Fuera de Independiente, Conti analizó el descenso
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Rubén Conti ya no trabaja en Independiente. Tras haberse alejado del club en las últimas horas del miércoles, el director técnico contó los motivos de su decisión. En un diálogo con este Diario, también dejó sensaciones de la actualidad de nuestro fútbol.
-¿Cuáles fueron los motivos de la renuncia?
-El año pasado, cuando pensaba no dirigir más, me ofrecieron Independiente y sentí que debía darle una mano al club que en 2004 me permitió irme a Santamarina.
Ahora se juntaron problemas de saturación, de horarios de trabajo y las fuerzas que podía tener no eran las mismas que en el Argentino. Creo que tomé la mejor decisión, era lo que correspondía entre dos partes que siempre se trataron de la mejor manera. Además, el club tiene gente abajo con esas ganas de trabajar que le va a servir para salir adelante.
-¿Qué te llevó a mantenerte en el cargo durante toda la temporada?
-Pensaba que podíamos mantener la categoría y además el club nunca me puso trabas. Siempre supieron los problemas que tuvimos, de lesionados y expulsados.
-¿Esa fuerza la perdiste después del descenso o lo notabas antes?
-La perdí después. El descenso fue un martes y al día siguiente estábamos entrenando para el partido con Ferro. No hubo tiempo para hacer un análisis rápido. Pero después me di cuenta que la motivación no era la misma. Ya ir a entrenar era un peso, y lo que correspondía era dar un paso al costado.
-¿La ida de Sergio Toth fue por motivos económicos?
-La ida fue porque Sergio está capacitado para dirigir solo, no para ser ayudante en un torneo local. Tiene las condiciones como líder de un grupo y no podía quedarse como ayudante.
-¿Ante tu ida, no era lógico que Toth quedara como director técnico?
-Sí, pero Sergio tenía una posición tomada de irse ni bien termináramos la participación en el Argentino B. Y la gente del club tenía decidido que yo siguiera en el equipo local.
-¿Independiente tiene buena cantera?
-Muy buena. Es un error creer que jugamos con muchos chicos, salvo un par de 17 años. Al resto le pesó la inexperiencia porque no tienen roce, pero ya a esa edad tienen que estar jugando un Argentino B.
Uno de los problemas es el nivel del fútbol local, que no te permite crecer porque la competencia es muy baja. Pero las condiciones las tienen.
-¿A esos chicos realmente les importa el fútbol?
-No es como antes, los tiempos cambiaron. Ahora los chicos tienen muchas más opciones. En nuestra época, volvíamos todo el tiempo al club, pasábamos la mayor parte del día ahí. No digo que ahora no les importe, pero en muchos casos no asumen el compromiso de la manera que corresponde.
Otra cosa que veo en categorías infantiles o en el baby es que los padres utilizan al club como una guardería. Tiran al chico ahí, como si se los quisieran sacar de encima durante un rato. Antes no me fijaba en esas cosas y ahora lo noté.
-¿En qué momento de la temporada notaste que el descenso era posible?
-Medio sobre el final. Cuando le ganamos a Once Tigres y a Bella Vista dimos pasos importantes, pero perdimos con Grupo y nos quedaban dos rivales que se jugaban la clasificación, como Liniers y Villa Mitre. Con tres puntos de esos, nos hubiésemos salvado.
-¿En qué medida afectó tener tantos lesionados?
-Mucho, porque se lesionaron jugadores importantes y que venían levantando el nivel. Estuvieron los casos de Cuestas, Pérez Rivero, Camilo Fernández, Rotondo y otro chico de grandes condiciones como Heredia, entre otros.
-¿Los mejores fueron Casas y Parolari?
-Es difícil hablar de los mejores. Casas fue la revelación, tuvo un gran torneo. Y lo de Parolari fue espectacular, haber hecho dieciocho goles no es para cualquiera. Lo buscan de varios lugares y ojalá se le dé poder irse a otro nivel.
Para nosotros fue muy importante Lecuona en la segunda parte del campeonato, pero el jugador más parejo que tuvimos durante todo el torneo fue Mariano Disipio. Fue el más regular, siempre rindió.
-¿Cómo se explica que un club como Independiente sea incapaz de conseguir un presupuesto acorde a un Argentino B?
-Yo no sabría contestar eso, no sé cuál es el problema. En Tandil, los que apoyan son siempre los mismos. Son esfuerzos personales y eso a la larga no sirve. Lo ves a Richard (Zarini) manejando Grupo y a Independiente con el esfuerzo de Horacio (Morrone), más lo que pueden conseguir los dirigentes.
Después a Santamarina lo van a ver ochocientas personas en un Argentino A, y a Grupo e Independiente mucho menos. Hay una frialdad general.
-¿La responsabilidad del descenso es repartida?
-Totalmente. Acá habremos cometido errores los dirigentes, los jugadores y nosotros. Yo duermo tranquilo por haber puesto todo para evitarlo, pero la realidad es que no pudimos.
Igual no lo considero un fracaso, porque fracaso hubiera sido no intentarlo. No es el primer equipo que se va al descenso. Independiente debe empezar una etapa nueva y tiene todo para hacerlo.
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