¡Gracias Santamarina!
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDeseo felicitar al plantel del Deportivo Santamarina, al cuerpo técnico, a la dirigencia, a todos los hinchas y al público en general, que apoyaron en este largo camino recorrido durante el Argentino A.
Quiero decirles que me siento orgulloso de ser aurinegro y de seguir a Santamarina desde los 14 años junto a mi familia.
Se peleó hasta el final, con pocos recursos y un corazón enorme; se peleó contra la adversidad, con coraje y el mejor juego posible, colocando una vez más al fútbol de Tandil en una de sus más altas instancias como en la recordada final de San Juan y ni hablar del Nacional del ?85.
A lo anteriormente mencionado, sumémosle el título local obtenido a finales del año pasado y el hecho de ser el club que ha ganado mayor cantidad de campeonatos en el torneo de la liga.
Al fútbol de Tandil lo conocen en el resto del país a través del renombre de Santamarina, y desde hace mucho tiempo nos respetan en todos lados porque ?Santa? es marca registrada.
Las circunstancias que todos conocemos nos dejaron sin club a principios de la década del noventa, con culpabilidades que sólo la condena pública ha podido determinar. De todos modos, hemos resurgido de las cenizas para la alegría de muchos y para la contrariedad de otros, mariscales de la mediocridad que parecieran conformarse con hacer poco y nada, con volar bajito y alegrarse con las provisorias caídas de los que vuelan alto, muy alto.
Desde la reaparición como Deportivo Santamarina dijimos presente una vez más para darle a Tandil el colorido de nuestra presencia masiva en las canchas, renombre deportivo, alegrías en los triunfos y tristeza en las derrotas, porque somos eso: una indomable voluntad que, aun a riesgo de equivocarnos o acertar, hemos logrado instalarnos en los planos más importantes del fútbol nacional en sucesivas competencias.
Cabe agregar el comodato acordado en las instalaciones del club Hípico, y que nuestra dirigencia haya logrado inaugurar la cancha propia y brindar a los socios las comodidades del lugar, en forma paralela al campañón del Argentino A con el más bajo presupuesto de la categoría. Sería injusto no mencionar la gran tarea realizada en las divisiones inferiores. Entonces, dejemos que los oscuros resentidos y mediocres de siempre, sombras que pasan sin pena ni gloria por esta comunidad, celebren y confeccionen afiches anónimos que no hacen más que exponer ante la opinión pública su resentimiento y su permanente frustración.
Debo aclarar que soy amigo de los dirigentes de muchos clubes locales y que la competencia pasa en mi caso por el plano meramente deportivo. Respeto el trabajo de los hombres de una multiplicidad de instituciones que brindan lo mejor de sí a la comunidad. No tengo resentimientos; muy por el contrario, afectos y reconocimientos a sus méritos.
Sin embargo, prefiero sustentar el título de padre en las derrotas y de un anónimo más en los triunfos por lealtad a mi gente y a mis colores. Escribo esto sin ningún atisbo de soberbia porque no me lo perdonaría. Escribo convencido de que nadie debe rendirnos pleitesía por los grandes logros obtenidos, pero exijo el respeto y la comprensión de una parte de la comunidad que tiene todo el derecho de ser hincha de quien sea, pero no de celebrar con bajeza la caída de un grande que no admite discusión y que siempre representó dignamente a Tandil. A la historia me remito.
Y para terminar, me pregunto si no será el momento de revisar algunas cuestiones como la de no haberle brindado un mayor apoyo a esta patriada. Me pregunto entonces si no fue posible una mayor gestión por parte de la Liga Tandilense de Fútbol, a fin de acompañar a los dirigentes aurinegros ante la dirigencia política, al Gobierno local, comercio e industria de Tandil, y aquellos que tienen las influencias necesarias en altos niveles, para concertar el apoyo necesario a Santamarina que, casi en soledad, llevó una vez más a lo más alto los prestigios del fútbol tandilense.
No puedo dejar de reconocer los aportes de los pocos que así lo hicieron, pensando que a lo mejor, con un apoyo más amplio, dentro de las posibilidades de cada uno, hoy día estaríamos festejando el ascenso a la categoría más cercana a la Primera A del Fútbol Argentino.
Raúl O. Echegaray.
DNI 10.799.913
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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