de que había quedado seleccionada para trabajar en la facultad de Veterinarias de la ciudad de Tandil, en Argentina.
– ¿Qué expectativas tenías de nuestro país?
La verdad al haber estado en Europa, en donde también estudié, y el haber disfrutado tanto de la gente y su cultura, pensé que si venia acá y no pasaba nada extraordinario, no me iba a frustrar. Pensando que al ser Sudamérica seria parecido a Colombia, pero cuando llegué me di cuenta que no es así. Me tuve que arreglar sola, ya que a diferencia de Colombia, la gente es más cerrada y al principio, me costó estrechar vínculos amistosos.
– ¿Cuáles fueron tus primeros pasos cuando llegaste a nuestro país?
Llegue al aeropuerto y me vine a Tandil sola. Conocí mi trabajo y me gustó. Estoy en la facultad de veterinarias en el laboratorio de inmuno química y biotecnología. Investigo una enfermedad que es transmitida por bacterias a humanos, llamada el síndrome urémico hemolítico, investigación que me llevará a completar mi doctorado.
– ¿Que pasó cuando llegaste a la Argentina?
Cuando llegué intenté adaptarme. En el 2008 conocí AIESEC. En esta época estaba abocada a hacer de todo para conocer gente. Recibí un mail de la expoempleo y fui. Vi el stand de AIESEC. Me cautivó la gente, pedí información, apliqué, pasé por las distintas etapas de selección, quedé seleccionada como miembro y finalmente me sumé a mi actual equipo de trabajo, en el área de intercambios. Me gustó porque además de conocer gente, tuve la posibilidad de enriquecerme de otras cosas abriéndome un poco de mi ámbito.
– Siguiendo con este tema ¿Crees que AIESEC aportará a tu vida como profesional?
SÍ, porque uno se vuelve muy especifico y no habla sino del tema de uno y el mundo sigue y todo lo que uno no aprende en algún momento te puede limitar, y creo que es muy importante ser lo más diversificados posibles porque eso te abre puertas.
Mi gancho con AIESEC no fue el intercambio, sino aprender cosas que yo no sabía. Realicé actividades que nunca imaginé, por ejemplo pertenecer a un área, tener una responsabilidad dentro de la misma, es asumir el desafío. La vida te va preparando para, en algún momento, aplicar todo lo que estoy aprendiendo, que es lo que estoy haciendo ahora, yo creo que las cosas no pasan por casualidad.
– ¿Tenés pensado regresar a tu país?
No se, estoy aquí sin planearlo, porque no fue nada programado, así que cuando termine me dedicaré a buscar empleo, porque con un doctorado el ámbito laboral las posibilidades de conseguir un trabajo son mayores, ya sea ir a una empresa o crear una, simplemente ver donde hay una buena oportunidad, acá, en mi país o en donde sea.
– En caso de irte a otro país, ¿qué te llevas de Argentina y de AIESEC?
La organización me permitió aprender a trabajar en equipo, porque en lo que yo trabajo es muy individual. En AIESEC es un engranaje, todos trabajamos en conjunto, es poder trabajar en equipo y por resultados.
De Argentina me llevo el enriquecimiento multicultural y más cancha para afrontar nuevos retos. Acá conocí distintos tipos de culturas, en el centro del país no es lo mismo que en el norte. Por último, aprendí más de lo que significa vivir en otro país, en otra cultura.
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