Gonzalo Marín: ?No dudé en arreglar en Independiente?
Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
fernandoizquierdo@hotmail.com
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Gonzalo Marín es uno de los elegidos por Independiente para reforzar el plantel para la primera edición del Torneo Federal de Básquetbol que se iniciará a mediados de octubre.
El ala pivote nació en Ramos Mejía, tiene 33 años y mide 2,01.
Tras formarse en Huracán de Parque Patricios y luego recalar en Banco Provincia, se radicó en Olavarría integrándose a Estudiantes.
Posteriormente, compitió durante seis temporadas en la C-2 del básquetbol italiano y la pasada campaña la inició en Anzorena de Mendoza, en la Liga Nacional B. Algunos inconvenientes con la dirigencia de esa institución lo obligaron a armar las valijas antes de lo previsto y en febrero partió rumbo a San Luis, para calzarse la casaca de Sociedad Española, en busca de un ascenso al TFB.
La cercanía de Tandil con Olavarría y las buenas referencias que recibió sobre Independiente lo condujeron a una rápida aceptación de la propuesta formulada por la dirigencia rojinegra.
Ansioso por dar inicio a un nuevo proyecto, Marín dialogó con El Eco de Tandil:
“Llego a Independiente con muchas expectativas, la temporada pasada lo seguí mucho porque estaba en la misma zona que Estudiantes de Olavarría, ciudad en la que vivo. Tengo conocidos, como Bruno Romano, que juegan ahí. El técnico también es de Olavarría. Tengo muchas ganas de empezar a entrenar, tomar contacto con mis compañeros, y tratar de hacer una buena liga”, comenzó explicando Marín.
-¿A Macías lo tuviste como entrenador?
-No, a “Charly” lo conozco de la ciudad (Olavarría), pero él conoce más a mi hermano (Federico). Estuve mucho tiempo en Italia, hace dos años que volví y él tenía referencias mías. Yo estaba con ganas de no irme tan lejos de Olavarría, cuando salió la posibilidad de ir a Independiente lo hablé con mi agente y no lo dudé. Tandil es una muy linda ciudad y me han hablado muy bien de los dirigentes y del club. También tengo en cuenta que Independiente viene de hacer una muy buena campaña y que estamos a poco más de 100 kilómetros.
-¿Por qué no terminaste la temporada en Anzorena?
-Dejé Mendoza en febrero porque tuvo problemas con los dirigentes. Me fui a jugar la Liga C a San Luis.
-¿En qué posición te sentís más cómodo?
-Soy un “4”, me gusta jugar de frente y tengo tiro de afuera. Pero si tengo que cumplir el rol de “5” lo puedo hacer tranquilamente.
-¿Qué podés aportarle al equipo?
-Mi experiencia y conocimiento de la categoría. En lo técnico, rebotes y juego bajo el aro. No me gusta perder a nada y trato de ir siempre para adelante. Además busco llevarme bien con mis compañeros, tener un buen grupo es fundamental.
-También te habrá seducido el hecho de que se ha mantenido la estructura de un plantel que viene de cumplir una buena temporada.
-Seguro, siempre digo que si un equipo quiere tener aspiraciones debe mantener una base. En Anzorena éramos seis refuerzos, dos jugadores del club y un par de juveniles. Entre los seis nuevos, nadie se conocía con nadie, eso lo terminamos pagando caro en las primeras fechas, nos costó ganar hasta que fuimos encontrando un poco de ritmo. Si vos tenés jugadores que se conocen entre sí y sumás dos o tres refuerzos vas a poder ser más competitivo.
-¿Qué relación tenés con Sebastián Alvarez, otro de los refuerzos de Independiente?
-Me hice muy amigo en Anzorena. Es un jugador muy importante, que le dará muchas cosas al equipo, desde su capacidad de gol, defensa y capacidad atlética. Fundamentalmente, es una muy buena persona, algo que es muy bueno para el grupo. Traer gente conflictiva te complica todo, he estado en equipos con muy buenos jugadores que no terminaban llegando a nada por la presencia de algunos conflictivos.
-¿Tenés alguna similitud con tu hermano a nivel técnico?
-El siempre fue alero, posición en la que yo jugué cuando era más joven. Cuando fui a jugar a Italia me empezaron a poner de “4”. El tiene mayor capacidad de penetración y un mejor tiro.
El ala pivote nació en Ramos Mejía, tiene 33 años y mide 2,01.
Tras formarse en Huracán de Parque Patricios y luego recalar en Banco Provincia, se radicó en Olavarría integrándose a Estudiantes.
Posteriormente, compitió durante seis temporadas en la C-2 del básquetbol italiano y la pasada campaña la inició en Anzorena de Mendoza, en la Liga Nacional B. Algunos inconvenientes con la dirigencia de esa institución lo obligaron a armar las valijas antes de lo previsto y en febrero partió rumbo a San Luis, para calzarse la casaca de Sociedad Española, en busca de un ascenso al TFB.
La cercanía de Tandil con Olavarría y las buenas referencias que recibió sobre Independiente lo condujeron a una rápida aceptación de la propuesta formulada por la dirigencia rojinegra.
Ansioso por dar inicio a un nuevo proyecto, Marín dialogó con El Eco de Tandil:
“Llego a Independiente con muchas expectativas, la temporada pasada lo seguí mucho porque estaba en la misma zona que Estudiantes de Olavarría, ciudad en la que vivo. Tengo conocidos, como Bruno Romano, que juegan ahí. El técnico también es de Olavarría. Tengo muchas ganas de empezar a entrenar, tomar contacto con mis compañeros, y tratar de hacer una buena liga”, comenzó explicando Marín.
-¿A Macías lo tuviste como entrenador?
-No, a “Charly” lo conozco de la ciudad (Olavarría), pero él conoce más a mi hermano (Federico). Estuve mucho tiempo en Italia, hace dos años que volví y él tenía referencias mías. Yo estaba con ganas de no irme tan lejos de Olavarría, cuando salió la posibilidad de ir a Independiente lo hablé con mi agente y no lo dudé. Tandil es una muy linda ciudad y me han hablado muy bien de los dirigentes y del club. También tengo en cuenta que Independiente viene de hacer una muy buena campaña y que estamos a poco más de 100 kilómetros.
-¿Por qué no terminaste la temporada en Anzorena?
-Dejé Mendoza en febrero porque tuvo problemas con los dirigentes. Me fui a jugar la Liga C a San Luis.
-¿En qué posición te sentís más cómodo?
-Soy un “4”, me gusta jugar de frente y tengo tiro de afuera. Pero si tengo que cumplir el rol de “5” lo puedo hacer tranquilamente.
-¿Qué podés aportarle al equipo?
-Mi experiencia y conocimiento de la categoría. En lo técnico, rebotes y juego bajo el aro. No me gusta perder a nada y trato de ir siempre para adelante. Además busco llevarme bien con mis compañeros, tener un buen grupo es fundamental.
-También te habrá seducido el hecho de que se ha mantenido la estructura de un plantel que viene de cumplir una buena temporada.
-Seguro, siempre digo que si un equipo quiere tener aspiraciones debe mantener una base. En Anzorena éramos seis refuerzos, dos jugadores del club y un par de juveniles. Entre los seis nuevos, nadie se conocía con nadie, eso lo terminamos pagando caro en las primeras fechas, nos costó ganar hasta que fuimos encontrando un poco de ritmo. Si vos tenés jugadores que se conocen entre sí y sumás dos o tres refuerzos vas a poder ser más competitivo.
-¿Qué relación tenés con Sebastián Alvarez, otro de los refuerzos de Independiente?
-Me hice muy amigo en Anzorena. Es un jugador muy importante, que le dará muchas cosas al equipo, desde su capacidad de gol, defensa y capacidad atlética. Fundamentalmente, es una muy buena persona, algo que es muy bueno para el grupo. Traer gente conflictiva te complica todo, he estado en equipos con muy buenos jugadores que no terminaban llegando a nada por la presencia de algunos conflictivos.
-¿Tenés alguna similitud con tu hermano a nivel técnico?
-El siempre fue alero, posición en la que yo jugué cuando era más joven. Cuando fui a jugar a Italia me empezaron a poner de “4”. El tiene mayor capacidad de penetración y un mejor tiro.
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