Hipotiroidismo adquirido, una enfermedad crónica que puede afectar a niños desde pequeños

A diferencia del hipotiroidismo de tipo congénito, esta clase no genera retraso mental pero puede manifestarse a través de síntomas que afectan notablemente la calidad de vida. Crecimiento lento, fundamentalmente de extremidades, retraso en el desarrollo dental, aparición tardía de la dentadura, tendencia al sobrepeso, disminución del apetito, intolerancia al frío, piel áspera y seca, estreñimiento, pueden ser algunos signos de su aparición.
Si bien este tipo de hipotiroidismo pude desarrollarse a cualquier edad y, generalmente lo padecen personas genéticamente predispuestas, para Laura Gruñeiro, jefa de la División de Endocrinología del Hospital de niños Ricardo Gutiérrez, “en la adolescencia, la edad entre los 10 a 14 años, resulta la más frecuente para su aparición y debido a que algunos de sus síntomas son bastante evidentes, la enfermedad puede resultar más sencilla de detectar”.
Una de sus principales manifestaciones es el retardo en el crecimiento, variando su grado de afección, respecto a la duración e intensidad de la deficiencia hormonal. En el caso de las niñas, este retraso, puede manifestarse a través de desórdenes en el ciclo menstrual. A pesar de que el hipotiroidismo es una enfermedad de carácter crónico, un tratamiento adecuado, permite llevar una buena calidad de vida desde el momento de su detección.
El hipotiroidismo también puede ser de carácter congénito, es decir, una enfermedad endocrina producida en niños por la falta o disminución de hormonas endocrinas circulantes. Los nacimientos con desarrollo mental deteriorado, son algunas de las consecuencias de una detección tardía del hipotiroidismo neonatal. El 95 por ciento de los niños que nacen con esta enfermedad, no manifiestan los síntomas de la misma al nacer ni durante los primeros días de vida.
Por tal motivo, los médicos destacaron que el diagnóstico precoz es clave para evitar su desarrollo, ya que la detección tardía puede tener repercusiones en el desarrollo intelectual y funcional del recién nacido. “Esta clase de enfermedad, que afecta a 1 de cada 2000 recién nacidos en nuestro país, constituye una de las causas más comunes de retardo mental en niños, debido a que la hormona tiroidea es esencial para el desarrollo cerebral normal en los primeros meses de vida”, afirmó Gruñeiro.
Además, la especialista añadió que “el hipotiroidismo congénito puede afectar la salud del niño si no es detectado a tiempo y por consiguiente, debe ser tratado adecuadamente a través de la estimulación de la hormona tiroidea”. Las causas que provocan el hipotiroidismo adquirido o congénito, están ligadas al desarrollo anormal y a la ausencia de la glándula tiroides, a la insuficiencia hipofisaria para estimularla y a su formación incorrecta. La glándula tiroides estimula un mayor consumo de oxígeno, la actividad metabólica, regula el crecimiento y participa en la maduración de los tejidos del organismo.
Una vez que el hipotiroidismo congénito o adquirido es detectado en el paciente, se debe comenzar con un tratamiento a la medida de sus necesidades. La levotiroxina sódica es la droga utilizada e indicada para combatir esta enfermedad y se debe administrar ni bien se diagnostica el hipotiroidismo. Este medicamento, es indicado para complementar aquello que el cuerpo no produce, destacándose como el medicamento más comúnmente utilizado para el tratamiento de esta enfermedad.
Se busca la dosis efectiva más baja para aliviar los síntomas y normalizar la falta o disminución de la hormona tiroidea. Aún cuando los síntomas desaparezcan, es necesario continuar con el tratamiento de esta enfermedad de forma continua, durante toda la vida.
De fácil administración y de una sola toma diaria media hora antes de la primera comida del día – ya que los alimentos dificultan su absorción ? se presentan notables mejoras en la calidad de vida, pudiendo regresar al estado corporal normal mediante la desaparición de los síntomas característicos.

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