Falleció un hombre de 82 años que había sido ferozmente golpeado durante un atraco
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El fin de semana dejó de existir el comerciante Osvaldo Ciancio, de 82 años, aparentemente como consecuencia de una lesión sufrida durante el asalto que lo tuvo como víctima el pasado 18 de marzo.
Ciancio y su esposa fueron asaltados por dos delincuentes que ingresaron por la parte posterior de la vivienda contigua al local de Rodríguez y Machado.
El fallecimiento de Ciancio se produjo el sábado y sus restos fueron inhumados en la víspera, tras ser velados en la empresa Alessi y Manna.
Integrantes de la familia confirmaron a El Eco de Tandil que consideran que el deceso del hombre es consecuencia directa de la violencia sufrida durante el atraco.
En su momento, el hombre había sufrido un fuerte culatazo en la cabeza, el cual le habría generado un coágulo que le produjo inflamaciones y sangrado.
La lesión cerebral le deterioró la memoria, la movilidad, el habla y la vista, entre otras consecuencias, en un proceso que terminó con la vida del comerciante.
Allegados a las víctimas en las próximas horas se presentarían ante las autoridades policiales y de la fiscalía, en procura de avances en la investigación y para evitar que el caso quede impune.
Violencia extrema
El violento atraco ocurrió el domingo 18 de marzo pasado, a la madrugada, momento en el cual el matrimonio integrado por Osvaldo Ciancio e Irma de Ciancio (85) fue sorprendido por dos delincuentes.
El ingreso se produjo tras ser escalado un importante paredón que da a Machado. Una vez en el patio de la propiedad, forzaron una puerta, accedieron al inmueble y sorprendieron a la pareja durmiendo.
El matrimonio recibió diversos golpes y fue maniatado, además de ser obligado a entregar el dinero correspondiente a sus jubilaciones y el destinado al pago de proveedores.
“Pensé que nos mataban”, había señalado en su momento la mujer de 85 años al relatar a El Eco Multimedios pormenores de la violencia vivida.
El matrimonio fue atendido en el Hospital Municipal Ramón Santamarina, donde permaneció alojado durante algo más de un día.
Irma de Ciancio había dicho que “estábamos acostados y vi un resplandor grande. Pegué un grito, pero ya los dos estaban (adentro), uno de cada lado de la cama”.
Había añadido que “nos dieron vuelta, tuvimos que poner las manos hacia atrás y nos maniataron”.
La mujer indicó que no ofrecieron resistencia, al punto que “les dije que en tal lado estaba la plata pero revolvieron todo. Me desocuparon el ropero”.
La gravedad del hecho sufrido hizo que la mujer expresara: “Pensé que nos mataban”, tras lo cual recordó que en los 71 años que tiene el comercio “nunca vivimos un episodio de este tipo”.
Lamentablemente, tras casi 12 semanas de un grave deterioro de su salud, el sábado se produjo el deceso del hombre y ahora la fiscalía deberá analizar la historia clínica para determinar un eventual cambio de carátula del caso.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios