Fortaleza mental: clave para un deportista exitoso
04.06- La habilidad mental le puede permitir a un tenista con menores aptitudes y capacidades físicas que su contrincante lograr el triunfo.
El deportista debe tener consolidada una buena autoestima, sino cada derrota será vivida y sentida como algo muy doloroso que atenta contra su ego (yo), lo que podrá generar mucha rabia, enojo, frustración. Muchos, ante una derrota sienten que no valen nada en ningún aspecto de su vida y esto no tiene asidero en la realidad. Sienten mucha presión por los amigos, familiares, entrenadores, etc., sienten que los han decepcionado y también a sí mismos. Un tenista con una adecuada autoestima sabrá equilibrar las cosas y verlas desde su justa medida, sin engrandecer las victorias ni las derrotas.
Poniendo las cosas en su lugar adecuado, esto significa que su valía como persona no se ve afectada por resultados deportivos, éstos se pueden dar o no dar, pero si se hizo lo que se tiene que hacer y se dio el máximo esfuerzo, no hay nada que tenga que reprocharse, se debe seguir por ese camino, hasta que el fruto madure y caiga.
Roger Federer, dice que cuando tenía 19 años lloraba cuando veía a sus contemporáneos, Andy Roddick y Lleyton Hewitt (primeros del ranking en esa época) tan alejados de él, pero él siguió trabajando, confiando y perseverando en su trabajo y talento; a los 21 años llegó su explosión, se convirtió y hoy es reconocido cómo un fenómeno de su deporte y hasta ahora sigue siendo casi imbatible.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa confianza que se tenga en sí mismo es determinante en el desempeño deportivo del jugador, esta capacidad debe estar desarrollada de tal manera que no sólo se tenga confianza, sino que pueda mantenerla o recuperarla a pesar de lo mal que le esté yendo en la competencia o lo complicado de una situación adversa, debe siempre creer en sí mismo y en sus posibilidades sin importar que tan complicadas sean las circunstancias. No hay nada más seguro para incrementar la confianza que los triunfos y logros personales, por eso, el deportista debe trazarse pequeñas metas para tener pequeños triunfos cada día.
En el desarrollo de esta habilidad el entrenador cobra gran importancia porque es la persona en la cual el deportista más confía y en quien más cree. Hay que recordar que se dice mucho no sólo con las palabras sino con los gestos y actitudes y de esto tienen que ser conscientes los entrenadores para tenerlo en cuenta en el trabajo con sus jugadores.
El tener hijos engreídos, caprichosos, acostumbrados a recibir todo sin merecerlo, sólo originará hombres que no se hacen responsables de sus acciones, deportistas que busquen excusas para sus derrotas en vez de asumirlas como propias. Es lo que se conoce en psicología como “locus de control”, el deportista que atribuye sus derrotas o, incluso, victorias a elementos ajenos a él tendrá un “locus de control externo” mientras que el deportista que atribuya sus victorias y derrotas a sí mismo, tendrá un “locus de control interno”, estas personas se hacen responsables de sus éxitos y derrotas lo que les permite trabajar sobre éstas. No hay deportistas exitosos que no tengan esto, todo buen deportista asume con hidalguía sus victorias y derrotas.
Y saben que de las derrotas es de lo que más se aprende, no las ve como derrotas, sino como circunstancias que le permiten darse cuenta de los puntos que reforzar o trabajar con más fuerza, tanto en los entrenamientos como en las competencias, son maneras de seguir aprendiendo y avanzando en su deporte. Los número 1 aprenden cosas nuevas todos los días…
Jimmy Connors (ex tenista), cuando perdía decía:
“Me faltó tiempo para aprender?
Otros de los factores importantes en tener en cuenta es la perseverancia, quienes marcan la diferencia nunca dan nada por perdido, nada está dicho hasta que acaba el partido, perseveran en la lucha, hasta el final, a pesar del cansancio, fatiga, dolor o cualquier circunstancia que esté en contra de ellos (árbitros, clima, barra, fatiga, etc.).
Los deportistas exitosos no se olvidan nunca de la diversión, es más, disfrutan más que nada las situaciones mayormente difíciles y complicadas, lo que más gozan son las situaciones extremas, saben y sienten que éstas hacen brotar lo mejor de sí, o competir contra los mejores, eso los hace ser mejores. Un atleta que no se divierta en su deporte no durará mucho en el circuito competitivo.
André Agassi dice que contra quien más disfrutaba jugar era contra Pete Sampras, se emocionaba muchísimo, que ningún jugador lo hacía jugar como él, hacía que jugara en otro nivel, adoraba esas situaciones, mientras otros deportistas podrían enfrentarlo con miedo, a él lo hacía feliz, ilusionado, ya que iba a poder desplegar su mejor tenis e iba a llegar a otro nivel gracias a su contrincante. Esa es la forma correcta de afrontar las competencias deportivas, como se puede ver, en su mente no está el estrés y la ansiedad por ganar, sino el disfrutar la competencia y ese es el camino correcto para la victoria. La victoria es la consecuencia de disfrutar lo que se hace, es decir, un tenista ?gana porque se divierte? y no como creen algunos, se divierte porque gana.
Por ultimo, todo tenista que se deje llevar por sus emociones, verá afectado su desempeño y su concentración.
La mente nos habla constantemente, es por eso, que un tenista debe educar su mente para que lo alimente de los pensamientos adecuados. El atleta necesita pensamientos positivos y no negativos.
El tenista juega como piensa, eso es lo que permitirá rendimientos picos. El atleta que piense mal definitivamente no obtendrá los resultados deseados, en cambio al pensar bien podrá rendir de una manera mucho mejor.
Hay que hacer la salvedad de que esto, es un aspecto más que hace la diferencia, pero de ninguna manera debe o puede reemplazar el trabajo técnico, físico o nutricional.
En definitiva, ?…qué importa si el gato es negro o blanco, con tal que cace ratones…?
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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