Fue detenida una de las sospechadas de participar del cuantioso robo
Más precisamente la propia implicada, Paola Yanina Carrosio (32), se apersonó a la Seccional y se entregó frente al pedido de captura que rezaba en su contra, acusada de partícipe necesaria en el atraco perpetrado hace seis meses en el domicilio de calle Alsina al 700.
Según se conoció de la pesquisa, se cree que la mujer hizo las veces de “datera” para que otros sospechosos realizaran el asalto. Además de estar en conocimiento de la notable cantidad de dinero que guardaba la familia tras una transacción inmobiliaria, se habría encargado de buscar los “candidatos” para cometer el ilícito.
Como indicios vehementes en su contra, también se identificó el auto (a través de las cámaras de seguridad) con el que se trasladaron los asaltantes, ni más ni menos que de su propiedad. Otro dato: el día del suceso, la mujer se habría apersonado al menos en dos oportunidades a la farmacia para asegurarse que ningún otro integrante de la familia iba acudir a la morada mientras se registraba el hecho.
La sospechada quedó alojada en la comisaría Primera, donde ahora aguardará para la indagatoria del fiscal interviniente, doctor Marcos Egusquiza, quien buscará también dar con los autores materiales del resonante hecho delictivo.
El caso
Tal se informó oportunamente, el hecho fue perpetrado por un trío de maleantes que irrumpió en la vivienda de calle Alsina al 700 y tras amenazar a la moradora se alzaron con una significativa suma de dinero (unos 120 mil dólares otra cifra similar en pesos).
Según trascendidos, ya que según la policía no se ventiló el suceso por pedido expreso de los damnificados, los delincuentes ingresaron a la vivienda de Alsina 730, donde reside la familia Marzocca, quienes presuntamente habían realizado una operación inmobiliaria y guardaban aquella suma importante de dinero.
Una vez adentro, portando armas, obligaron a la mujer que se encontraba en la casa a entregarle el botín que, a priori, se cree que evidentemente conocían que tenía la víctima, para luego darse a la fuga sin más.
Se dijo que ni siquiera se registró violencia más allá de la tensión del momento, habida cuenta que los ladrones conocían incluso el lugar donde se había guardado el dinero. *
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