Fueros para Kirchner, por las dudas
-Ahora bien, ¿esto lo puede cambiar el peronismo disidente? Tiene a Eduardo Duhalde en las sombras, y ya sabemos que el clientelismo fue uno de los criterios básicos de su gestión en Buenos Aires… Un amigo dice que sería como cambiar de collar, pero para seguir siendo perro.
-Bueno, creo que si quienes están intentando ser candidatos tienen la convicción de transformar, lo pueden hacer, siempre y cuando la gente les empiece a creer. Para eso ¡deben aceptar sus errores!
-¿Con eso alcanza?
-Mire, hay que aprovechar las experiencias, ver desde otro cariz, con otro criterio, con amplitud de pensamiento y, fundamentalmente, sin prejuicios, mirando para adelante. No se puede seguir culpando de todo a los ?90, a la represión desgraciada que sufrió la Argentina en los ?70. Debemos avanzar, integrarnos con países que tienen ese criterio, como Brasil y Chile. No se puede decir, como dijo la Presidenta, que quería un país como Alemania, y después nos aunamos con (Hugo) Chávez o con Evo Morales, que hace huelga de hambre. Esto es un disparate. La gente sabe, se da cuenta.
-Me dijo que, de todos modos, en junio no estaba en juego el poder real en Argentina. Ahora, Néstor Kirchner no piensa lo mismo. Juega a todo o nada…
-Pero Kirchner está preocupado, quiere ser diputado porque necesita fueros.
-¿Para no ir preso?, supone usted.
-Por las dudas. Está muy acosado por un montón de denuncias, no conozco en profundidad cada una, pero por las dudas necesita fueros. Y ellos (por el matrimonio K) siempre juegan a todo o nada. Y la política no es así. Es el todo, si es la sumatoria de todo, si no, es lo que se pueda.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
?A Scioli se lo llevan puesto?
-Hablemos del Fondo Solidario Federal y de la coparticipación…
-Muchos han hocicado. Un amigo me decía que no se puede gobernar sin dinero, pero tampoco sin dignidad. Es un horror que, además, se acepten los condicionamientos desde la Nación. Y una decepción.
-Bien, pero no lo veo a Daniel Scioli como abanderado de los intereses de la provincia…
-No, no, yo tampoco lo veo. Ya los tendría que haber defendido y debería haber exigido lo que nos corresponde. Scioli es un hombre simpático, agradable, preparado para ser jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y por estas cosas del destino y de la política mide bien en la Provincia y aparece como Gobernador. Pero realmente, la transformación que merece la Provincia de Buenos Aires, no tengo ninguna esperanza de que la encabece Daniel Scioli. La aceptación que ha hecho sin condicionamientos de las propuestas y directivas de la Casa de Gobierno, no me ponen muy contento. Pero, además, va a ver que con el correr de los días la campaña electoral se va a centrar exclusivamente en el conurbano, van a abandonar el interior.
-Porque está perdido.
-Exactamente. Ellos ya saben que está perdido. Y Scioli va a tener otra gran sorpresa si es que integra la lista testimonial. El consenso que le adjudican los encuestadores no va a estar incluido en el porcentaje de votos. Es más, Scioli le tiene prohibido a su gente hablar de plebiscitar la gestión, porque si baja, como yo creo que va a bajar, se tiene que ir. Ese es el tema.
-Pasa lo mismo con los intendentes que van de candidatos a concejales…
-¡Pero, claro! Es obsceno. ¿En qué país pasa algo igual?
-¿Sobrevive Scioli al kirchnerismo?
-No, no, se lo lleva puesto.
-¿Néstor Kirchner está loco, como ha afirmado Duhalde, o se ubica un paso adelante de todos?
-Yo creo que si no está loco, está muy desequilibrado. Nos faltan hombres de Estado, yo envidio a Brasil, que lo tiene a Lula, que viene de los sectores más firmes de la izquierda brasileña. Es el único interlocutor de Estados Unidos en América Latina. O los propios chilenos, que lo tienen a (Ricardo) Lagos, o los uruguayos a (Julio María) Sanguinetti.
De vuelta a casa
-Vamos un poco a lo local. Me decía que es hora de trabajar en serio…
-En Tandil hay gente muy capaz, con mucha formación. Deberíamos estar a la cabeza de las ciudades del interior, porque tenemos los elementos. Esto tendría que ser la sumatoria de esfuerzos de todos los sectores de la ciudadanía de Tandil, fijar 10 ó 15 pautas de Estado en las que todos estemos de acuerdo.
-¿Qué le falta a la ciudad para llegar a eso? O será que le sobran mezquindades… Le menciono al Concejo Deliberante, sin ir más lejos.
-El Concejo Deliberante debe ser la caja de resonancia de lo que estamos hablando. El Legislativo, con el Ejecutivo, deben ponerse de acuerdo en una agenda y fijar una estrategia de toda la sociedad. Por ejemplo, discutamos en serio sobre las canteras, y analicemos qué es lo que hace falta, pero definamos un objetivo y exijámoslo.
Amigos, pero separados
-¿Cree que es reconocido en Tandil?
-Sí. En una ciudad como Tandil, la gente admira, o reconoce, aunque no comparta, la coherencia en cosas. Pero a aquellos saltimbanquis, que andan de un lugar a otro, creo que se los mira un poco con menosprecio.
-Le tengo que preguntar por su amigo Roberto Mouillerón, que ahora se fue al peronismo disidente de la mano de Solá. ¿Sigue creyendo que está equivocado?
-De Roberto, lo digo sinceramente, sigo considerándome un amigo. Ahora, él ha tomado un camino del que no se debió haber apartado para irse con K. Me alegra. Pero en su acción política jugó un papel importante en defensa del kirchnerismo, que yo no he compartido.
-Muchos sostienen que se trata de una cuestión de lealtad a Solá, y que lo mismo vale para Carlos Mansilla en relación a él…
-Bueno, perfecto, pero lo que digo es que desde su función estaba de acuerdo con las políticas de Kirchner. Esto es así. Su jefe político (por Solá) un día dijo que no, y a partir de allí cambiaron. Yo me arrogo el derecho de decir: ?Esto no lo comparto?. Y por ello no nos convertimos en enemigos ni nada por el estilo.
-¿Qué me dice de otro amigo suyo, José María Díaz Bancalari?
-El caso de mi amigo José María… (piensa). Supongo que va a seguir dentro de la esfera del kirchnerismo. ¡Allá él! Le tengo el mejor de los afectos en lo personal, pero evidentemente no es el dirigente que yo conocí.
De ganas y espacios
-Después de todo lo que ha visto, y siendo lo que llaman un animal político, ¿no le dan ganas de volver a participar activamente?
-Sí, a uno le dan ganas, porque uno se siente bien y con ganas de aportar ideas. Pero de todas maneras, las circunstancias hacen que hoy no se haya podido conformar un sector del peronismo que a mi criterio se va a conformar, más tarde o más temprano. Con viejos y con jóvenes, para hacer la sumatoria, pero con algunas condiciones, fundamentalmente que en la expresión política muestren deseos de credibilidad.
-¿Qué le falta? ¿Un espacio que lo contenga? Gino Pizzorno argumentaba eso, y ahora parece que va a participar con Auza…
-Está bien. Gino generalmente se equivoca. De todas maneras, está en su derecho de acompañarlo. Yo no sé cómo están las discusiones, pero no tengo nada que ver con ese espacio, que representa un criterio político afín con el oficialismo. Y le repito, yo no tengo nada que ver con eso.
-¿Qué opinión le merece aquello de que usted y varios más son lo viejo en la política?
-Sí, es verdad. ¿Y los nuevos quiénes son? Los que en el medio del río se dan vuelta y se vuelven. ¿La nueva política es ésa? Si eso es lo nuevo, yo soy lo viejo.
-En estas legislativas, ¿dónde lo vamos a encontrar concretamente?
-Me van a encontrar apoyando a los sectores que están en contra del oficialismo, sin ninguna duda. La lista oficial no va a tener mi voto, ni el de mis amigos, que son muchos.
Buenos muchachos
-Y al peronismo de Tandil, ¿cómo lo observa?
-Al peronismo de Tandil, con esas diatribas hacia los compañeros, se le ha hecho mucho daño. Porque muchos de aquellos que criticaban desde su posición fundamentalista hoy lo único que han logrado son cargos en el Estado. En consecuencia, esto también afecta la credibilidad. Aquellos que aparecían como los muchachos nobles y puros, que no tenían ningún otro interés que no fuera la felicidad de la gente, desde hace bastante tiempo la única felicidad que les interesa es la propia. Mire, la política me parece que da para muchas cosas, pero para lo único que no da es para tener volteretas. Pero creo que, de todos modos, el peronismo va a revertir esta decadencia en la que lo han metido.
-¿Vuelven todos, como al radicalismo?
-La mayoría va a tener que aceptar reglas de juego que no han aceptado antes, y así sí podemos estar todos. Con elecciones libres, democráticas, trabajando por convicción y no por conveniencia. Es difícil, pero es la única salida que tenemos.
Duhalde, el hombre
-Estuvo cerca de los hermanos Rodríguez Saá. ¿En qué quedó ese proyecto?
-Ellos querían tener el partido que fundaron (Otro País Es Posible) inscripto en la provincia de Buenos Aires. Ahora se van a centrar en su provincia y le van a dar apoyo a algunos amigos, como a Héctor Maya en Entre Ríos. Según dice Alberto, él quiere ser candidato a presidente en 2011. Pero falta mucho.
-¿Ese será su candidato?
-No, para 2011, mi candidato se llama Eduardo Alberto Duhalde. Por él voy a trabajar. Es posible que siga diciendo que no quiere ser candidato, pero también Kirchner lo decía, y va a ser.
-Me está dando un título. Ahora, fundaméntelo.
