Ferro no tuvo compasión con el débil La Movediza
Ferrocarril Sud resolvió en el primer tiempo su cotejo ante La Movediza, conjunto al que derrotó ayer por 5-0 en el estadio Dámaso Latasa, en uno de los cotejos de la tercera fecha del torneo de primera división de la Unión Permanente de Ligas.
De la mano de un Cadona endiablado, el local pudo definir todo al cabo de la etapa inicial, lo cual le permitió abordar el protocolar complemento sin ningún tipo de obligación. Su rival expuso notorias limitaciones y como principal virtud las intervenciones de su arquero Ardanaz, cuya atildada faena impidió que la goleada sea aún más abultada.
La marcada disparidad entre ambos conjuntos se trasladó al marcador cuando apenas se habían jugado 4 minutos.
A la salida de un tiro de esquina, Cadona tomó el balón en el área y despachó un remate cruzado que dejó sin chances a Ardanaz.
Con la ventaja tempranera, Ferro siguió siendo el dueño de la iniciativa, aunque tomándose un respiro.
Saberse tan superior a su rival le permitió ese paréntesis, que se extendería hasta la mitad del período inicial, lapso en el que los de la Estación volverían a poner el pie sobre el acelerador.
Entre las acertadas intervenciones de Ardanaz y la impericia de Cadona a la hora de finiquitar, La Movediza se salvó en varias ocasiones antes de recibir el segundo cimbronazo.
Pero el 2-0, a esa altura inevitable, llegaría poco antes de la media hora. Cadona pidió a gritos el balón por el centro y, tras recibirlo, propuso la pared con Arbert, quien le devolvió a medida. El ?7? se encontró con Ardanaz, que esta vez no pudo ante el potente disparo sobre el primer palo.
Sin haber generado una sola ocasión de riesgo sobre la valla de Irureta, la visita sufriría la tercera conquista. Esta vez, Cadona ofició de asistidor, para servirle el gol a Arbert, que no falló en el mano a mano.
Con la sensación unánime de que la historia no se torcería, se puso en marcha el complemento.
Ferro se relajó, pero lo poco que le duraba el balón a su adversario le permitió seguir siendo el protagonista.
Con margen para equivocarse, Ribas comenzó a ofrecer destellos de su talento, y de su botín zurdo nació el cuarto. El enganche asistió a Cadona, que a la carrera definió cruzado ante el achique desesperado de Ardanaz.
Sólo quedaría tiempo para que Ferro continúe floreándose, con el agregado de Villalba, de muy buen ingreso.
Cerca del epílogo, el juvenil fue derribado en el área por Ardanaz, lo que propició que Arozarena cierre el marcador desde los once metros, con un disparo raso, sobre el palo derecho.
Fue el corolario para una tarde sin sobresaltos del tricolor, ante un adversario que, al igual que el lunes ante Santamarina, no se mostró a la altura de las circunstancias.
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La figura
Federico Cadona
Arrancó cada jugada retrasado sobre la izquierda, pero ofreció una notable presencia en el área, siendo determinante para cerrar el pleito. Anotó tres goles y asistió en otro a Arbert, con quien estableció una sociedad letal en la etapa inicial.
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