Goyo Barja realizará una capacitación docente
El Eco de Tandil, habló con el artista, un maestro de la belleza en la pintura de acuarela.
-¿Qué lo llevó a incursionar en la técnica de la acuarela?
-Desde antes de ingresar en Bellas Artes había dos cosas que me fascinaban sin saber bien su causa. Una era el empaste rico y sensual de los impresionistas Pissarro, Sisley, Monet,
Renoir, y esa condición sugerente de la pincelada ligada más a la luz que al objeto, y por otro lado esa condición casi desmaterializada de las acuarelas del siglo XIX.
-¿Qué papel prefiere como soporte para trabajar?
-Utilizo papeles producidos casi artesanalmente, fabricados a partir de trapo de algodón desmenuzado con las mismas técnicas desde hace más de 500 años, son los papeles más confiables por su durabilidad y nobleza. Mi papel preferido es arches prensado en frío de 300 gramos fabricado en Francia
También utilizo papeles de arroz de distintas procedencias y características. Soy muy cuidadoso en la elección de los materiales porque aspiro a que se mantengan inalterables por mucho tiempo.
-¿La superposición de colores cómo se da y por qué?
-En la acuarela los colores están tan finamente molidos que a sus partículas no les afecta la gravedad y forman una especie de suspensión coloidal, esto genera que cada capa de color tenga un alto grado de transparencia dependiendo del pigmento. Al superponer diferentes capas con diferentes colores, la luz que las atraviesa va modificando sus longitudes de onda al atravesar cada capa, de esta manera se logra un efecto luminoso más intenso y desmaterializado que en las otras técnicas. De esta manera alcanzo el color definitivo pensando en las capas que voy superponiendo y de esa misma manera consigo sugerir atmósfera y luz más que simplemente objetos.
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