Filtraciones en los techos: cómo detectar los problemas y evitar reparaciones costosas
Tras las últimas lluvias, las consultas por filtraciones en viviendas aumentaron entre un 35 y un 40 por ciento.
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Las lluvias intensas y la sucesión de jornadas húmedas de las últimas semanas volvieron a poner en evidencia problemas de filtraciones en techos y terrazas.
La falta de sol y las dificultades para que las superficies exteriores se sequen favorecen la persistencia de la humedad y hacen más visibles las fallas en los sistemas de impermeabilización.
De acuerdo con datos de Mapei, las consultas técnicas y los reclamos preventivos o de reparación registraron un incremento de entre el 35 y el 40 por ciento después de los últimos eventos meteorológicos.
Aunque no todas las filtraciones tienen el mismo origen, hay errores frecuentes que pueden favorecer su aparición. Detectarlos y corregirlos a tiempo ayuda a proteger la vivienda y evitar intervenciones de mayor alcance.
Tres errores frecuentes que favorecen las filtraciones
1. Descuidar los puntos críticos. Los encuentros entre losas y paredes, los desagües, las canaletas, los pases de cañerías y las fisuras son sectores especialmente vulnerables. Si no se sellan y refuerzan correctamente, los movimientos de la estructura y los cambios de temperatura pueden deteriorar la impermeabilización y facilitar el ingreso de agua.
2. Aplicar productos sobre superficies mal preparadas. La humedad, el polvo, el verdín, las membranas deterioradas y las carpetas desgranadas pueden impedir que los productos se adhieran correctamente. La falta de limpieza y de una imprimación adecuada, cuando el sistema lo requiere, favorece la aparición de ampollas y desprendimientos prematuros.
3. No respetar las condiciones de aplicación. Utilizar menos producto del recomendado, diluirlo en exceso o no respetar los tiempos de secado entre manos reduce la eficacia y la vida útil de la impermeabilización. Estos errores pueden impedir que el sistema alcance el espesor necesario para proteger la superficie.
Reparar antes que aparezca la humedad interior
Una filtración que no se soluciona a tiempo puede transformar un problema localizado en una reparación mucho más costosa. Según los datos difundidos por Mapei, solucionar el inconveniente antes que el agua llegue al interior representa una inversión básica destinada a los materiales de impermeabilización y la mano de obra exterior.
En cambio, cuando la humedad ya afectó cielorrasos, revoques, pintura o revestimientos, el costo total puede multiplicarse entre tres y cuatro veces, es decir, aumentar entre un 300 y un 400 por ciento.
Esto se debe a que, además de reparar el techo o la terraza, pueden ser necesarios trabajos de albañilería, reconstrucción de revoques deteriorados por la humedad y las sales, reparación de cielorrasos de yeso o placas, tratamiento de armaduras metálicas expuestas u oxidadas cuando corresponda y renovación de pintura y terminaciones.
Qué hacer ante una mancha de humedad o una gotera
La aparición de manchas, pintura ampollada, revoques deteriorados o goteras es una señal de alerta. Sin embargo, el lugar donde se manifiesta el daño no siempre coincide con el punto por el que ingresa el agua.
Por eso, el primer paso es identificar el origen de la filtración. Una evaluación del techo o la terraza permite determinar dónde está la falla y evitar reparaciones que no resuelvan la causa del problema.
También es importante revisar el estado de las juntas, los desagües y las fisuras, y evaluar las condiciones de la superficie antes de elegir un producto. La solución dependerá del tipo de cubierta, su estado de conservación y las características de la filtración.
Recomendaciones para impermeabilizar correctamente
-Revisar techos y terrazas después de las lluvias intensas: prestar atención a fisuras, juntas, canaletas y desagües para detectar posibles fallas.
-Preparar bien la superficie: comprobar que esté limpia y en las condiciones requeridas para aplicar el producto elegido.
-Respetar las indicaciones del fabricante: utilizar la cantidad recomendada, evitar diluciones excesivas y cumplir los tiempos de secado entre manos.
-Tener en cuenta el clima: no aplicar impermeabilizantes sobre superficies húmedas ni cuando las condiciones de secado no sean las indicadas para el producto.
-No limitarse a cubrir la mancha: identificar y corregir el punto por el que ingresa el agua es fundamental para evitar que el problema reaparezca.
-Consultar ante daños persistentes: si la humedad continúa o los deterioros avanzan, una evaluación técnica puede ayudar a determinar el origen y el tratamiento adecuado.
Detectar una filtración a tiempo puede evitar que el deterioro de un techo termine afectando distintos ambientes de la vivienda. Después de períodos de lluvias intensas, revisar las cubiertas y corregir las fallas de impermeabilización permite reducir el riesgo de daños interiores y de reparaciones más costosas.
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