Familiares de Barbero realizaron una manifestación en Fiscalía a un año de la misteriosa desaparición
Hernán Alonso, el nieto de Barbero, explicó que el principal objetivo del encuentro fue “mantener vigente la búsqueda, requiriendo la colaboración de los medios que nos han ayudado fuertemente para que no pase al olvido, que nos acompañe la ciudadanía y tratando que aquel que tenga alguna información, por más mínima que sea, que la aporte”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailY recordó que las vías para aportar datos son el Ministerio de Justicia y Seguridad, Fiscalía, la DDI o pueden contactar a través de Facebook a Hernán Alonso. Asimismo, aclaró que está garantizada la reserva de identidad y que hay un ofrecimiento de recompensa por parte del Ministerio de Seguridad.
La investigación
En cuanto a la investigación, sostuvo que “de los cuerpos del expediente que yo pude ver se hizo todo lo que se realiza normalmente en estos casos. Es decir, se tomaron las declaraciones, se giraron actuaciones, se ordenaron peritajes. No puedo ser demasiado crítico, como familiar realmente uno quiere resultados, eso nos lleva muchas veces a los familiares a chocar con los agentes judiciales”.
Sin embargo, aseguró que “vamos a seguir insistiendo. La Justicia trabajó, hizo lo que tenía que hacer, nosotros le pedimos un poquito más. La policía hizo las investigaciones que había que hacer, la Provincia nos incluyó en el sistema de garantía del Ministerio de Justicia y Seguridad, el Municipio nos acompañó todo el tiempo, los bloques del Concejo Deliberante también”.
Por otra parte, afirmó que la situación más difícil la atravesaron al principio, ya que “hubo que resolver un montón de cosas con la complejidad de que yo soy nieto de crianza y por lo tanto la Justicia no me reconoce vínculo familiar y no me reconoció nunca como particular damnificado, lo cual hizo más complejos todos los trámites de rigor”.
“Vamos a seguirlo buscando todo el tiempo que sea necesario y no vamos a parar hasta que lo encuentren, vendremos acá todos los años y haremos todas las gestiones que sean necesarias”, recalcó.
El silencio
En cuanto a sus sospechas personales sobre lo que pudo haberle ocurrido a su abuelo, expuso que “después de un año de haber estudiado el expediente y de haber concurrido a todos los peritajes y de haber estado prácticamente la mitad del tiempo declarando, uno tiene conjeturas, pero no lo puedo manifestar públicamente porque me puedo equivocar y cometer un error grave”.
Y deslizó que “sabemos que no fue algo voluntario, sino forzado y que no hay que salir mucho del entorno diario”.
“Faltan pruebas o que aparezca, que para nosotros sería una forma de acabar con esta pesadilla”, concluyó.
Y aseveró que “todo lo que se fue aportando en algún punto se corta o se desvanece, es un común denominador en la mayoría de estos casos. Lo hablamos con otros familiares que están en las mismas condiciones en el resto del país. Se está organizando un encuentro en Capital que obviamente allí estaremos, el denominador es común, el silencio”.
Después de un año, expresó que “es difícil pensar que lo vamos a encontrar con vida porque se trata de una persona mayor, pero en el fondo de nuestro corazón tenemos la esperanza de que se haya traspapelado en algún hospital psiquiátrico o en algún centro de salud mental. Es difícil porque entiendo que se ha enviado la foto a la región sanitaria, por lo tanto, debería haber aparecido. Aunque pasó un año y se desvanecen las esperanzas, nos aferramos a la idea de que en algún lugar está”.
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