Gonzalo Celasco, un integrante del fotoclub El Portal manifestó su interés por lo barrial
Gonzalo participó en una exposición colectiva de integrantes del fotoclub El Portal en evocación a sus 10 años de existencia.
La naturaleza, el entorno, el cambio y el paso del tiempo fueron los temas que predominaron en esta exposición, tratados en formato de serie por Adrián Botella, Claudia Barrientos, Carlos Duarte, Daniel Larrondo, Mario Ferrer y, por supuesto, Gonzalo Celasco.
-¿Cómo te sentiste de poder observar tus obras colgadas?
-Muy bien. Fue ver terminado el trabajo de fotografía que vengo haciendo. Desde que sacás la foto, hasta que la ves en la pared hay toda una preparación, un camino.
-¿En qué consiste tu proceso?
-Es sacar la foto, copiarla bien en el laboratorio y luego preparar el cuadro, los marcos, los vidrios y darle la estética con el paspartou al que yo le puse una intención rústica.
Trabajo grupal
-¿Cuánto hace que estás participando del fotoclub El Portal?
-Hace más de un año y medio. Llegué porque estudié fotografía en el IPAT y allí lo conocí a Adrián Botella.
Si bien la fotografía de fotoclub no es de mi estética, es bueno saber cómo se trabaja, lo que ven este tipo de fotógrafos, conocer y después definir mi propio estilo.
-¿En qué se diferencia lo que hace el fotoclub de tu trabajo?
-Yo me siento más identificado con el fotoperiodismo, con captar el momento y creo que lo hago naturalmente. El fotógrafo de fotoclub está más pendiente de otros detalles que tienen que ver con la composición. Yo juego con un encuadre más jugado: romper ángulos, cortar caras.
El barrio
-¿Cómo lográs tus fotos más populares?
-En general, antes de tomar la foto, hablo con la gente. No es que llego y hago la foto, Primero tengo que sacar la cámara y ambientar a la gente y explicarles que la cámara no hace nada.
-¿Cómo lograste la imagen del chico que está atajando la pelota?
-En ese caso usé un gran angular que la hace más sorprendente, impactando y la foto de los papelitos es una conclusión porque charlé bastante con la gente en aquel momento. Un grupo de chicos estaba jugando a la pelota y yo veía que el arquero “volaba”. En ese momento, me di cuenta que atrás estaba la bandera de Perón. Justo lo agarré con la pelota, volando. Después está lo barrial, que me gusta mucho.
-¿Así empezaste con lo barrial?
-Sí, es que me di cuenta que impacta mucho. Yo noto que una foto barrial se impone mucho ante la sociedad tandilense, quizá por eso trato de ofrecer esto. Jugar en el potrero no es tan común.
-¿Por qué trabajás en blanco y negro?
-Quizá es un poco más impactante que el color, sobre todo en la temática barrial, por eso me entusiasmé. Además, con el photoshop se pueden hacer cosas muy interesantes.
La formación y sus expectativas
-¿Qué otras actividades hacés hoy con la fotografía?
-Me dedico un poco a lo social, donde aplico más lo del fotoclub. Lo fotoperiodístico lo dejo un poco de lado cuando estoy en esto.
-¿Con quién estudiaste?
-Primero tomé un curso con Guillermo Cisneros. Yo quería la cámara y en ese entonces, no todos tenían una cámara digital, era más difícil, me pude comprar una cámara en cuotas. Era de un amigo que había dejado de estudiar. No había encontrado mi estética y quería hacer algo diferente. Me empecé a dar cuenta que podría perfeccionarme en la técnica. La estética me la fue dando la vida, el conocimiento que lo lográs solo.
Está bueno lo que lográs con tu trabajo, todo lo que vas creciendo.
-¿Cuáles son tus proyectos?
-Quiero profundizar lo de los barrios y combinar estéticas. Tengo claro que el impacto de la fotografía social tiene un plus para la gente. Ahora estoy muy interesado en lo que pasa con la moda en los barrios, la mezcla entre el glamour y lo sencillo.
-Siempre acompañado por el fotoclub…
-Sí, claro. Además, El Portal te obliga a sacar, a estar con fotógrafos, la difusión es buena, y te entusiasma participar de los concursos.
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