Herramientas para emprendimientos productivos en Villa Aguirre
Walter Fernández y Pablo Bossio se reunieron con los vecinos que tiempo atrás habían dado a conocer la necesidad de crear empleo y fuentes de producción en el barrio y entregaron los equipos que requerían los dos emprendimientos en marcha.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl primero de los emprendimientos tiene también el apoyo de la Universidad la que a través del área de Ingeniería ofrece metodologías y experiencia para conseguir bloque de calidad. Con estos elementos, los vecinos asociados están pensando en mejorar y ampliar sus viviendas pero también en emprender nuevas unidades habitacionales.
La segunda iniciativa responde a la falta de un espacio de elaboración de alimentos que cumpla con la reglamentación que impone Bromatología. En la Sociedad de Fomento La Esperanza (Muñiz y Bereterbide) comenzó a formarse este espacio pero se requerían varios elementos de producción, seguridad e higiene. El aporte vino a dar respuesta a ese faltante y ahora los vecinos y vecinas estarían en condiciones de elaborar bajo las normas exigidas.
Nicolás Carrillo, referente de la UB Villa Aguirre, espacio donde se generaron los emprendimientos y desde donde se gestionaron los apoyos, remarcó que “las exigencias de Bromatología son muy duras y no ofrecen soluciones alternativas. La realidad es que hay muchas mujeres del barrio que viven elaborando alimentos: panificados, pequeños servicios para catering o tortas para cumpleaños y casamientos y no tenían en la zona un lugar donde hacerlo bajo todas las normas exigidas”, añadió.
En la UB Villa Aguirre se vienen desarrollando varios emprendimientos productivos. La falta de oportunidades laborales es una de las grandes demandas del barrio y así se lo hicieron saber los vecinos a los concejales que visitaron el espacio hace aproximadamente un mes y tomaron nota.
Además de Carrillo, Eliana Menna y Susana Milán son las encargadas de motorizar los proyectos y acompañar las gestiones. Todos ellos son vecinos del barrio y en permanente contacto con una realidad esquiva al ideal de ciudad que se expresa en los ámbitos céntricos. La idea de los coordinadores es que ambos emprendimientos adquieran la forma de cooperativas. Los trámites ya están en marcha y los procesos reales de producción también, a partir de la incorporación de las herramientas que faltaban.
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