Familiares identificaron el cadáver del arroyo Las Calaveras como Walter ?Tchami? Bazán
En medio de una gran conmoción, Teresa Beatriz Lezcano clamó por justicia ante El Eco de Tandil tras afirmar con vehemencia que el cadáver hallado en el arroyo Las Calaveras de Villa Cacique es de su hijo Walter David “Tchami” Bazán.
La mujer viajó ayer a Azul donde, junto a su esposo, un hijo, su hermano y un sobrino, vio las fotos del cuerpo encontrado hace quince días en el partido de Juárez. También le extrajeron sangre para realizar un cotejo de ADN, prueba que demorará unos cuarenta días.
Pese a que deberán esperar el resultado de los cotejos, los testigos coincidieron en que el cuerpo pertenece a Bazán, quien tenía cadenas atadas en el torso, un corte enorme en la cabeza, estaba muy golpeado y le faltaban las manos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Es mi hijo. Yo lo fui a ver y es mi hijo”, dijo con firmeza Teresa Beatriz Lezcano ayer por la tarde, horas después de observar las fotos del cuerpo. Y contó que fue su hermano quien realizó la denuncia de la desaparición de Walter Bazán.
Además, relató que “él vivía con la señora y el bebé” en una de las casas usurpadas de La Movediza. “El estaba trabajando en construcción y un viernes a la noche entró a la casa y de ahí ya no se lo vio más, nunca más hasta el día de hoy. No pensé que lo iba a encontrar así, tirado en un arroyo con un montón de cadenas”, dijo quebrada y entre lágrimas, mientras su familia pedía “que se haga justicia”.
Teresa Lezcano expresó que “me hicieron el ADN, pero yo mirándolo nada más… es mi hijo. Yo lo conozco, es mi hijo. Me mostraron fotos; no me las querían mostrar, pero yo les dije que me las mostraran igual porque yo tengo que saber lo que pasó con él”.
Describió como “muy mala” la relación de Walter Bazán con su esposa y afirmó que “se llevaban muy mal”. Como ejemplo, explicó que en julio de 2011 la mujer “le cortó la cara. El hizo la denuncia y se ve que la quería tanto que después fue y levantó la denuncia”. Y agregó que “esa vez pasó, ahora lo mató”.
También señaló que el hombre “se estaba portando bien. Yo sabía que ella le quería hacer una causa como que él estaba saliendo con otra mujer. Parecía que iban bien porque él había empezado a ir a la iglesia, se casó, se bautizaron en la iglesia”.
Si bien el primo dijo que “no puedo acusar”, recordó que “ella casi lo mató, los indicios dan para sospechar de ella” y agregó que no hizo nada por buscar a Bazán, “al contrario, quema las cosas de la casa, pinta la casa, hace un montón de cosas que no debería haber hecho”.
Lezcano indicó que “la citaron un par de veces de Fiscalía y no sé qué declaró. Nosotros declaramos lo que más o menos veíamos, lo cotidiano de los días que andaba por acá, por el barrio, que iba a trabajar. Aparte hay chicos que son vecinos que también trabajaban con él. Andaba bien él, no sé qué problema tendría con la mujer”.
De todos modos, aseveró que “desde el principio” sospecharon que la esposa tenía algo que ver con la desaparición de Bazán y que él expuso la situación en la Fiscalía.
“Nadie desaparece del día a la noche. Si él supuestamente tenía una pena para cumplir, alguien tendría que haber estado sabiendo, la madre, el hermano, nosotros. ¿Y él se va a dar a la fuga sin un mango si estaba trabajando? No se puede ir así. Por eso nos dimos cuenta que estaba faltando en el barrio, porque no había ido a cobrar, vino el patrón, vinieron los compañeros del trabajo para ver a dónde andaba, si sabíamos”, explicó el primo.
La mujer sostuvo que apareció maniatado “con cadenas, con bolsas, una viga para que se vaya abajo (en el arroyo). Estaba degollado”.
El primo manifestó que le faltaban algunas piezas dentarias del maxilar inferior. “Lo mejor que él tenía eran los dientes, las muelas. El nunca sufría de dolor de muelas, siempre hablábamos de lo mismo”, dijo.
Reiteró que “últimamente él se estaba portando muy bien, trabajaba, estaba cambiando. Como cualquiera, se puede equivocar y quiere cambiar en la vida, no siempre quiere ser igual”.
También dijo que “Tchami” había purgado una condena de 6 años en prisión y otra de un año, y había quedado en libertad en 2008.
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