Hartstock, el comandante de un Unión en crecimiento
Uno de los principales responsables de este auspicioso comienzo es Emmanuel Hartstock, quien desparrama su jerarquía en cada presentación del tricolor.
El base nacido en Orense, de anterior paso por Independiente y con dilatada campaña en diversas categorías del orden nacional, se prestó al diálogo con El Eco de Tandil para analizar los motivos de este Unión que se ilusiona cada vez más:
-¿Comenzaron mejor de lo que creían?
-Sí, empezamos en Tres Arroyos con una derrota (ante Argentino Junior) que no esperábamos, por lo abultado del resultado. Con Quilmes, de locales, pudimos mejorar y después confirmamos esa levantada en Mar del Plata (triunfo ante Sporting). Ya contra Kimberley, asumimos que tenemos una forma de juego que nos dará buenos resultados si la mantenemos.
-Si bien uno nunca espera la derrota, la del debut tiene cierta lógica. Enfrentaban al subcampeón del torneo en una cancha difícil.
-Es cierto, además nosotros veníamos de un “parate” de competencia, más allá de un par de amistosos que hicimos con Independiente. Después de la final del torneo de Olavarría estuvimos prácticamente dos meses sin jugar. Nos faltaron partidos con roce para tener una preparación adecuada. Esa falta de ritmo se notó.
-El triunfo en Mar del Plata, por 20 de diferencia, parece haber sido un quiebre. Es como que te cambia el panorama.
-Claro, porque ante Quilmes habíamos levantado cabeza pero sin jugar demasiado bien, un día en el que necesitábamos, sobre todo, el resultado. En Mar del Plata se dio un partido atípico, lo pudimos quebrar y sacar una diferencia amplia. Fue sorpresivo el score, aunque si analizás nuestro rendimiento, el resultado es justo.
-¿Este presente les permite ganarse otro tipo de respeto de parte de los rivales?
-Nos daba un poco de gracia, porque el día en el que íbamos a debutar contra Argentino, leímos que Unión no tenía grandes pretensiones, que sólo buscaba participar. Lógicamente, no es así. Desde el momento en el que te preparás para un Provincial pensás en ascender. Si no se puede, la idea es llegar lo más alto posible. A partir de este arranque, nos tienen que mirar con otros ojos. Los últimos dos partidos los ganamos por 20 puntos, si mantenemos la forma de juego y la intensidad podremos pelear arriba.
-¿Qué representa que Ponce sea tu entrenador teniendo en cuenta que es de tu edad y jugaba en la misma posición que vos? De pronto, podés encontrarte con cosas que vos harías distinto.
-Me siento muy cómodo con él. Si bien es un entrenador muy joven, considero que está capacitado para resolver las situaciones que se le presentan. Ha sabido asumir el rol de “cabeza de equipo”, y eso se está notando en los resultados. Personalmente, trato de aportar lo que pueda.
-¿Qué mensaje ha bajado él luego de este arranque prometedor?
-Nos pidió que mantengamos los pies sobre la tierra. Obviamente, tanto él como nosotros nos ilusionamos con este presente. Estamos entusiasmados, no relajados, porque apenas van cuatro fechas de un torneo que es larguísimo.
-Con la salida de Trapote, Unión perdió un jugador de jerarquía. Pero tu juego se ha visto beneficiado al asumir mayor protagonismo.
-En sí, el equipo tuvo que cambiar la forma de jugar desde que no está Juan Pablo. Era lógico que nos basáramos en el juego interno, porque con él y “Cuti” (Gustavo Argüeso) teníamos dos de los mejores internos del Provincial. Son jugadores preponderantes y el juego nacía en ellos. Ahora, mi rol no sólo es de armador sino también buscando generar goleo. Somos un equipo bajo, con sólo un interno en cancha. Tratamos de ser intensos, defender duro y correr.
-Te tocó bajar de categoría y adaptarse al Provincial no parece ser tarea sencilla. El juego suele tornarse desprolijo y los arbitrajes permisivos.
-Sí, noté la diferencia. Uno tiene que acostumbrarse a un juego mucho más físico, al hecho de que ganar de visitante es muy difícil. Igual, creo que este año con algunos cambios en la reglamentación se ha favorecido un poco al juego, ya no se permiten tantos roces y agarrones. Pero el año pasado debí adaptarme, porque volvía al Provincial después de diez años.
-¿Aquella final perdida con Ferro Carril Sud en el torneo de Olavarría sembró algo de dudas?
-Fue algo que rozó el papelón. Realmente, en ningún momento estuvimos a la altura del partido. Ellos lo plantearon muy bien, supieron cómo jugarnos y aprovechar lo chica que es su cancha. Más allá de los factores que estén en juego, no se encaró de la manera que hay que encarar una final. Nos fuimos 20 puntos abajo al entretiempo, eso marcó un poco la tendencia.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPermanencia en cancha
-Tu importancia en el equipo se refleja en que venís jugando casi los 40 minutos, algo que suele no ser conveniente.
-Seguro, noto que no tengo siempre la misma intensidad. El rival te viene a buscar cada vez más arriba y eso te genera un desgaste.
-Incluso te va condicionando a nivel mental.
-Claro, a veces cometo errores propios de jugar 39 ó 40 minutos. No lo siento tanto en lo físico, sino en la cabeza. Tener un rival encima todo el tiempo te produce un desgaste.
-¿Es un tema que vas hablando con Ponce durante los partidos? En un partido cerrado es necesario llegar “fresco” al cierre para tomar buenas decisiones.
-Sí, él en ciertos momentos del partido me pregunta cómo estoy. Nadie quiere salir, pero si noto que tengo que hacerlo por el bien del equipo, no tengo problemas en descansar 2, 3 o los minutos que sean.
-En el perímetro te viene dando un mano importante “Nacho” Popp, quien se sumó para este torneo.
-¡Sí!, muy grande. Lo tuve de compañero en Independiente y sé la clase de jugador que es y las cosas que nos puede aportar. Nos está dando lo que esperábamos y todavía más. Es un jugador polifuncional, en defensa se puede bancar a un interno, en ataque te puede subir la bola y tiene muy buena mano para tirar de tres puntos. Me apoyo mucho en él, hay ataques en que prefiero que él suba la pelota, es muy confiable haciéndolo.
-¿Cómo ves a los otros bases del plantel?
-Bien, son jóvenes. Matías Tracana está haciendo sus primeras armas en el Provincial, y también está “Nacho” Ilero, a quien todavía no le ha tocado jugar pero es un muy buen base, muy ordenado. En ese sentido estamos bien, ocurre que al ser tan jóvenes ellos necesitan el roce que, no tengo dudas, irán encontrando con el correr de las fechas.
-¿Cómo es el grupo?
-Bárbaro, nos divertimos mucho. Una de las cosas para destacar es que aquellos jugadores a los que no les ha tocado jugar tienen la mejor predisposición. No faltan a entrenar y están siempre cerca del equipo. Es muy valorable que después de trabajar vayas a entrenar hasta las 11 de la noche, aún sin tener la posibilidad de participar en los partidos. El otro punto a destacar es que no tenemos presiones de ningún tipo, más allá de que trataremos de llegar lo más lejos que se pueda.
La enseñanza
Las categorías formativas de Unión trabajarán hasta el 30 de noviembre y retomarán sus actividades a principios de febrero. Los interesados en inscribirse deben dirigirse a la secretaría del club de lunes a viernes. Está destinado a chicos de entre 4 y 13 años.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios