Fernanda Metilli: triunfando en la vidriera del país
Por Ana Pérez Porcio
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe recibió de profesora de juegos dramáticos en la Unicén y se fue a Buenos Aires. Desde chica había soñado con ser actriz y sabía que en la gran ciudad tendría que encontrar su lugar. Y fue así, comenzó vendiendo ropa y a los pocos días ya estaba haciendo un casting que tuvo resultados positivos y comenzó a trabajar. Es la recepcionista de “La pelu”, el programa de humor con Florencia de la V.
“Una de las cosas que más agradecí –comienza contando la joven- es haber hecho la carrera en Tandil porque me dio herramientas muy importantes para poder desenvolverme con profesionalidad. Viví intensamente cada uno de los pasos dentro de la facultad hasta recibirme y estando en Buenos Aires muchas veces dije ¡Qué suerte que hice la facu! porque, insisto, te da herramientas que con el tiempo las podés utilizar y agradecés tenerlas porque de lo contrario no sabrías cómo resolver algunas situaciones. Generalmente a los 18 años no pensás tanto en lo que se va a hacer después de la Universidad, sin embargo con el tiempo te das cuenta de la solidez de tu formación y eso está buenísimo.
-¿Cómo ve la movida cultural en la ciudad?
-Cuando me estaba yendo de Tandil había comenzado a ser realmente interesante y cada vez mayor y las creaciones en la facu lo mismo, en los bares se presentaban los sketchs que habíamos hecho en una muestra, generábamos los espacios o los proponíamos y en la actualidad la ciudad tiene una actividad teatral de primer nivel y también numerosas creaciones, hay mucho trabajo de dramaturgia.
-¿Cuál fue en Buenos Aires su primer trabajo como actriz?
-Ni bien llegué a mediados de 2007 fui a un casting de mujeres humoristas y estuve dos meses pasando prueba tras prueba para un programa de Fox Life para Latinoamérica, fue mi primer laburo en tele aunque no salía en el país. De hecho ni bien toqué Buenos Aires me puse a vender ropa para mantenerme pero duré quince días que es lo que tardé en decir “esto no lo puedo soportar”… me quedaban dos pruebas más y cuando me dijeron que sí dejé la ropa.
De allí en más seguí e hice cosas por dos pesos, por mucho más… funciones para cinco y funciones para cinco mil. Una vez hice una función infantil para tres personas, pero era bueno que se me hubiera presentado eso, fue como un aviso de que podía vivir de lo mío.
-Llevarse el título de Tandil fue importante
-Seguro, porque además la Unicén tiene prestigio y eso ¡claro que vale!
La Fábrica, mi casa
-Nos llamó la atención que al entrar en la sala tocó la puerta diciendo “estoy de nuevo en casa”. ¿Cuánto hace que no entraba a La Fábrica?
-Seis años. Es volver al lugar donde empezabas a conocerte como actriz y estaba bárbaro; sí, efectivamente es como volver a casa.
-¿Por qué eligió una carrera no tradicional como el teatro? Podría haber sido contadora…
-(Risas) Justamente no podría haber sido contadora, siempre tuve el deseo y cuando supe de la carrera dije ¡genial está en mi ciudad! Incluso me sorprendí por las materias que había, era lo que siempre había querido hacer. No me imaginaba de otra manera, cada año me sorprendía.
-Se fue a Buenos aires sin trabajo
-Sí, me ayudó mucho mi prima Valeria Lueje, que ya vivía allá y me brindó su casa, me dijo que viviera con ella y fuimos súper compinches, me ayudó muchísimo, también mi familia, mi mamá, fundamentalmente, sin ellos no podría haberlo hecho porque a nivel económico me daban una gran mano.
Vender ropa en Tandil no es lo mismo que en Buenos Aires, acá toda mi carrera la hice vendiendo y realmente era un placer…
-¿Y qué pasó en la capital?
-Entré a un local donde la encargada era una chica de mi edad y lo primero que me dijo fue: “cuando alguien entra al local nosotros no vemos una persona sino una billetera que tenés que reventar”. Para mi fue un palazo en la cabeza… hasta me pregunté ¿qué hago acá?, no es que no me gustara Buenos Aires que me encanta, sino que no había ido allí para competir por vender una remera más o menos. Fue una patada en la cabeza.
Una gran profesional
-¿Cómo es su experiencia en Telefé con “La pelu”?
-Excelente, este es el segundo año que estamos. También entré por un casting, al principio buscaban sólo chicas de stand up, hice la prueba y después querían a alguien que fuera actriz y te tomaban escenas, tenías que leer textos, porque si bien la que improvisa mucho era Flor, buscaban a alguien que la pudiera seguir pero que no se vaya por las ramas. Me ayudó mucho en este casting hacer stand up porque era el filtro.
-¿Se divierten tanto como se ve en la pantalla?
-Sí, es lo que se ve. Es un grupo muy lindo y me ha facilitado entrar en contacto con otro universo artístico que me va abriendo el panorama. A veces el tiempo que uno está con el invitado no es mucho, pero sí… a veces pienso ¡pero si a tal lo veía en la tele de casa!
-El que sigue a pie juntillas el mundo del espectáculo debe pensar en su buena fortuna por estar con “los famosos”, ¿cómo es para usted?
-Nunca fui la de querer sacarme fotos con alguien y me encanta si uno que es muy cholulo me pide que le saque una foto, lo hago, pero es extraño y lindo… y como le decía pienso “te vi siempre en la pantalla y ahora sos persona” (risas)
-¿Cómo se lleva con Florencia?
-Es como se la ve, va muy de frente, si hay algo que no le gusta lo dice. Me llevo genial y creo que es una persona de la que puedo aprender muchísimo. Es líder y sabe hacerlo con respeto, te marca cuando tiene que hacerlo y si no tiene nada que marcar te lo festeja y te apoya en lo que hacés. Si te ve un poco perdido, te dice algo… la verdad es que es muy generosa. Y si bien hay un guión, en el programa la miro mucho porque en vivo es adrenalina pura y a veces nos aceleramos y detrás de cámara nos dicen que hay que estirar y está bueno porque se sigue jugando. Florencia es una persona con la que se puede hablar, te escucha.
-Hoy contaba que trabajó para cinco y también para cinco mil personas. ¿Cómo fueron esas experiencias?
-Hacía infantiles en la época de la gripe A y había fines de semana en que se decía “se suspende” y la política del lugar era aunque haya dos la función se hace, y estaba bien en cierto modo. Recuerdo que fue al teatro una mamá con dos nenes e hicimos la función y fue muy gratificante. Y pasa ahora, hice una comedia y eran diez y otro día estaba en Salta actuando para 300 personas.
-¿Cómo le va con las funciones de stand up?
-Estoy haciendo sola mi unipersonal, voy rotando de salas, a veces voy al Gran Buenos Aires o al interior del país.
-¿Con el teatro y “La pelu” puede vivir de su profesión?
-Sí, ¡Ya no vendo ropa gracias a Dios! (Risas) Después que se terminó el primer trabajo de televisión que duró seis meses y era de la cadena Fox Life empecé a trabajar con teatro infantil y podía vivir. Por otro lado doy clases para discapacitados en el Centro de Día Logros y es hermoso, no lo quise dejar nunca más allá de los horarios Trabajo con downs mayores, de 40 a 60 años y hace seis años que estoy en el Centro.
-¿Cómo es la experiencia? Se lo pregunto porque generalmente todo este tipo de abordaje se hace con niños y jóvenes downs
-Me pasa algo maravilloso, son especiales realmente a nivel sensibilidad, porque si llego mal preguntan “¿qué te pasa?” No podés disimular nada y es un trabajo lúdico, voy a jugar con ellos y está buenísimo porque se lo toman con mucha responsabilidad… es maravilloso sobre todo porque uno aprende muchísimo de ellos.
-¿Cómo siente la pelea que hay entre algunos actores por la forma de ver al gobierno?
-Creo que no hay que ser absolutista, me parece que ese es el problema, a mi me gusta que cada uno diga lo que piensa pero no separar las cosas “dijiste tal cosa y entonces estás de un lado o del otro”. No, creo que todos en algún punto buscamos el estar bien, en que haya cierto equilibrio, entonces siento que el problema está cuando hay una mirada o una devolución absolutista, extremista. Creo que allí radica el problema, después, la verdad que cuando juzgan a alguien y más a un actor porque “trabajó para tal…” Se trata de trabajo lo veo así, se trata de trabajo.
Sobre la artista
Es profesora de Juegos Dramáticos de la Unicén. Actualmente se desempeña como actriz en Buenos Aires. Es humorista integrante del elenco de “Mírame cuando te hablo”, show de stand up realizado en el Paseo La Plaza de Buenos Aires; del elenco de “Rojo pasión rojo sangre” desarrollado en el teatro La Tertulia; del staff del Grupo Alas, compañía de teatro infantil.
Participó como actriz de “Cenicienta”, “El libro mágico de las princesas 2” en el Paseo La Plaza, es asistente de producción del grupo Alas y asistente de gira correspondiente a la obra “Aurora la bella durmiente”.
Es profesora titular encargada del área teatral para alumnos con capacidades diferentes de la Escuela Vidka y titular encargada del área teatral para alumnos con capacidades diferentes del Centro de Día Logros.
En 2009 participó como actriz humorista en el programa “Con sentido público” conducido por Federica Pais. (Canal 7), fue protagonista junto a Martín Pugliese de un sketch de humor.
En mayo de 2008 fue elegida por la productora Win TV para interpretar el personaje de “Rufina Cambaceres” en el mito de “La dama de blanco”, junto a María Julia Oliván.
Durante 2007 y 2008 participó como actriz comediante, en diferentes oportunidades, para el programa “Duro de domar” de canal Trece.
Durante 2007 y 2008 fue integrante del staff del Late Show “Vanesa de noche” para la cadena televisiva latinoamericana Fox Life.
En 2008 fue elegida por TEA estudio de TV, para la conducción del programa musical “Duelo de bandas”. Además, ha sido asistente de dirección y actriz en numerosas obras teatrales.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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