Falleció Daniel ?Yorya? Peuscovich, a los 73 años, tras más de seis décadas en la fotografía
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Ayer, cerca de las 13.15, en el Hospital, se confirmó la triste noticia del fallecimiento de Daniel “Yorya” Peuscovich, el reconocido fotógrafo que contaba con una trayectoria de 66 años en la actividad.
La novedad enlutó a numerosas familias de Tandil, ya que “el Flaco” fue el autor –y testigo presencial- de millones de momentos gratos, de esos que vale la pena enmarcar o recopilar en los álbumes familiares. Además, trabajó como reportero gráfico.
En los últimos días, cuando lo agobiaba una cruel enfermedad, la barriada de Paz y San Martín ya comenzaba a extrañar su esbelta presencia, su caminar cansino, y su mirada entre tímida y amable, de observador nato.
“Yorya” había nacido el 11 de noviembre de 1938, en esta ciudad. Era integrante de una numerosa familia de inmigrantes montenegrinos, que llegaron para trabajar en las canteras.
Los comienzos
de una pasión
Con 7 años, se convirtió en aprendiz de Juan Cufré, uno de los primeros fotógrafos de la ciudad, y al mismo tiempo repartía el diario Tribuna con sus hermanos.
“Se sacaban fotos con placas de vidrio y yo las revelaba con la responsabilidad de tener diez años. Era una sola foto, no como ahora que gatillan veinte y eligen una. Antes sacabas una y no había más, así que si había algún problema no había más fotos”, describía en la última entrevista con El Eco de Tandil.
Por aquellos años las fotos eran muy importantes, porque “no había otra cosa, era el fotógrafo y nadie más. En las casas no había máquinas de fotos, no había nada”.
Cuando tenía 14 años, “Yorya” fue a trabajar con Rembrandt, la famosa casa ubicada en Rodríguez 554. Cinco años más tarde, lo animaron para que venciera su timidez y empezara a sacar fotos.
Tras trabajar dos décadas con los hermanos Homero (f) y Alcides Fortunato (f), abrió su propio local en Rodríguez al 700 junto al óptico Oscar Juárez (f). Más tarde se mudó a Paz al 500.
En su extensa trayectoria, sacó fotos para los diarios Actividades, Nueva Era y Acción, donde acompañó a los periodistas a realizar notas a distintas personalidades que arribaban a la ciudad.
“Fuimos a hacer una nota con Honorio Simar Laxalt, un periodista (trabajó en Actividades y Nueva Era), a una estancia acá cerca. Estaba (Juan Carlos) Onganía, y Laxalt tenía el dato que lo iban a poner de presidente. Fuimos y no nos quería atender. Laxalt hablaba con la señora, la convenció, y vino Onganía. Le preguntó si iba a ser presidente y le dijo: ‘No, no’… A los diez días era presidente Onganía”, contaba Peuscovich hace sólo unos meses.
Trabajador incansable, fue el fotógrafo oficial del colegio Sagrada Familia, al que asistían sus dos hijas. Allí fotografiaba a los cursos y a las egresadas, en la tradicional foto de gala junto a la hermana Alicia. También trabajó muchos años en el colegio San José.
Formó una linda familia junto a su esposa Norma Mabel Tisera de Peuscovich, sus hijos Daniel, Catalina y María Laura, sus hijos políticos Martín Casadei y Francisco Medina, y sus nietos Agustina y Juan Cruz Casadei.
Con gran tristeza, sus restos son velados en el departamento B de la empresa Alessi y Manna (Mitre 453) y hoy, a las 16, recibirán inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
La ciudad despide con dolor a un vecino conocido y estimado, que supo acompañar con respeto los instantes más alegres de muchas familias de la comunidad. ¡Qué descanse en paz!*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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