Ghersetti: ?Fue mi mejor año en esta categoría?
Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
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Mario Ghersetti acaba de conseguir su cuarto ascenso en el básquetbol italiano, subiéndose a la Legadue (segunda categoría nacional) con la casaca de Brescia Leonessa.
El comodorense formado en Tandil en Unión y Progreso e Independiente tiene acordado un año más de contrato en ese equipo, en el que se siente muy a gusto.
Como es habitual en cada receso, Ghersetti recaló en esta ciudad para reencontrarse con su familia y amigos, y recargar energías de cara a su regreso a Europa, previsto para los primeros días del mes próximo.
Y en diálogo con El Eco de Tandil hizo un repaso de su última temporada y un análisis de la que se avecina:
“Fue mi mejor año en esta categoría, tuve un alto promedio de puntos y rebotes, además de un buen porcentaje en tiros de tres. El balance es súper positivo, aunque la temporada la empezamos mal. Se armó un plantel para ascender y en el principio se perdieron algunos partidos, cuando la expectativa era que ganemos siempre. Inclusive, terminaron echando a un entrenador”, comenzó explicando Ghersetti.
-Es decir, que la producción del equipo fue de menor a mayor.
-Claro, se cambió no sólo el entrenador sino también el base, para ese puesto llegó Rombaldoni, un jugadorazo, que jugó la final de los Juegos Olímpicos contra Argentina (en Atenas ’04). Su llegada nos permitió marcar la diferencia en los play off.
-Venías de jugar Legadue y debiste bajar una categoría. ¿Cómo transcurrió tu adaptación?
-Me acomodé rápidamente. Para mí fue empezar de cero, como hago cada año, así me vaya bien o mal. Es inútil volver del pasado, todo año tenés que arrancar de nuevo.
-En la recta final hacia el ascenso sacaron ventajas con cierta comodidad.
-Es cierto. Allá hay una revista que se llama Súper Basquet y antes de cada temporada pone quiénes son, según ellos, los candidatos de cada categoría. Las chances de cada equipo las miden con estrellas, y a nosotros nos habían puesto cinco, el máximo. Se veía que estábamos para andar bien, y a lo último ya no sorprendió tanto porque se notaba que éramos un equipo para ascender. Lo que impresionó fue que ganamos el último juego de la final por 38 puntos.
-¿Qué tipo de protagonismo tuviste en el equipo?
-Fui una de las primeras opciones en ofensiva, seguramente apostaron mucho en mí. Yo me había planteado que, en caso de bajar de categoría, iba a jugar en un equipo con aspiraciones de ascender. Para ir a la B-1 a un club sin aspiraciones antes me quedaba como suplente en la Legadue.
-Fue tu cuarto ascenso, ¿es comparable con los tres anteriores?
-Fue el más fácil. Cuando ascendí en Veroli habíamos sido sextos en la fase regular y tuvimos que ir a jugar la semifinal contra el primero (Brindisi), que le había sacado diez puntos de ventaja al segundo. Y fuimos y les ganamos en su cancha, ante 3.500 personas. Los otros, en Cerdeña y Vigevano, tampoco habían sido tan sencillos.
-¿Arreglaste tu continuidad en ese equipo?
-Sí, tengo un año más de contrato. Me confirmaron como el “4” titular para la próxima temporada, así que estoy muy conforme. Para la próxima campaña trajeron un montón de jugadores, buscando ser protagonistas también en la Legadue.
-¿Irán decididamente por el ascenso?
-No sé si para tanto, pero seguro que no será un plantel para pelear abajo. Siempre hay un equipo sorpresa y tranquilamente podríamos ser nosotros, o bien podríamos pelear ahí arriba. Será un torneo muy duro porque entrarán sólo aquellos clubes que cumplan con los requisitos que ha puesto la organización, los cuales son estrictos. Hoy, faltan cinco equipos para completar el cupo, es mucho.
-¿Manejaste otras ofertas como para pensar en la chance de rescindir el contrato?
-Sí, de Italia se me acercó un equipo de la A-1 (máxima categoría), pero yo ya había confirmado con Brescia y este club que me hizo la oferta venía de tener problemas. Estoy en una sociedad muy sólida, en el equipo me cumplieron económicamente, tengo una seguridad que no quiero perder. Ahora, me confirmaron para ser el “4”, así que no tenía mucho sentido ir a la A-1, donde seguramente iba a tener que pelear el puesto. Tengo mi lugar ganado en una categoría que es súper profesional.
-¿A Brescia te acomodaste bien?
-Sí, es una ciudad muy linda, aparte vivo a 200 metros del club. El año pasado estaba en Cremona, y tenía un viaje de 15 minutos hasta el entrenamiento.
-¿Jugar con continuidad en A-1 seguirá siendo una cuenta pendiente?
-Sí, cuando pude jugar no terminé de afianzarme. Pero todavía puedo hacerlo, yo creo que la mejor etapa del jugador, si está bien físicamente, es entre los 28 y los 31 años (en octubre cumplirá 30). Espero poder jugar bien esta temporada y quizá tenga la chance de volver. Ofertas he tenido, pero no son del tipo que quiero. Yo pretendo jugar y demostrar. Sé que es muy difícil, pero nunca pierdo las esperanzas.
-¿De Vigevano no volvieron a llamarte?
-No, es un club que ha tenido severos problemas económicos. Inclusive no sé si jugará la próxima temporada de Legadue, porque se han puesto muy exigentes con quienes no cumplen económicamente. A cada equipo le cobran 270 mil euros de inscripción. Es un depósito que sirve para los sueldos de los jugadores en caso de que no les cumplan.
-También te han llegado ofertas de la Liga Nacional de Argentina. ¿Las considerás?
-Son las primeras que considero, lo que pasa es que económicamente están muy lejos. Y también en lo deportivo valoro que estoy en un torneo muy competitivo. En este caso tengo mi puesto como titular, con un contrato seguro, sería como escupir en el plato donde como. A Argentina quisiera volver hoy, pero son muchas cosas en contra.
-¿Qué clubes argentinos te hicieron ofrecimientos?
-Obras Sanitarias, Regatas Corrientes y Libertad de Sunchales, que esta vez me hizo una oferta por todo el año después de haberme tentado la temporada anterior para los últimos meses.
-¿Has hablado con Julio Lamas?
-Con Lamas, sí. El me tuvo cuando yo jugué en dos selecciones juveniles, hace muy poco me agregó en Facebook y hemos chateado, pero no hablando de una convocatoria sino de cuestiones personales. Es una buena persona, siempre quedamos en contacto. Los llamados a la selección generalmente son a fin de año, aunque depende de los torneos que haya por delante.
-¿Pero te está siguiendo?
-El sabe todo, sobre cualquier jugador. Si algún día hablás con él te vas a sorprender de la información que maneja. Es increíble el básquet que tiene ese tipo en la cabeza.
-¿Sentís que tenés el nivel para estar?
-Para un preseleccionado, seguro. Cada uno conoce su límite y yo sé cuál es el mío. Después, quedar entre los doce siento que está muy lejos. Porque si tuviera el potencial, hubiese estado ahí. Pero uno nunca sabe.
-¿Te juega en contra estar en el ascenso italiano y no en la A-1?
-No creo, en su momento Sergio Hernández se interesó en mí. No llegó a convocarme, pero mi representante me dijo que tenía que entrenar veinte días con una preselección, algo que finalmente no se dio. Me parece que lo que ocurrió es que iban a citar a 20 jugadores y terminaron siendo 14, por una cuestión de tiempo.
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