Graduados recibieron sus diplomas del IPAT
La reciente colación de graduados del Instituto del Profesorado de Arte de Tandil (IPAT) ha sido ?que se recuerde- la más importante de las 15 que lleva cumplida la institución en los 24 años de funcionamiento en Tandil, formando a nivel terciario, técnicos y profesores de Diseño Gráfico, las distintas especialidades de artes visuales, profesores en danzas folclóricas y fotógrafos profesionales. El acto se cumplió en el Salón Teatro Auditorio del Centro Cultural Universitario que se abrió con el tradicional cambio de abanderados y sus escoltas, distinción que este año recayó en las alumnas Sofía Deshusse, Gisel Martínez y Josefina Vega Herrera.
Palabras y emociones
En nombre del Instituto despidió a los graduados el profesor Hugo Nario, que al citar a Plutarco recordó que ?enseñar no es llenar un vaso de conocimientos, sino encender una lámpara? y al exaltar la etapa profesional que ellos egresaban consideró afortunado al maestro que puede aprender de quienes fueron sus alumnos.
El graduado en Artes Visuales, Lucas Andrés Masán, en nombre de sus compañeros, reafirmó el compromiso de servir a la Nación y a la sociedad desde las profesiones para las que han sido capacitados, pero también desde su condición de ciudadanos.
La directora del IPAT 4, profesora Mirta Caviglia, a su vez que celebró esa colación como prueba de la continuidad del compromiso formador que asumió desde 24 años atrás, marcó el elevado número de graduados (el más alto de su historia) y la circunstancia de que buena parte del alumnado proceda de otras ciudades donde confían en las excelencias de la institución. Coincidió que la necesidad de educar apunta más allá de la mera formación profesional, para concentrarse en la formación de hombres y mujeres de bien.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSentimientos elevados
La parte más emotiva, sin embargo, se concretó en la entrega de los diplomas de acreditación de las distintas carreras culminadas. Allí, alumnos y profesores dieron rienda suelta a sus emociones afectivas, que implicaban, entre otros sentimientos elevados, la alegría, la gratitud, el cariño docente y la certidumbre del deber cumplido.
Los locutores de circunstancia, Graciela Piccinini y Guillermo Cisneros, profesores ambos del Instituto, que condujeron con solvencia, sobriedad y agilidad la ceremonia, invitaron a los presentes a presenciar un excelente audiovisual que habían preparado alumnos del IPAT que mostró en muy ágil síntesis la labor que se cumple y las distintas carreras que se cursan.
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