Hay que recetar libros a los más chicos, idea que ya se impulsa desde el Hospital de Niños
?Hay que recetarle a los niños un libro?, resumió el doctor Iñaki Gilabert, mientras Anacleto asentía con su cabeza, al momento de resumir la excusa que ayer al mediodía reunió a profesionales médicos, enfermeras, trabajadoras de la salud, madres y chicos.
Oficialmente se presentó ?Todos leemos?, espacio abierto de lectura ubicado en el Hospital de Niños ?Doctor Debilio Blanco Villegas? que impulsan en conjunto la Fundación de ese centro asistencial, la Agrupación de Voluntarias pertenecientes a la entidad, la Escuela Hospitalaria 502 y la Sala Abierta de Lectura.
Funcionará como espacio abierto dedicado a la literatura infantil, casi en el acceso al Hospital, y la idea es ?fomentar la lectura en estas edades tempranas de la infancia, sobre todo hoy cuando han avanzado tanto las comunicaciones y otras cuestiones como internet?, sentenció Héctor Equiza, director del Debilio Blanco Villegas, quien ofició de eventual presentador de Iñaki y Anacleto, los verdaderos protagonistas del lanzamiento de ayer.
Los especialistas indican que el hábito de la lectura es un gran estímulo a la creatividad, imaginación, inteligencia y a la capacidad verbal y de concentración de los niños. Todos saben que los libros deberían estar presentes en el día a día de los niños, del mismo modo que sus juguetes. Todos saben que los libros nos enriquecen a todos y que nos lleva a bucear en aventuras, historias y en riquísimas informaciones.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUna gran ventana a la formación
El libro es una gran ventana a la formación en todos los sentidos. Lo importante es tener claro que los libros son importantes, pero el acto de leer, si es posible todos los días, es lo que llevará al niño a ese rincón tan exquisito que es la aventura del saber, del conocer y descubrir. Además, si encima los padres y las madres comparten el momento de lectura de un libro con los hijos, estarán estableciendo un lazo especial entre ambas partes.
?Es importante que le leamos a nuestros hijos, que ellos sepan lo que pensamos de los libros y que luego ellos se hagan del hábito de la lectura?, le sugirió el doctor Iñaki a Anacleto, en otro momento, aunque su compañero aún no estaba del todo convencido.
Los beneficios del libro para los niños son incalculables y para toda la vida. Lleva al niño a querer leer, a buscar saber, a adentrarse en el mundo del arte, del dibujo y de la imagen a través de las ilustraciones. Aumenta su habilidad de escuchar, desarrolla su sentido crítico, aumenta la variedad de experiencias, y crea alternativas de diversión y placer para él.
De paso, el niño aprende a convertir fácilmente las palabras en ideas, imagina lo que no ha visto y hace que consiga bucear en la situación emocional del personaje, probando sensaciones como el peligro, el misterio.
El niño se divierte o llora a través de los libros y aprende valores comunes. El de ser un niño bueno y amigo. El niño desarrolla conciencias conociendo a sí mismo, formando criterios, sin contar que le ayuda a escribir y a relacionarse mejor socialmente.*
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