Harta de esperar la vacuna antigripal, una afiliada a IOMA afirmó que ?es un manoseo?
Margarita Gigena, una afiliada a IOMA hace 40 años, cuestionó que la obra social no garantice la provisión de vacunas antigripales a las farmacias y que ha demorado desde marzo la aplicación en pacientes que integran grupos de riesgo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa mujer relató que se acercó a la sede local de la obra social en marzo para preguntar por las vacunas y ya hace más de dos meses que aguarda una respuesta.
“Llegaron para autorizar el 20 de abril. Dejé mis recetas, como corresponde, con la historia clínica, y uno o dos días tardaron en entregármelas. Voy a la farmacia, me recorro todas las de Tandil, y nada”, relató la mujer. Agregó que los farmacéuticos le informaron que les habían entregado cuatro o cinco dosis y el de mayor suerte, recibió diez. Desde los locales se comunicaron con las droguerías, pero las vacunas no estaban en stock.
La afiliada agregó que padece de alergia asmática y su marido de EPOC y como las necesitaban urgente, volvió a IOMA y contó lo sucedido, donde le propusieron que escribiera una carta. “Las chicas (empleadas de IOMA) hacen lo que pueden, no tienen la culpa de nada, pero tanto manoseo, da bronca. Entonces les dije que iba a hacer una nota, firmamos mi esposo, mi hermana y yo, que todos pertenecemos a IOMA y estamos en la misma”, explicó.
Finalmente, Margarita Gigena contó que “voy esta semana a ver qué me habían respondido. Y me dicen: ‘No señora, lo que le dicen a todos, que usted tiene que exigirle al farmacéutico que haga el reclamo en droguería’”. Ya enojada, consideró que “esto es un manoseo total” y aseguró que volvió a hablar con los farmacéuticos y uno de ellos le dijo que “si tuviera el número de Scioli, lo llamo. A nosotros no nos llegó ni una vacuna”.
Demoras sin respuestas
“Estamos a mediados de mayo, ¿qué están esperando… que venga la primavera para vacunarnos?”, cuestionó, y agregó que “la verdad es que uno no sabe a quién dirigirse, estamos desprotegidos totalmente, es una tomada de pelo directa a la gente grande. Hay gente que la necesita sí o sí. ¿Y qué hacemos? ¿A quién nos dirigimos?”. También se quejó porque “yo mandé una carta, y nada. ¿A quién me dirijo? No puedo llegar a Scioli o al ministro que corresponda. Lo que pido es que si ellos no la van a dar, que digan desde el principio, porque la vacuna sale 60 ó 70 pesos, no es la muerte de nadie. Entonces, uno en el momento que corresponde se la coloca y listo, pero que no nos hagan perder todo este tiempo”.
En este sentido, remarcó que “de cualquier forma, la obra social nos la tiene que cubrir. La verdad es que yo ya no sé qué más hacer y me da rabia ahora tener que ir a comprarla y ponérmela a destiempo, porque esto es en marzo, no a mediados de mayo”.
La situación empeoró con respecto al año pasado, ya que para esta temporada se optó por utilizar monodosis y llegaron muy pocas para la cantidad de afiliados que tiene IOMA, entre docentes, policías, personal provincial y municipal.
En 2010 habían arribado a mediados de abril los frascos que contaban con diez dosis y los farmacéuticos daban turnos en tandas para aprovechar la totalidad de las vacunas. Así, los integrantes de los grupos de riesgo habían logrado inmunizarse de las cepas de la gripe.
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