Griselda Altamirano aseguró que se trató de un desalojo político
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La líder de la toma, Griselda Altamirano no pudo evitar las lágrimas al finalizar el desalojo y aseguró que “la jueza nos dijo que éste fue un desalojo político, sin instancia de poder apelar a la Corte. Nuestra abogada defensora intentó presentar un recurso y le dijo que solamente lo podía solucionar el Intendente esto, obviamente respondiendo a los intereses que responde Lunghi teniendo tantos parientes acá, y teniendo la corrupción de su gobierno en juego, la Justicia falló de acuerdo a lo que él quería”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“La única que resistió un poco más fue la jueza con su fallo parcial, y la Cámara respondió en función de estos intereses claramente con una apelación de tres fojas del fiscal dijo que la comisión del Cerro El Granito tenía la tenencia de esas tierras, esto es un mamarracho jurídico”, vociferó.
Y sostuvo que “obviamente nosotros vamos a seguir intentando demostrar esto en la Justicia independientemente de la posesión que nos acaban de quitar pero quedó en evidencia los intereses que hay en juego en el negocio inmobiliario y cómo intentaron callar nuestra voz”.
Sin tierra
“Vamos a formar un movimiento de sin tierra en Tandil, no solamente con los ocupantes desalojados sino con las cientos de familias que se acercaron al colectivo diciendo que necesitaban un lote porque no tenían dónde vivir. Si Lunghi no resuelve el problema de vivienda va a tener que vivir con la puerta cerrada porque nos vamos a quedar a vivir en la Municipalidad”, advirtió.
Y sostuvo que “la bronca es muy grande, hay gente que se tiene que ir a vivir a un colectivo porque no tiene donde vivir, y a ellos no les importa lo que nos pasa”.
“El desalojo fue pacífico, se nos agotaron las instancias jurídicas porque la Justicia no existe para los trabajadores. No tenía sentido enfrentarnos con otros trabajadores que seguramente la mayoría de los que estaban ahí tampoco tienen vivienda”, expresó.
Y adelantó que el jueves se reunirán en asamblea todos los ocupantes desalojados para ver cuáles son “los pasos a seguir en relación a la lucha por la tierra, porque éste es sólo el inicio. Hay un antes y un después en Villa Cordobita, dejamos al desnudo al corrupción, la necesidad de vivienda y creemos que hay que seguir avanzando”.
“Yo tengo una denuncia por sedición del intendente y quieren mi cabeza seguro pero no ocurrió que me detuvieran. De cualquier modo, no me molesta ir presa por luchar. No cometimos ningún delito”, subrayó.
“El intendente me va a ver la cara seguido”, dijo uno de los ocupas
Al salir de las tierras desalojadas, una de las jóvenes ocupantes expresó que “estos casi tres meses que pudimos estar realmente uno entiende que no existe la Justicia, lo único que existe son los amigos del poder, del intendente Lunghi, de Juan Pablo Frolik, Cerviño pidió tres veces que le prescribiera la causa y entonces asumió que era realmente culpable. Así y todo nos sacan a nosotros”.
“El desalojo fue pacífico, no se intentó resistir. Como entramos pacíficamente salimos pacíficamente”, sostuvo.
Y aseguró que “llegué acá por la necesidad de una vivienda, pago 5500 de alquiler, es muchísimo, y realmente necesito un techo. Las propiedades son muy caras en Tandil, no hay planes accesibles para la gente trabajadora. Era una causa justa porque los terrenos eran acéfalos y vacantes. Pero es una injusticia lo que ocurrió”.
Otro de los ocupantes manifestó que “el intendente Lunghi es el responsable de todo lo que pasó, vamos a reclamar lo que él nos sacó. Vamos a ir al Municipio o a la casa, donde sea. El intendente me va a ver la cara seguido”.
“El desalojo fue tranquilo, cuidamos la integridad física nuestra y de los policías porque ellos también son trabajadores como nosotros”, concluyó.
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