Familiares de una desaparecida en el sur hallan coincidencias con el ?Caso Gardey?
El hallazgo del cuerpo sin vida de una mujer asesinada de un balazo en la cara, en julio de 2003, fue conocido en los últimos días por familiares de una joven que desapareció en 1998 en Comodoro Rivadavia.
La madre y hermanos de Mónica Acuña ?quien tenía 22 años cuando desapareció, ya hace 12- señalaron que las características físicas de la joven hallada en Gardey son ?coincidentes? con la persona buscada, por lo que en estas horas pedirán a la fiscalía que investiga el caso en el sur del país que establezca contactos con la investigación tandilense.
Roberto Carlos Acuña explicó ayer a El Eco de Tandil que mediante internet también han mantenido contactos con la organización Detectives sin Fronteras para intentar agilizar las averiguaciones que permitan confirmar o descartar lo que hasta ahora aparece como una hipótesis.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl caso Acuña
Mónica Chodil es la madre de la desaparecida Mónica Acuña (22), y la semana pasada encabezó una marcha en la que pidieron justicia por tres casos ocurridos en Comodoro Rivadavia, ocasión en la que denunció que allí ?hay una organización que hace desaparecer a la gente y hay trata de blancas?, según planteó ante el diario El Patagónico.
?Hay días que me levanto y tengo ganas de vivir y salir a buscar a mi hija. Otros días me quedo acostada y tengo ganas de morirme. Es como un cáncer que te consume por dentro?, relató la madre de Mónica Acuña, a 12 años de su desaparición.
La noche del 20 de julio de 1998, Mónica Acuña ?que era cajera de un supermercado y estudiante de Ciencias Económicas- le pidió prestado el auto a su papá, pero el vehículo apareció abandonado al día siguiente en el barrio San Martín y sin rastros de ella.
La madre de la joven sospecha de un presunto entregador, aunque jamás se avanzó en el caso. También tiene en la mira a algunos altos jefes de la policía.
Cabe indicar que la marcha, concretada el último miércoles, fue convocada por medio de la red social Facebook.
?Anduve día y noche, por cielo y tierra, en acantilados, en helicóptero, buscando a mi hija y no tengo nada?, sostuvo Mónica Chodil, abrazada a la foto de la joven, tras cuestionar la ?apatía? de la gente.
Denunció que ?acá hay una organización que hace desaparecer gente y hay trata de blancas. Mucha droga, hay mucho alcoholismo y mucha inseguridad. Queremos que esto se acabe y no sigan desapareciendo?.
El misterio
de Gardey
En tanto, en Tandil han resultado infructuosos los denodados esfuerzos de la fiscalía interviniente en procura de lograr datos que permitan la identificación del cuerpo hallado hace más de 7 años a la vera del acceso a Gardey.
El camino vecinal era -por esos días- desvío obligado para quienes transitaban por la Ruta Nacional 226, debido a que se estaba reconstruyendo el puente ubicado sobre el arroyo Chapaleofú.
El cuerpo hallado pertenecía a una mujer de entre 25 y 40 años y su rostro estaba desfigurado por un balazo.
El peso fue estimado entre 55 y 60 kilos, con una estatura de 1,60 metros. El cabello era ondulado, largo y color castaño oscuro. Era de tez trigueña y ojos marrones.
La mujer estaba embarazada de unos tres meses y presentaba estrías en el abdomen que hacían suponer que había sido madre.
Tenía cicatrices paralelas antiguas en la muñeca izquierda.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios