Historias de integración laboral que llenan la vida de docentes, alumnos e instituciones
La directora de la institución, Alejandra Mortara, las maestras integradoras Daniela Lutz, Stella Maris Ardito, junto a la terapista Agustina Tiscornia y los alumnos Enzo y Federico Graziano, Ignacio Monsalvo y Fernando Retontaro contaron la experiencia que están realizando en el Centro de Formación Laboral 1 (CFL) y en las empresas e instituciones que les abrieron las puertas al mundo del trabajo.
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El CFL 1
Fue creado el 17 de junio de 2009 para trabajar en la formación laboral de jóvenes a partir de 14 años con algún tipo de discapacidad.
Se desempeñan en dos ámbitos: el de la sede, organizada en talleres de turno mañana, tarde y vespertino, y en la integración laboral que abarca las capacitaciones fuera del servicio, prácticas profesionalizantes y las pasantías, que son el último estadio al que apuntan, como ubicación definitiva de un joven del servicio en el mercado competitivo o protegido, si así fuera necesario.
Los alumnos llegan al CFL derivados por escuelas de base, sean 501, 503 o 504. También se acercan por demanda espontánea cuando no han logrado una inserción laboral.
Se desempeñan en dos ámbitos: el de la sede, organizada en talleres de turno mañana, tarde y vespertino, y en la integración laboral que abarca las capacitaciones fuera del servicio, prácticas profesionalizantes y las pasantías, que son el último estadio al que apuntan, como ubicación definitiva de un joven del servicio en el mercado competitivo o protegido, si así fuera necesario.
Los alumnos llegan al CFL derivados por escuelas de base, sean 501, 503 o 504. También se acercan por demanda espontánea cuando no han logrado una inserción laboral.
La modalidad
Quienes ingresan a los 14 años pueden permanecer hasta los 21 y, con proyectos de excepción, hasta los 24.
En ese momento y cuando dejan el CFL, pasan a otro espacio de formación. Además, a partir de los 16 años, están en condiciones de hacer capacitaciones externas, acompañados por las maestras integradoras laborales, quienes establecen redes de acuerdo al perfil de cada alumno.
Desde los 18 años, los chicos pueden realizar pasantías y prácticas profesionalizantes que se inician con los respectivos contratos, con compromisos y responsabilidades que competen a cada parte. En algunos casos hay estímulos económicos, en otros no.
En ese momento y cuando dejan el CFL, pasan a otro espacio de formación. Además, a partir de los 16 años, están en condiciones de hacer capacitaciones externas, acompañados por las maestras integradoras laborales, quienes establecen redes de acuerdo al perfil de cada alumno.
Desde los 18 años, los chicos pueden realizar pasantías y prácticas profesionalizantes que se inician con los respectivos contratos, con compromisos y responsabilidades que competen a cada parte. En algunos casos hay estímulos económicos, en otros no.
Las maestras
Stella Maris Ardito contó que: “Las experiencias han sido muy interesantes, ya sea como puesto real de trabajo, o capacitaciones. Tenemos chicos que están en la Escuela Granja y han pasado por distintos talleres. Ellos van haciendo todo un conocimiento desde principio hasta fin de año, con una certificación por cada uno de los sectores que han pasado”.
Cuando un alumno queda estable en un puesto de trabajo la familia se siente muy gratificada, “lo toman muy en cuenta. En lo que yo he hecho como integración laboral, también ha sido satisfactorio, porque tuve integrados mucho tiempo y siguen en el Campus Universitario, en el comedor. Eso fue un trabajo de muchos años”.
Además relató que “ahora tengo dos integrados laborales en una barraca, en una distribuidora. Es un trabajo lindo, que a ellos les gusta. El empleador o el capacitador nos ayudan y tienen paciencia de seguir, y ganas de tener los chicos de nuestro centro. Eso es interesante, principalmente para mí, cuando me entero que se han ubicado. Esto es todo un trabajo conjunto, que es lo que permite que una integración salga adelante”.
Cuando un alumno queda estable en un puesto de trabajo la familia se siente muy gratificada, “lo toman muy en cuenta. En lo que yo he hecho como integración laboral, también ha sido satisfactorio, porque tuve integrados mucho tiempo y siguen en el Campus Universitario, en el comedor. Eso fue un trabajo de muchos años”.
Además relató que “ahora tengo dos integrados laborales en una barraca, en una distribuidora. Es un trabajo lindo, que a ellos les gusta. El empleador o el capacitador nos ayudan y tienen paciencia de seguir, y ganas de tener los chicos de nuestro centro. Eso es interesante, principalmente para mí, cuando me entero que se han ubicado. Esto es todo un trabajo conjunto, que es lo que permite que una integración salga adelante”.
Trabajo docente
Daniela Lutz explicó que “yo estoy en la etapa final de la integración. La terapista va perfilando lo que el chico desea, sus capacidades y posibilidades. Ahí vemos si hay una apertura en la comunidad y tratamos de buscarle alguna práctica profesionalizante, que consiste seguir los aprendizajes que han tenido en el recorrido desde los catorce años. Nosotros siempre buscamos la misma familia de profesiones. Gracias a Dios, en Tandil somos un poco pioneros y la comunidad empresarial nos ha abierto las puertas. Este es un trabajo que se ha llevado a cabo desde hace veinte años por otras integradoras. Hay chicos que están empleados hace muchísimos años. En Agrobolsas, por ejemplo, vamos por el quinto integrado”.
Las experiencias
Fernando Retontaro tenía dificultad para conseguir un empleo por un problema auditivo y, debido a su inquietud, en el CFL buscaron una pronta solución para que encontrara un trabajo digno. En ese momento, hallaron un puesto para él, entonces se capacitó y empezó a trabajar formalmente. Ya tiene su sueldo, lo que para él es muy satisfactorio.
Fernando dice que ya sabe reparar la máquina en la que trabaja, que no necesita asistencia y que puede resolver el trabajo por su cuenta. También dice que le gustaría trabajar más horas, pero asegura que está muy agradecido por la oportunidad que se le ha dado.
Ignacio Monsalvo tuvo su oportunidad laboral en supermercados Monarca, donde hizo una pasantía. Indica que “colaboré con la gente, los acompañé con las bolsas al auto. Estuve muy contento de trabajar, gané mi propia plata”.
Lutz dijo que “la gente enseguida se relacionó con él, todos se quedaron muy contentos, sus compañeros de trabajo también”.
Fernando dice que ya sabe reparar la máquina en la que trabaja, que no necesita asistencia y que puede resolver el trabajo por su cuenta. También dice que le gustaría trabajar más horas, pero asegura que está muy agradecido por la oportunidad que se le ha dado.
Ignacio Monsalvo tuvo su oportunidad laboral en supermercados Monarca, donde hizo una pasantía. Indica que “colaboré con la gente, los acompañé con las bolsas al auto. Estuve muy contento de trabajar, gané mi propia plata”.
Lutz dijo que “la gente enseguida se relacionó con él, todos se quedaron muy contentos, sus compañeros de trabajo también”.
Cuestiones legales
“En lo legal, la práctica profesionalizante es compleja. Hay que seguir varios pasos burocráticos para que no haya ninguna dificultad”, explica Lutz.
Por su parte, la directora aseguró que “todo lo que tiene que ver con la normativa y lo legal es importante: tenemos que proteger a los chicos, sus familias, a la institución y a las empresas que nos abren las puertas. Entonces preferimos demorarnos un poquito más y que todo esté en regla. En este momento, además, estamos trabajando con la oficina de empleo, que ha demostrado mucha apertura. Nos han hecho diferentes propuestas, se está dialogando y se están movilizando”.
Por su parte, la directora aseguró que “todo lo que tiene que ver con la normativa y lo legal es importante: tenemos que proteger a los chicos, sus familias, a la institución y a las empresas que nos abren las puertas. Entonces preferimos demorarnos un poquito más y que todo esté en regla. En este momento, además, estamos trabajando con la oficina de empleo, que ha demostrado mucha apertura. Nos han hecho diferentes propuestas, se está dialogando y se están movilizando”.
Otras experiencias
Enzo Graziano se está desempeñando en la Escuela Granja desde hace dos años. Trabajó primero en la chanchería y ahora está en el tambo de lunes a viernes.
Su hermano, Federico Graziano, comenzó hace cuatro años en la misma institución e hizo huerta, porqueriza, tambo y ahora está en el taller de herrería y mantenimiento, que es lo que más le gusta.
Al respecto, Ardito cuenta que “la apertura que ha tenido la Escuela Granja ha sido increíble. Nos han dado una mano interesantísima. Siempre han aceptado los proyectos que les proponemos”.
Su hermano, Federico Graziano, comenzó hace cuatro años en la misma institución e hizo huerta, porqueriza, tambo y ahora está en el taller de herrería y mantenimiento, que es lo que más le gusta.
Al respecto, Ardito cuenta que “la apertura que ha tenido la Escuela Granja ha sido increíble. Nos han dado una mano interesantísima. Siempre han aceptado los proyectos que les proponemos”.
La terapista ocupacional
Agustina Tiscornia está a cargo de evaluar los alumnos que ingresan y conocer sus intereses para asignarlos a los diversos talleres. También se encarga de efectuar las modificaciones necesarias si alguno de los alumnos quiere cambiar de taller o si ve que algo no funciona.
Entrena en el mundo profesional a los alumnos para que, al egresar de sede, puedan hacer sus prácticas. Ella evalúa los puestos de trabajo de acuerdo con la realidad de cada alumno, teniendo en cuenta sus funciones motoras y cognitivas.
Entrena en el mundo profesional a los alumnos para que, al egresar de sede, puedan hacer sus prácticas. Ella evalúa los puestos de trabajo de acuerdo con la realidad de cada alumno, teniendo en cuenta sus funciones motoras y cognitivas.
Dar una oportunidad
“Es muy satisfactorio ver cómo las empresas colaboran, capacitan, están receptivas. Es tanto lo que nos movilizamos que, a la larga, las empresas terminan interesándose”, dice Lutz y agrega que “es necesario que las empresas pierdan el miedo. Cuando vos hablás de personas con discapacidad, en las empresas no saben que puede ser un chico hipoacúsico, con disminución visual y que, cuando nosotros ubicamos a un joven o un adulto, se hizo todo un trabajo previo que lo habilita para llevar adelante esta situación. Por eso, se hace un acompañamiento, un monitoreo”.
Mortara expresó que “nosotros nos damos cuenta que se está generando un movimiento de perder el miedo, y eso se va a ir dando poco a poco” y agregó que “para la familia es muy importante que el chico logre su sustento. Es importante que, a pesar de que los padres acompañen económicamente, puedan ver más allá. Porque hoy el alumno que tiene 14 años, será un adulto que necesita realizarse. Eso también es importante, que pueda sentirse bien como persona, ejercer una ciudadanía plena, poder ubicarse en un lugar en la comunidad y ser reconocido, que es todo un tema.
Mortara expresó que “nosotros nos damos cuenta que se está generando un movimiento de perder el miedo, y eso se va a ir dando poco a poco” y agregó que “para la familia es muy importante que el chico logre su sustento. Es importante que, a pesar de que los padres acompañen económicamente, puedan ver más allá. Porque hoy el alumno que tiene 14 años, será un adulto que necesita realizarse. Eso también es importante, que pueda sentirse bien como persona, ejercer una ciudadanía plena, poder ubicarse en un lugar en la comunidad y ser reconocido, que es todo un tema.
Necesidades y posibilidades
El CFL 1 tiene una necesidad urgente que es la de armar un lavadero semi industrial. Ya han conseguido la maquinaria, por crédito fiscal y a través de un proyecto que se creó en la Escuela 504.
En este momento les hace falta la infraestructura para poder instalarla y requieren un subsidio que está gestionando el Consejo Escolar o colaboración externa para realizarlo.
Para las empresas que quieran dar una oportunidad de pasantía o trabajo a los alumnos, desde el CFL aseguran la formación en los talleres y la posibilidad de hacer los ajustes necesarios y el acompañamiento que se requiera.
En este momento les hace falta la infraestructura para poder instalarla y requieren un subsidio que está gestionando el Consejo Escolar o colaboración externa para realizarlo.
Para las empresas que quieran dar una oportunidad de pasantía o trabajo a los alumnos, desde el CFL aseguran la formación en los talleres y la posibilidad de hacer los ajustes necesarios y el acompañamiento que se requiera.
Un poco de historia
El Centro de Formación Laboral 1 agrupa a jóvenes a partir de 14 años provenientes de las escuelas especiales de la comunidad y egresados que deseen seguir capacitándose para una futura inserción laboral.
El objetivo de la institución es preparar a los alumnos para integrarse al mundo laboral teniendo en cuenta sus capacidades, ya sea a través de un trabajo competitivo o protegido.
La institución cuenta con ocho talleres; dos de huerta y granja, dos de servicios, uno de carpintería, uno de construcciones, uno de confecciones y uno de armado. Funcionan de 8 a 12 y de 13 a 17. Los mismos están a cargo de profesores de cada especialidad.
El objetivo de la institución es preparar a los alumnos para integrarse al mundo laboral teniendo en cuenta sus capacidades, ya sea a través de un trabajo competitivo o protegido.
La institución cuenta con ocho talleres; dos de huerta y granja, dos de servicios, uno de carpintería, uno de construcciones, uno de confecciones y uno de armado. Funcionan de 8 a 12 y de 13 a 17. Los mismos están a cargo de profesores de cada especialidad.
Los talleres que brindan
El taller de huerta y granja funciona en un área parquizada que tiene vivero y una huerta al aire libre. En dicho taller se capacita a los alumnos en el manejo de huertas orgánicas creando en ellos conciencia sobre la forma natural y económica de producir hortalizas sanas durante todo el año. Es el lugar propicio para volcar en forma práctica los saberes sobre abonos orgánicos, preparados naturales para controlar plagas e insectos y todo aquello que pueda aprovecharse de la naturaleza sin perjudicar el medio ambiente.
En el taller de servicios se elaboran productos alimenticios en correctas condiciones de higiene y manipulación de alimentos. Los alumnos aprenden rutinas laborales en relación al manejo del tiempo, materiales y herramientas, normas de seguridad e higiene, además de las técnicas específicas de cada producción.
Los pedidos son por encargue y está abierto a la comunidad.
Realizan panqueques, tortas, tartas dulces o saladas, brownies, lemon pie, pizzas y pizzetas preparadas o pre-pizzas.
En el taller de armado se elaboran sobres y bolsas de papel de diferentes tamaños para ser utilizados en otros talleres como así también en comercios de la ciudad.
También se realizan velas, jabones y flores de lana y tela. Todos los productos que se elaboran en el taller se ofrecen a la comunidad.
En el taller de carpintería realizan trabajos por encargue y en el mismo se confeccionan bajo mesadas, bibliotecas, alacenas, bancos para quinchos y muebles infantiles entre otros. También se realiza restauración y lavado de muebles y pequeñas artesanías como portarrollos de cocina, bandejas para desayunos, maceteros, posa pavas, palos de amasar, servilleteros, veladores y portallaves.
En el taller de confecciones se realizan almohadones, delantales, bolsos, bufandas, flores de tela y remiendos. Colocan botones, cierres y arman bijouterie.
En el taller de construcciones se desarrollan las siguientes actividades: taller de electricidad, taller de mecánica, carpintería, dibujo técnico y fundición.
Consultas a cfl1tandil@hotmail.com o al 443-1331 o en Sandino 118.
En el taller de servicios se elaboran productos alimenticios en correctas condiciones de higiene y manipulación de alimentos. Los alumnos aprenden rutinas laborales en relación al manejo del tiempo, materiales y herramientas, normas de seguridad e higiene, además de las técnicas específicas de cada producción.
Los pedidos son por encargue y está abierto a la comunidad.
Realizan panqueques, tortas, tartas dulces o saladas, brownies, lemon pie, pizzas y pizzetas preparadas o pre-pizzas.
En el taller de armado se elaboran sobres y bolsas de papel de diferentes tamaños para ser utilizados en otros talleres como así también en comercios de la ciudad.
También se realizan velas, jabones y flores de lana y tela. Todos los productos que se elaboran en el taller se ofrecen a la comunidad.
En el taller de carpintería realizan trabajos por encargue y en el mismo se confeccionan bajo mesadas, bibliotecas, alacenas, bancos para quinchos y muebles infantiles entre otros. También se realiza restauración y lavado de muebles y pequeñas artesanías como portarrollos de cocina, bandejas para desayunos, maceteros, posa pavas, palos de amasar, servilleteros, veladores y portallaves.
En el taller de confecciones se realizan almohadones, delantales, bolsos, bufandas, flores de tela y remiendos. Colocan botones, cierres y arman bijouterie.
En el taller de construcciones se desarrollan las siguientes actividades: taller de electricidad, taller de mecánica, carpintería, dibujo técnico y fundición.
Consultas a cfl1tandil@hotmail.com o al 443-1331 o en Sandino 118.
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