Godoy, el mejor chileno
Chile fue el destino elegido por Luis Angel Firpo para aprender a boxear. Es que a esa tierra habían llegado un tiempo atrás los mejores valores del boxeo de América del Norte -muchos de los que había traído Peacan del Zar a la Argentina y no pudieron pelear- y el ?Vasco? Zuñiga se había aprendido casi todos sus secretos. Luego de cruzar Los Andes a pie, detrás del muladar para ahorrarse ocho pesos, Firpo empezó a aprender y a hacer sus primeros y exitosos combates. Fue la base para su posterior campaña. A pesar de esa primitiva buena escuela Chile no ha tenido grandes exponentes en el boxeo mundial. Por allí Humberto Loayza se presentaba como un duro rival para Eduardo Lausse, sucumbiendo en el Luna Park, la misma noche en que se fusilaba a inocentes en León Suárez. Menudo trabajo le costó al recordado Carlitos Cañete vencer a Godfrey Stevens cuando iba perdiendo por escándalo y en el último minuto del último round pudo noquearlo. Un trasandino que sí tuvo trascendencia fue el mosca Martín Vargas, alguna vez pupilo el entrenador argentino Osvaldo Cavillón, combatió cuatro veces por un título del mundo pero nunca lo pudo lograr.
Pero la figura innegable fue Arturo Godoy, criado en una pobre familia donde el padre era un changador que desaparecía por meses. Forjó su físico trabajando como mariscador, y le daba fuerte a los remos, levantaba redes, recogía espinales, haciéndose mayor entre los pescadores, por las tardes su entretenimiento era la natación. Durante el servicio militar se anotó en un torneo interno de boxeo y allí empezó a demostrar sus condiciones llegando a ser campeón chileno de los medio pesados. Pasó a Cuba y luego a los Estados Unidos donde se catapultó a la fama por sus buenas victorias en Tampa, Miami, El Paso y Palm Beach. Su entrenador original fue Louis Bouey que empezó a formarlo seriamente cuando el boxeador contaba con 18 años, un padre boxístico, que murió la misma noche en la que Arturo noqueó a Jack Romper. A partir de allí su nuevo mentor fue Lou Brix que dirigió su notable campaña en Estados Unidos donde consiguió resonantes victorias, entre ellas al peligrosísimo cervecero (por tabernero y tomador) Tony Galento que con su derecha supo mandar al piso al propio Joe Louis.
Se le presentó la oportunidad de pelear con el campeón, el imbatible Bombardero Negro, pero antes del combate mundialista realizó nueve peleas en la Argentina. Ganó y perdió con Lovell y venció por dos veces a Valentín Campolo (hermano del Campolo bueno, Victorio) y perdió con Eduardo Primo. Pero en su record tenía otros grandes triunfos. Tommy Laughram, José Caratoli y la paliza histórica que le dio a Firpo cuando éste, fuera de toda forma y luego de casi diez años de ausencia de los rings, perdió por nocaut luego de ser vapuleado y enviado al piso varias veces.
El fuerte ex pescador le hizo una fantástica pelea a Louis. Fue el primero que por un título del mundo le soportaba los quince rounds. Ganó Louis con ciertas discusiones, algunos pensaban que el chileno por su bravura -nunca dio un paso atrás y atacó con bravura- merecía un empate. Meses después se realizó la revancha. Louis lo demolió, cinco veces fue a la lona Godoy y las cinco veces se levantó. Cuando el árbitro detuvo el combate se opuso a la decisión y seguía atacando a Louis. La policía, con grandes esfuerzos debió bajarlo del ring. Godoy fue un gran boxeador que enfrentó a los mejores de la época generalmente con resultado positivo. Murió en Iquique a los 73 años de una afección pulmonar en 1968. Hoy lo recordamos porque se cumple un nuevo aniversario del combate que se realizó en el Luna Park el 8 de marzo de 1939 en el que se alzó con el título sudamericano.
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