Familiares de la víctima realizaron un escrache en el negocio y la casa del acusado
Familiares de la menor que habría sido víctima de abuso sexual, se manifestaron ayer por la tarde para pedir justicia y realizaron un escrache en el comercio que pertenece al imputado y en su domicilio.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon carteles que clamaban “justicia para nuestros niños. Ellos deben disfrutar de su infancia” y “No a la impunidad. Queremos a los abusadores presos” los familiares de la niña se movilizaron desde la plaza ubicada en Colón y Uriburu hacia el comercio “La Tartamuda”, situado sobre esa avenida. Una vez allí, colocaron pancartas en la vidriera y clamaron justicia.
Luego, se dirigieron hacia el Municipio donde los recibieron el director de Defensa Civil, Pablo Esquivel, y el director de Juventud, Pablo Civalleri. Los manifestantes simplemente les explicaron la situación en la que se encuentran y los funcionarios municipales les ofrecieron apoyo, si bien les aclararon que ahora hay que esperar la sentencia.
Paola, la hermana de la víctima, explicó que “queremos que se haga justicia y que todos los abusadores de menores estén en la cárcel y no en la calle como están”.
En cuanto al caso específico, sostuvo que “queremos que haya una sentencia ejemplar, lo queremos en la cárcel. El en este momento tiene un local de comidas y puede volver a hacer lo mismo con cualquier menor. Entonces, no queremos más impunidad”.
En cuanto al desencadenante puntual de la movilización, contó que “hoy (por ayer) la hermana del abusador se refirió a mi hermana con gran impunidad. Además, hay gente que está yendo al juicio a declarar que no tiene nada que ver, que no iba todos los días o que iba un ratito al local de la señora porque tiene una feria americana pero que no estaban ahí todos los días. Entonces es un juicio basado en testigos que no pueden hablar nada de la nena y de lo que pasó porque no estaban ahí”.
“Las mentiras que se están diciendo en el juicio nos motivó a manifestarnos y decir basta. Nos quedamos callados dos años pero hoy queremos que el juez dicte una sentencia ejemplar, queremos que esté preso y no en la calle, trabajando como si nada pasara, no queremos que entre por una puerta y salga por la otra”, exigió.
Y añadió que “hay muchas familias que tienen el mismo problema que nosotros y lo único que queremos es justicia. Mi hermana está nerviosa, más allá de que no hablamos delante de ella, está mal porque es volver a revivir lo que pasamos 2 años atrás, más allá del calvario que se vivió desde que la escuela hizo la denuncia. Queremos que esto se termine”.
“No tengo nada que ocultar”
Momentos después del escrache a La Tartamuda, Pedraglio llegó al comercio y se encontró con las pancartas que los familiares de la menor habían colocado.
“Parece que no les ha gustado todo lo que se ha sabido hoy (por ayer). La verdad es una sola, podés disfrazarla, esconderla, pero es una sola y cuando sale a la luz, no se puede esconder”, sostuvo el imputado.
Y agregó “que decida la ley, está todos en manos de los abogados. Yo voy a seguir trabajando porque no tengo nada que ocultar, no tengo que temer nada. Estoy contenido por mi familia y por mi psicóloga porque a mí me destrozaron la vida por algo que no cometí y sinceramente estoy consternado por lo que está pasando”.
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