Gastón Pernía, al frente de la escuela xeneize en Nueva York
Unos 200 jugadores, de entre cuatro y 23 años, reciben instrucción en las canchas del Eisenhower Park, en Long Island, en la primera academia de fútbol que crea la laureada institución fuera del suelo argentino.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailBajo la mirada de Gastón y su cuerpo de entrenadores, el proyecto empezó a convertirse en una realidad en la primavera, con dos 'try-outs': al primero acudieron casi 900 varones y mujeres; al segundo alrededor de 1.200. De ellos se seleccionó a los 200 más talentosos, quienes están repartidos en categorías.
"Este es un proyecto muy ambicioso. Creo que hay que ir cumpliendo etapas, hay que ir despacito, no se puede hacer todo de un día para otro", destacó Pernía. "La idea es potenciar las cosas que hacen bien acá, por ejemplo los chicos están mejor alimentados, son más fuertes, son más rápidos, son hasta un poco más obedientes", destacó Pernía, cuyo vínculo con el fútbol comenzó en los camerinos de Boca.
"Yo me crié sin querer y sin saberlo dentro de uno de los vestuarios más ganadores en la historia del club", destacó. "Ganaron las dos primeras copas Libertadores del club, la primera Intercontinental".
Allí también aprendió que el sacrificio rinde frutos. Como sus tres hermanos, Gastón jugó en Estados Unidos y tras su retiro empezó a dirigir a las divisiones inferiores de Boca.
"En 2011 fui campeón nacional con los chiquitos que hoy están jugando en primera división", dijo. Se refiere a los volantes Andrés Cubas y Yamil Romero y al delantero Francisco Di Franco.
"En esto no hay magia, no hay secretos demasiado importantes", manifestó Pernía. "El único secreto es dar el 100%, cuidarse, alimentarse bien, tener una pasión muy grande por lo que se hace, tener condiciones, obviamente, pero si no se trabaja el talento, no se lo encamina por el camino correcto, se pierde".
"Yo creo que aquí en Estados Unidos hay talento y obviamente se está perdiendo porque yo no veo demasiados jugadores que lleguen a jugar a nivel profesional", agregó.
"Este proyecto comenzó hace tres años", dijo Mariano Berenstein, el 'arquitecto' de la Academia en Nueva York, resaltando la historia de Boca "que se destaca por ser el club con mayor cantidad de títulos internacionales".
“Nosotros nos caracterizamos por la generación de talentos", indicó Berenstein, presidente del club en este país, indicando que ahora unos 250 profesionales juegan en ligas de primera en todo el mundo. "Queríamos acercarnos al mercado americano porque entendemos que acá hay mucho para hacer".
Un estudio que duró dos años reveló que Long Island era el lugar ideal para la academia "porque Nueva York es la ciudad con mayor influencia en el fútbol".
"Nuestra idea es armar las divisiones inferiores del club, generar nuestro propio talento, enseñarles a los chicos lo que es la pasión y lo que es la metodología de Boca", resumió Berenstein. "Nuestra idea es muy simple: traer lo que hacemos en Argentina y replicarlo acá".
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