-Como yo, somos un grupo importante de compañeros que pensamos lo mismo. Creemos que es un hombre con vastísima experiencia, que pudo manejar el Gobierno nacional en un momento muy difícil. Que no tuvo inconvenientes en dejar rápidamente el Gobierno cuando vio que la sociedad se había crispado debido a varios hechos violentos que se habían producido. Y que la sociedad ve en él a un hombre con capacidad de hombre de Estado. Esto lo he comprobado en muchos lugares.
-Su mano está atrás del peronismo disidente.
-Con De Narváez no tengo ninguna duda. Pero vuelvo a decir, Duhalde es jefe, no es empleado. Entonces, la verdad es que ellos (por De Narváez y Solá) deben pensar que en algún momento Duhalde va a aparecer fuertemente y los va a desplazar.
-Y Kirchner debe pensar lo mismo.
-Sí, sí, Kirchner debe pensar lo mismo. Si no acuérdese del episodio del teatro Argentino de La Plata.
-Aquello de ?El Padrino?, de Francis Ford Coppola…
-Bueno, ahí había muchos muchachos aplaudiendo, que ahora tendrán que confesarse.
-Pero hablando de autocríticas, y de reconocer errores, Duhalde se equivocó feo…
-Sí, sí, en el tema elección de Kirchner (fue su candidato) merece ir hasta Luján, pedir perdón y volver. Pero lo hizo de buena fe. Creo que estaba la pelea con Menem de por medio, y cometió un error.
-Alguna vez lo comentamos, ¿fue más una cuestión personal, una revancha contra Carlos Menem que un posicionamiento político?
-Creo que sí. Fue por el poco apoyo de Menem a su candidatura en la elección con (Fernando) De la Rúa. En fin, nunca lo sabré del todo.
-También le reprochó haber elegido a Solá por sobre Osvaldo Mércuri como vice de Carlos Ruckauf en la Provincia…
-Sí. Pero ahora, como Solá es la renovación, lo pone a Mércuri que hace 20 años que es diputado provincial (risas).
-Le insisto con lo de los collares y el perro. ¿No cree representa un cambio para que todo siga igual…?
-La gente puede pensar así. Pero por ejemplo, en el radicalismo, decir que los que vienen no tienen nada que ver con (Raúl) Alfonsín, con (Fernando) De la Rúa o con la historia del radicalismo, es una mentira. O una hipocresía. Y en el peronismo pasa exactamente lo mismo: Decir que no se tiene nada que ver con Menem, con Duhalde… El peronismo es para bancárselo tal cual es, y si uno es realmente peronista tiene que bancarse los gravísimos errores que cometimos en el pasado. Tuvimos a (José Ignacio) Rucci, pero (José) López Rega estaba también. ¡Cómo lo voy a negar! O que Isabel (Martínez de Perón) fue presidenta nuestra. Lo de Isabel y López Rega fue un horror, pero es parte de nuestra historia. No podemos tener beneficio de inventario.
De primera
-¿Carlos Reutemann puede ser presidente?
-No, senador. Capaz que me equivoco, pero me parece que no le da para más. No se anima, lo dice para ganar Santa Fe. Le falta ajetreo, experiencia y decisión política. No lo veo con capacidad para manejar un Estado como el argentino, de ninguna manera.
-Más allá de Duhalde, por el justicialismo, ¿quién entonces?
-Juan Carlos Romero es un hombre de quilates, es un buen candidato. Ramón Puerta quiere, pero no le va a dar el piné. Y después puede surgir algún gobernador joven. Alberto Rodríguez Saá va a querer ser, pero no sé si le va a dar. No lo descarto.
-¿Felipe Solá?.
-¡No! Solá va a ser cuatro años diputado nacional, y a lo mejor le dan la Comisión de Agricultura.
-Mauricio Macri.
-Es un dato. Es un hombre reconocido en la Ciudad Autónoma, que todavía no se ha abierto a las provincias. Es un dirigente para tenerlo en cuenta. Aunque ya comete un error con lo de Gabriela Michetti, es un bicho interesante.
-Elisa Carrió.
-A veces dice cosas interesantes, y a veces se desmadra. No sé qué le pasa. Ahora bien, no va a ser nunca presidente, de eso estoy seguro. Porque la sociedad argentina no está dispuesta, en general, a aceptar una posición tan dogmática como tiene ella, y con tantas actitudes prácticamente de crispación que, aunque desde otro punto de vista, se asemejan al kirchnerismo. Pero en honor a la verdad, debo decir que su candidata en la provincia de Buenos Aires (Margarita Stolbizer) es una mujer de quilates, a la que yo respeto mucho. Es una mujer de buena acción política, de respeto, es para considerarla. Creo que va a hacer una buena elección ahora.
-Hermes Binner.
-No lo conozco. Según lo que me dicen, se maneja bastante bien. Ahora, de ahí a que aspire a ser presidente, está a miles de kilómetros. Pero no porque sea socialista, sino porque no le da el perfil.
-Julio Cobos.
-Ha sido bendecido por la varita de Dios, con un voto dubitativo. Más allá de eso, no le vi ninguna acción sobresaliente. Se ha posicionado a raíz de eso, pero como dicen en mi barrio del club Huracán: ?No le veo uñas de guitarrero?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios