Fundieron la primera campana del carillón de la parroquia del Santísimo Sacramento
Ayer a las 11 se realizó el fundido en acero de la primera campana musical para el carillón de la parroquia del Santísimo Sacramento. El procedimiento se llevó a cabo en la planta de Fundalum SA, ubicada en el Parque Industrial, con la presencia del obispo de la Diócesis de Azul, monseñor Hugo Manuel Salaberry; el padre Raúl Troncoso; el padre Adelcio Del Fabro; los hermanos Menvielle, impulsores de la Comisión Pro Carillón; empresarios, artistas e integrantes de la comunidad.
Omar Farah ofició de anfitrión, ya que los equipos de trabajo de Talleres Tandil y Fundalum desarrollaron todo el proceso para generar el molde y ayer estuvieron a cargo de la fundición, ante un importante marco de público.
En diálogo con El Eco de Tandil, el empresario señaló que empezaron a trabajar con las campanas más pequeñas, porque ?la idea es establecer tres notas?.
En la actualidad, el carillón cuenta con ocho campanas de los años 30, que volvieron a funcionar gracias a la restauración encarada por la comisión y que hoy se escucha desde el Santísimo Sacramento. El proyecto contempla alcanzar las 24 campanas ?en un futuro cercano?, dijo Farah.
La primera campana se hizo a través de una donación de la familia Amasino. ?Tenemos un listado de las 8 campanas que están colocadas del año 30 con sus respectivos donantes, que están inscriptos en las campanas. Nosotros hemos arrancado con tres nuestras, de nuestras tres familias?, agregó.
Se trata de las más chicas, que se iniciaron como prueba y que permitieron comprobar que ?estamos logrando lo que necesitamos. Esto se inicia mediante estudios de las formas, de los diámetros, del peso, las relaciones entre una nota y la otra, que es lo que hemos ido estudiando?, indicó Farah.
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En cuanto a las particularidades de este trabajo, para el cual encararon una búsqueda de datos específicos, Farah confesó que ?nos vamos metiendo, como en todas las cosas nuevas; le ponemos mucha pila a esto y al final sale, como todo?.
Luego de conseguir algunas precisiones técnicas, el proceso continuó con un modelo en tergopor, que se realizó en Talleres Tandil con una máquina de control numérico. Una vez listo el molde, se procedió con la fundición.
La campana que ingresó al horno ayer a las 11, ?va a pesar 230 kilos y la de prueba pesa 38 kilos y medio. Una vez lograda la nota, hay que subirlas y dotarlas de un martillo que les va a dar el golpe para la nota?.
Ayer, varias personas utilizaban un programa de computación para intentar afinar una de las campanas de prueba. En ese sector se pudo ver el entusiasmo del padre Troncoso, que estaba atento a los sonidos que producía el instrumento.
El sistema por el cual se logra la música del carillón es electrónico y utiliza un teclado, un MIDI y la información llega al tablero eléctrico.
Por otra parte, Farah explicó que ?el material es exactamente el mismo que tiene el campanario ahora. Es un acero de alto contenido de carbono con un tratamiento térmico para las estructuras del material. Es lo que manejamos todos los días en Fundalum, por eso lo conocemos muy bien?.
Consultado sobre la fecha de inauguración de esta segunda etapa del carillón, adelantó que ?para el 8 de diciembre quisiéramos tener algunas para ya sumar campanas al campanario hasta llegar a las 24. El objetivo es tener de 6 a 8 campanas, para no ser tan ambiciosos. Depende de la colaboración de la gente, que nos ayude a acortar los tiempos?.*
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