Frío y espera en las veredas por las medidas contra la Gripe A, en oficinas y reparticiones
Hacer un trámite o efectuar un pago en alguna oficina de servicios o reparticipación pública o privada claramente hoy no es lo mismo que hace unos meses. ?¿Esta es la cola para pagar?? preguntan y repreguntan jóvenes o ancianos antes de tragar saliva y encarar hasta el último lugar de la larga fila.
En alguna de esas dependencias, los encargados han dispuesto de una persona que particularmente le indica al público cuál es la fila para hacer trámites o consultas, y cuál es la dispuesta para efectuar pagos.
La cuestión es, por lo general y según se pudo constatar en una recorrida de este Diario, matemática: sale uno y recién entra otro a cada espacio; o a lo sumo dos por dos en el mejor de los casos.
?¿Para hacer un trámite también tengo que esperar en la fila?? pregunta la señora mayor, mientras se acomoda la bufanda en su cuello y ni siquiera saca las manos de sus bolsillos.
Con tino en algunos casos, las oficinas de atención al público han disminuido el amontonamiento de gente en los espacios interiores e, incluso afuera y en las veredas, muchos mantienen la distancia de un metro para evitar que algún estornudo rezumbe cerca de su cuerpo.
?A estos jubilados no los va a matar la gripe, pero se van a morir de frío? comenta otro caminante por el centro, asombrado ante la estoica espera de unos 20 jubilados que aguardan en la puerta del banco la venia para poder ingresar.
Y las preguntas surgen, mientras se frotan las manos para que la sangre circule y haga lo suyo: ?¿No dan número, señor?? le pregunta otra señora grande al empleado que cuenta y controla desde afuera. Si uno sale otro entra, confirma, mientras le permite a una mujer que está sexta en la fila, pero con un bebé en brazos, adelantarse al primer lugar e ingresar para evitar el intenso frío.
El cajero, mientras tanto, rocía con desinfectante de manera casi compulsiva el prolijo mostrador donde cada uno de los tandilenses, habitualmente, deja una parte de su sueldo para que no le corten la luz y menos el gas.
Por suerte, está la ventanilla de vidrio abierta que permite el diálogo entre el que paga y el que cobra, pero que impide que algún resfriado de esos que ahora abundan y espantan encienda el alerta.
Si alguno en Tandil no se enteró todavía de cómo nos está cambiando la vida la Gripe A, se dará cuenta cuando se encuentre con una cola de 15 ó 20 metros en la puerta de la oficina, y deba armarse de la mejor versión de la paciencia.
De origen oriental u occidental, lo mejor es armarse de paciencia. Además de no olvidarse en su casa la bufanda, los guantes y el gorrito, ante la ola de frío polar que de por sí es poco amable.
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sanitaria en Tandil
Mientras tanto, el parte sanitario oficial que ayer difundió el Municipio es alentador y muestra que en principio éstas y otras medidas adoptadas para bajar la cantidad de consultas e internaciones por cuadros respiratorios complicados están dando resultados en esta primera etapa.
En el Hospital Municipal permanecen 15 pacientes internados con neumonía en clínica médica, 6 continúan en terapia intensiva, se dieron 2 altas médicas y se atendieron 54 personas por consultorio externo.
En el Hospital de Niños hay 11 pacientes internados, 31 fueron las consultas por guardia pediátrica y 63 atenciones se brindaron a través de los consultorios externos de ese centro asistencial.
El Hospital Rodríguez Larreta de Vela ya no tiene pacientes internados y hubo 2 consultas externas.
En los centros privados la situación no ha variado: 2 pacientes en terapia intensiva con neumonía en la Nueva Clínica Chacabuco y otros dos en el Sanatorio Tandil, uno de esos casos en neonatología.*
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