Fuerte polémica por el operativo de seguridad tras los incidentes en River
Al margen de lo deportivo, el escándalo en Núñez dejó abierta la discusión política que incluyó la reivindicación desde elGobierno nacional de la decisión de jugar el encuentro con público y críticas de la oposición contra el operativo de seguridad que dejó expuestos a los policías frente a la bronca de los hinchas.
La polémica creció este lunes porque en el propio estadio Monumental y en sus inmediaciones quedaron las evidencias de los destrozos, mientras seguían internados varios policías, uno de ellos de gravedad, en el hospital Churruca.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, justificó la intervención del Gobierno para que el encuentro se dispute con público, pese a las recomendaciones de fiscales de la Ciudad que indicaban lo contrario luego de los incidentes en Córdoba, donde una decena de hinchas invadió la cancha e increpó a los jugadores.
El funcionario aseguró que "no había razones" para impedir que los hinchas ingresaran al Monumental y atribuyó a "300 tarados"los disturbios, lejos de las imágenes y los relatos que se vivieron dentro y fuera de la cancha, donde varias columnas de centenares de hinchas fueron los responsables de los incidentes.
"No echemos la culpa al hincha de River, fueron 300 tarados,hay que buscar los 300 tarados y meterlos presos", reclamó Aníbal Fernández en declaraciones al programa "Baires Directo" de Telefé.
No obstante, el funcionario expresó que "evidentemente" hay que "tomar medidas con el propio club porque esto desgraciadamente sucedió en el club y tiene que hacerse cargo de lo que ha sucedido".
En ese sentido, Fernández anticipó que se tomarán "las sanciones que le correspondan, como las hemos tomado siempre con otros clubes, como pasó con Vélez y Nueva Chicago", al recordar la suspensión del estadio José Amalfitani hace algunas semanas y la quita de 20 puntos al elenco de Mataderos en 2007, luego de los disturbios tras perder la Promoción frente a Tigre y descender a Primera B Nacional.
"Hay un comité que lo analiza y lo analizó de esa manera. No encuentro yo la razón por la cual no tenía que jugarse con público. El 99.99 por ciento de la gente no fue a hacer lío, fue a ver a su equipo y desgraciadamente se fue muy triste", completó.
La postura del Gobierno se exteriorizó también luego de que trascendiera que desde el Ministerio de Seguridad se plantea quitar los adicionales en el fútbol argentino para continuar con una serie de medidas tendientes a lograr que los policías federales estén abocados solamente al servicio de calle y así reforzar la vigilancia en la Capital.
Así lo revelaron fuentes del Gobierno a Noticias Argentinas durante el fin de semana y admitieron que la ministra Nilda Garré no está conforme con perder una gran cantidad de uniformados todos los fines de semana, ni con abonar "las cifras millonarias" que gasta el Estado con los partidos de las diferentes categorías del fútbol argentino.
Del otro lado, las voces críticas fueron abanderadas por dos personas ligadas fuertemente al fútbol como el jefe de Gobierno porteño y ex presidente de Boca, Mauricio Macri, y el candidato a sucederlo en ese puesto y ex jefe de seguridad deportiva bonaerense Javier Castrilli.
Macri responsabilizó al Poder Ejecutivo nacional por los incidentes por no haber hecho "correctamente" el operativo de seguridad que incluyó a 2.200 policías desplegados en distintos objetivos, más los efectivos de empresas privada.
"¿Qué le va a decir el Gobierno nacional hoy a toda esta gente a la que se le ha destrozado los locales en la Avenida del Libertador, a la gente que se va a quedar sin trabajo?", se quejó el jefe comunal.
Macri calificó como "el peor espectáculo que puede haber" a los policías defendiéndose de piedrazos y consideró que el cuerpo de Infantería "tiene que tener equipamiento suficiente para disuadir a los violentos y proteger a la gente que vive y trabaja en la Ciudad".
"No se le dieron los elementos a la policía para contener a este grupo minoritario de gente que provocó semejante tamaño de destrozos", remarcó Macri en declaraciones a la prensa.
Por último, el ex árbitro de fútbol Javier Castrilli dijo que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, envió a la Policía "como carne de cañón", sin diseñar el operativo tomando en cuenta la dimensión del hecho que estaba ocurriendo.
"Acá no hay decisión política de terminar con la violencia en el fútbol", disparó Castrilli, candidato a jefe de Gobierno porteño por el partido Acción Ciudadana.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios