Fiscalía y defensa buscan testigos que aporten a la reconstrucción del homicidio de Maciel
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSi bien ya se ha dado un paso importante, con la confirmación de la detención del joven Matías Concha, que se entregó voluntariamente y se puso a derecho confesando ser el autor material de las agresiones mortales, además de entregar el arma homicida, aún resta concatenar cabos sueltos que permitan reconstruir la escena de la pelea callejera, con la paradoja de que participó casi una veintena de personas y casi nadie pudo advertir sobre lo ocurrido entre víctima y victimario y, un detalle nada menor, si hubo más personas involucradas además del que hoy está tras las rejas.
Es que más allá del dolor y bronca de los familiares de la víctima fatal (tal las declaraciones vertidas a este Diario por la hermana y la esposa del fallecido), la investigación no se ha detenido con la confesión del hoy imputado de “homicidio simple”, procurando esclarecer si pudo haber más involucrados, que de hecho incluso podrían favorecer la situación procesal del hoy apresado, como así también corroborar lo que los deudos del asesinado sostienen.
También en ese escenario entrará a transitarse un camino “delicado” habida cuenta que la exposición a la que arribó el hecho y los intereses que pueden existir de un “grupo y del otro”, si por grupo se entiende allegados a los intereses de la víctima como del victimario.
Bajo ese “delicado” escenario, la premura está en recoger la mayor cantidad de testimonios que hayan visto algo de lo que esa mañana ocurrió, con la atención de que dichos testimonios no “estén contaminados” al intentar favorecer una u otra situación.
Por otro lado, se conoció que en las próximas horas el imputado sería trasladado a la unidad penitenciaria, mientras su defensor oficial, Carlos Kolbl, estudia y elabora el pedido de excarcelación de su pupilo.
Al respecto, puede inferirse a modo de especulación que más allá de los argumentos sólidos que presente el defensor (pocas veces se estuvo frente a alguien que “se puso a derecho y colaboró con la causa asumiendo que fue quien mató”, se dijo en los pasillos judiciales), frente al “álgido clima social” que reina en la ciudad ante el sangriento episodio, difícilmente la jueza de Garantías interviniente, doctora Stella Maris Aracil, conceda el beneficio procesal.
El caso
Tal se informó en ediciones pasadas, bajo la defensa del doctorCarlos Kolbl, Matías Concha (22) prestó declaración y relató frente al fiscal Gustavo Morey su versión de los hechos. El acusado confesó el hecho y adujo que la agresión devino de un acto en defensa propia.
A más precisiones, Concha reseñó que en la noche del sábado concurrió a un asado de un amigo, explicando entonces las razones de porqué llevaba consigo un cuchillo con el que luego iba a empuñar en la pelea.
Que tras el encuentro gastronómico participó de un partido de fútbol cinco en la casa de uno de los amigos y después resolvieron ir hacia el boliche Sol Disco, de avenida Del Valle y Murature.
Contó que no ingresaron al bailable, que se quedaron en las afueras con un grupo de amigos hasta que con uno de ellos, de apodo “Pitu” decidieron emprender la retirada en la moto que él conducía.
Cuando se estaban yendo del lugar observaron -según su relato- que se había generado una trifulca entre varias personas, entre ellos un amigo de ellos que se estaba enfrentando contra dos o tres adversarios.
La pelea
Frente a la escena, su amigo “Pitu” salta de la moto y va al encuentro de la gresca para defender al amigo -alias “Peli”-. En medio de la reyerta, Concha, que estaba a no más de tres metros de distancia de la pelea y arriba de la moto, observa que a su compañero lo están agrediendo con un cuchillo, intentando darle un puntazo, y allí Concha busca interceder, cuando Maciel -siempre a criterio del imputado- le comenzó a tirar cuchillazos contra su humanidad.
Recordó que él logró esquivar los puntazos, aunque en el pulgar de su mano derecha luego se iba a constatar que tenía un corte, aparentemente de las agresiones volcadas hacia su persona.
En el medio de la riña a cuchillo Concha detalló que comenzó a defenderse con el suyo, cruzándose puntazos, sin advertir quién estaba lesionado o no.
A preguntas del fiscal dijo no saber exactamente cuántos puntazos le aplicó a Maciel, que recién tomó cuenta de la posibilidad de herirlo cuando una vez que se fue en su moto junto a su amigo, ya con su contrincante tirado en el piso, observó que la hoja de su cuchillo estaba manchada con sangre.
Una vez en su casa, dijo que le contó a su madre lo ocurrido, quien le indicó que debía ir a la policía y explicar lo que había pasado.
Así fue que pasadas las horas, tomó nuevamente el cuchillo y se trasladó a la Seccional Segunda para entregarse y confesar el suceso. Cuando estaba ingresando, observó que estaba el padre de la víctima, por lo que prefirió aguardar en el auto afuera, para después sí presentarse ante los efectivos policiales.
Vale consignar que a priori, los dichos de Concha encuentran coincidencia con lo que había expuesto su amigo, que declaró como testigo ante la policía antes que el imputado se entregara.
Sin más, el fiscal Morey le informó del delito que se le endilgaba y la gravedad del caso, puntualizando que el hecho se inscribía en el de “Homicidio simple”.
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