Gringo Golondro, historia sobre los inmigrantes
Dijo Saltapé ?desde el estreno hasta aquí ha sido muy lindo?, con muy buena repercusión de la gente ?siempre que hacés algo nuevo tenés miedo, sobre todo, cuando es una creación colectiva. Nos metimos en un tema que tiene que ver con pasiones?.
-¿Cómo llegó el tema a tus manos?
-Porque son cosas que nos movilizan, con las que nos sentimos identificados, contamos historias que nos pueden llegar a pasar a nosotros también, de la búsqueda de reconocimiento, de oportunidades, de que la gente reconozca que nos estamos dedicando a esto. Creemos que las raíces hacen lo suyo en esta búsqueda. Creemos que la sangre algo trae, nos identificamos con esta fuerza de los inmigrantes. Empezamos a trabajar y contar esto del ?Gringo Golondro?.
-¿Qué les daba miedo?
-Uno de los miedos era la selección de los pasajes, para ver si eran representativos. Elegimos la salida del puerto de Italia, la llegada al puerto de Buenos Aires, la pensión y después, cuestiones personales. La selección gustó.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPaso a paso
-¿Cómo fue el proceso de creación?
-No somos de condicionarnos, pero yo sí entrevisté a algunas personas. Aprovechamos que Javi tiene su abuelo italiano y yo, español, y me crié escuchando historias. Tenemos una técnica de trabajo en base a la improvisación. La obra tiene lugares donde el texto no está predeterminado, entonces, empezamos a escribir y la verdad que la gente se va muy bien. No estamos condicionados a una forma. Nuestro punto de vista es muy importante para nosotros.
-¿Se ponen en la piel de los inmigrantes?
-Sí, muchas veces pasa que uno como actor se siente como inmigrante dentro del campo laboral, sufre ese desplazamiento y hay como un inconsciente colectivo de que el trabajo del artista es relajado y no es así, tiene sus momentos placenteros y otros no, lo importante es que verdaderamente hacés lo que amás y eso es lo que difiere de otros trabajos, así que nos identificamos con eso.
-¿Porqué lo llamaron Gringo Golondro?
-Golondro viene de la palabra golondrina, lo encontramos en un diccionario viejo y no sólo habla de migrar, sino de llevar una esperanza, una ilusión, un anhelo de algo. Nuestro personaje no viene ni en la primera, ni en la segunda guerra, sino en el medio, a ?hacerse la América?. Hubo un momento en que Argentina abrió la puerta a los inmigrantes, pero quería alto nivel, alemanes. Había gente que venía a buscar una vida mejor y no era de la alta sociedad, así que está bueno, lo tomamos desde ese lugar.
-¿Cómo resolvieron el vestuario y la escenografía?
-Es como un realismo mágico, porque va desde la verdad, pero el actor está solo y recrea todos los lugares desde la actuación. La escenografía sólo consta de un baúl, una valija y una guitarra. La estética tiene que ver con la puesta de luces, hay un lenguaje con las imágenes. Uno tiene que tener la sensibilidad de ir construyendo los espacios a la par del actor y eso me encanta, porque se revaloriza el papel del actor.
Respuestas y puntos de vista
-Y la gente quedó conforme…
-Sí, y nos ha venido a ver gente que lo vivió, que se sintió totalmente identificada y hasta hay personas que se acercaron al escenario y me dijeron ?me hizo acordar a cuando yo venía en el barco?. La gente está contenta porque pasa por distintos momentos.
-Es un tema que no está tan presente hoy en el teatro…
-Hubo una época donde se escribió sobre esto, pero se dejó de tocar. Siempre hay una vuelta a las bases. Yo quería contar esto, las raíces, lo importante que es volver y la simpleza de las cosas. Lo simple es el actor que te arma el universo, ese baúl, la guitarra, hablar de donde venimos; yo me siento muy identificado con lo que quiero decir y es mi primera dirección con un excelente actor, es buenísimo. Sin ser partidario, siempre me pareció un buen actor, que sobresale, tiene condiciones naturales a las que le suma muchísimo trabajo. Dirigirlo es fácil, pero convencerlo es difícil para que esté plenamente conforme con lo que hace. Así fui buscando lo que quería contar y eso le gustó a la gente.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios