Ferroviarios y Arrazola, bien arriba en el agrario
Por Fernando Uranga, de esta Redacción
fdu72@hotmail.com
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Gastón Arrazola volvió a festejar con Ferroviarios, ganador del torneo Otoño de la Liga Agraria Zona La Boca. El 1-0 conseguido ante Defensores de El Solcito les dio a los de Gardey su segundo título en los últimos tres años, siempre de la mano del mismo entrenador.
Arrazola dirige a los aurinegros desde 2009 y los resultados fueron casi inmejorables, ya que el equipo se adjudicó el campeonato de ese año, fue segundo en 2010 perdiendo por penales ante Boca de la Base Aérea y consiguió el torneo Otoño el domingo pasado.
El “Vasco” lo vive de manera especial, dada su identificación con Ferroviarios. Jugó en tercera, segunda y algunos partidos en primera división (“no fui muy buen jugador”, aclara entre risas), hasta sumarse como conductor.
En la semana posterior a la nueva consagración, dialogó con El Eco de Tandil y describió aspectos de la campaña de su equipo.
-¿Cómo se dio aquel primer contacto para dirigir a Ferroviarios?
-Me vieron para agarrar el equipo y les dije que solamente quería elegir un ayudante: mi amigo Pocho Benavídez. Ahí empezó el ciclo, en aquel torneo que ganamos en las finales contra La Colonia, que salieron 5 a 4 para nosotros y 3 a 3 en la revancha.
-¿Este año se veían venir la posibilidad del título?
-Siempre es necesario tener un poco de suerte, pero somos conscientes de que contamos con muy buen plantel. El año pasado se nos había escapado después de estar ganando 2 a 0 en la final, y el domingo contra El Solcito se nos vino un poco el fantasma. Habíamos hecho el gol a los 10 minutos y después nos costaba definirlo. Terminó 1 a 0 y pudimos festejar.
-¿A Ferroviarios lo considerás un grande del agrario?
-Es un grande como institución, porque tiene un pueblo atrás. Podría formar todas las divisiones con gente de ahí. El tema es que necesitás reforzarte porque todos lo hacen y te sacarían diferencia. Deportivamente nunca le fue tan bien, incluso cuando ganamos en 2009 hacía 26 años que Ferroviarios no salía campeón.
-¿Cómo se arma un plantel del agrario?
-En nuestro caso, el plantel ya estaba. Al único que llevamos el primer año fue Federico Cadona. Faltaba armonía en el grupo, sobre todo entre la primera y la segunda división. Se trabajó en ese tema y esta semana vamos a tener el asado número 89 juntos. Esa es la manera que tenemos de unirlos y llevar el grupo adelante.
-¿Las dos categorías se manejan juntas?
-Claro, con Pocho dirigimos a las dos. Ese es un error que se comete en algunos clubes, el de poner un técnico en una y otro en otra. Si entre ellos no hay mucha unión, cada uno tira para su equipo y se va generando el problema.
-¿Marcan diferencias jugadores como Weimann, o como Maximiliano Villar en El Solcito?
-Marcan diferencias en el trato con la pelota. No vas a salir campeón porque tengas un jugador de esos, pero siempre te la devuelven redonda.
-¿Qué otros jugadores de Tandil tuviste?
-El Paisa Ferreras, los mellizos Saracho, Leo Narciandi y Martín Migueltorena. Ellos y Weimann son los que están en equipos de la Liga Tandilense. Marcan la diferencia, más que nada en el estado físico, por estar entrenados toda la semana.
-¿Habías dirigido otros equipos?
-Nunca, solamente el gusto por el fútbol. Y desde mi punto de vista, entre los técnicos hay mucha mentira y mucho verso. Todo pasa por formar un buen grupo. Creo que se busca complicar el fútbol para valorar el trabajo de los entrenadores.
-¿Al fútbol agrario lo ves muy competitivo?
-Sí, es muy difícil, sobre todo cuando arranca el torneo. Después se van notando las ausencias o las lesiones en los planteles cortos. Si no tenés tres o cuatro jugadores de la Liga Tandilense, es seguro que no vas a pelear arriba.
-¿Cuántos equipos estaban en condiciones de ser campeones en este torneo?
-Por lo menos, seis. El Solcito llegó a la final, Boca de la Base, La Colonia, La Pastora y Figueroa, además de Ferroviarios. Podría haber sido para cualquiera, pero nos tocó a nosotros.
Arrazola dirige a los aurinegros desde 2009 y los resultados fueron casi inmejorables, ya que el equipo se adjudicó el campeonato de ese año, fue segundo en 2010 perdiendo por penales ante Boca de la Base Aérea y consiguió el torneo Otoño el domingo pasado.
El “Vasco” lo vive de manera especial, dada su identificación con Ferroviarios. Jugó en tercera, segunda y algunos partidos en primera división (“no fui muy buen jugador”, aclara entre risas), hasta sumarse como conductor.
En la semana posterior a la nueva consagración, dialogó con El Eco de Tandil y describió aspectos de la campaña de su equipo.
-¿Cómo se dio aquel primer contacto para dirigir a Ferroviarios?
-Me vieron para agarrar el equipo y les dije que solamente quería elegir un ayudante: mi amigo Pocho Benavídez. Ahí empezó el ciclo, en aquel torneo que ganamos en las finales contra La Colonia, que salieron 5 a 4 para nosotros y 3 a 3 en la revancha.
-¿Este año se veían venir la posibilidad del título?
-Siempre es necesario tener un poco de suerte, pero somos conscientes de que contamos con muy buen plantel. El año pasado se nos había escapado después de estar ganando 2 a 0 en la final, y el domingo contra El Solcito se nos vino un poco el fantasma. Habíamos hecho el gol a los 10 minutos y después nos costaba definirlo. Terminó 1 a 0 y pudimos festejar.
-¿A Ferroviarios lo considerás un grande del agrario?
-Es un grande como institución, porque tiene un pueblo atrás. Podría formar todas las divisiones con gente de ahí. El tema es que necesitás reforzarte porque todos lo hacen y te sacarían diferencia. Deportivamente nunca le fue tan bien, incluso cuando ganamos en 2009 hacía 26 años que Ferroviarios no salía campeón.
-¿Cómo se arma un plantel del agrario?
-En nuestro caso, el plantel ya estaba. Al único que llevamos el primer año fue Federico Cadona. Faltaba armonía en el grupo, sobre todo entre la primera y la segunda división. Se trabajó en ese tema y esta semana vamos a tener el asado número 89 juntos. Esa es la manera que tenemos de unirlos y llevar el grupo adelante.
-¿Las dos categorías se manejan juntas?
-Claro, con Pocho dirigimos a las dos. Ese es un error que se comete en algunos clubes, el de poner un técnico en una y otro en otra. Si entre ellos no hay mucha unión, cada uno tira para su equipo y se va generando el problema.
-¿Marcan diferencias jugadores como Weimann, o como Maximiliano Villar en El Solcito?
-Marcan diferencias en el trato con la pelota. No vas a salir campeón porque tengas un jugador de esos, pero siempre te la devuelven redonda.
-¿Qué otros jugadores de Tandil tuviste?
-El Paisa Ferreras, los mellizos Saracho, Leo Narciandi y Martín Migueltorena. Ellos y Weimann son los que están en equipos de la Liga Tandilense. Marcan la diferencia, más que nada en el estado físico, por estar entrenados toda la semana.
-¿Habías dirigido otros equipos?
-Nunca, solamente el gusto por el fútbol. Y desde mi punto de vista, entre los técnicos hay mucha mentira y mucho verso. Todo pasa por formar un buen grupo. Creo que se busca complicar el fútbol para valorar el trabajo de los entrenadores.
-¿Al fútbol agrario lo ves muy competitivo?
-Sí, es muy difícil, sobre todo cuando arranca el torneo. Después se van notando las ausencias o las lesiones en los planteles cortos. Si no tenés tres o cuatro jugadores de la Liga Tandilense, es seguro que no vas a pelear arriba.
-¿Cuántos equipos estaban en condiciones de ser campeones en este torneo?
-Por lo menos, seis. El Solcito llegó a la final, Boca de la Base, La Colonia, La Pastora y Figueroa, además de Ferroviarios. Podría haber sido para cualquiera, pero nos tocó a nosotros.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios