Gimnasia y Santamarina animaron un pálido empate
Mucho más se esperaba del cotejo en el que Gimnasia y Santamarina terminaron igualando 0-0 ayer, por la decimocuarta fecha del torneo de primera división que organiza la Unión Permanente de Ligas.
Se encontraban dos punteros, en choque enmarcado en cierta rivalidad, lo que invitaba a muchos a ilusionarse con un espectáculo de alto vuelo.
Ambas parcialidades aportaron colorido y efervescencia, pero desde el campo de juego no se ofreció demasiado.
Sendos conjuntos adolecieron de inconvenientes similares al cabo de la etapa inicial. El pésimo estado del campo de juego y cierta limitación técnica fueron factores que conspiraron de manera decisiva contra sus aspiraciones de establecer circuitos colectivos, por lo que las escasas acciones de riesgo emergían de alguna maniobra con pelota detenida o bien de errores defensivos.
De hecho, una mala cobertura defensiva del local le permitió a Villar quedar de cara a Cabrera, quien abandonó su área para atorar al ?10? y acto seguido prevaleció también ante la embestida de Valerio. El golero volvió a actuar de manera acertada al mandar al tiro de esquina un derechazo frontal de Camilo Fernández.
Gimnasia, con un Ribas intermitente y sin llegada por las bandas, apenas pudo amenazar con un remate mordido de Abadie que capturó Ijurco y un tiro libre apenas alto de Ribas.
Poco le hacía falta al complemento para mejorar lo de los 45? iniciales, aunque la tendencia no se modificaría demasiado. Sí se presentó un condicionante a través de la expulsión de Arrospide, en 8?.
Viéndose en superioridad numérica, Santamarina fue más reiterativo en sus avances pero repitió esa falta de inventiva que lo aquejó en pasajes previos.
Villar ofreció apenas chispazos, cada arranque de Arias fue tan promisorio como improductivo, Camilo Fernández se sumió en la intrascendencia y Valerio se vio obligado a luchar más que a distribuir.
Fue así que Cabrera, a excepción de un tiro libre de Kruger que lo obligó a reaccionar y un derechazo de Villar que se fue a centímetros de un vertical, prácticamente no atravesó zozobra.
Gimnasia, que por momento jugó de contragolpe, coqueteó con el triunfo en un tiro libre de Ribas que buscaba un ángulo y generó una descomunal atajada de Ijurco.
El tiempo se consumió entre la infructuosa búsqueda de Santamarina y cierto conformismo de un Gimnasia que al perder uno de sus hombres tomó conciencia de la importancia del punto.
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Juan M. Ijurco
Si bien no tuvo demasiadas intervenciones de exigencia, irradió seguridad sin cometer errores. En el complemento ensayó una espectacular atajada ante un tiro libre de Ribas que buscaba el ángulo derecho.
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