Hoy arranca el juicio a ocho acusados de integrar una banda que comercializaba cocaína en Tandil
El Tribunal en lo Criminal de Tandil inicia hoy las cinco jornadas de debate previstas, donde se ventilarán los detalles de la investigación que derivó en la detención de doce personas, en una causa conocida públicamente como ?Movediza blanca?.
Gustavo Alberto Temudio, Claudio Daniel Espinola, Patricio Ricardo Vélez, Wanda Yamila Gazzola, Juan Marcelo Romero, Walter Enrique Schletter, Sergio Agustín Navarro y Alfredo Amílcar Angel son los imputados por ?Comercialización de estupefacientes fraccionados en dosis destinadas directamente al consumidor, agravado por la intervención de tres o más personas para cometerlo?.
De las otras cuatro personas que estuvieron detenidas, dos fueron sobreseídas, mientras que Félix Gustavo Fernández y Carlos Dante De Cicco se sometieron a un juicio abreviado.
El fiscal que llevó adelante la causa y realizó la requisitoria de elevación a juicio es Luis María Surget, perteneciente a la UFI 14 de Azul.
Los hechos
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa investigación que permitió dar con los integrantes de la banda se realizó entre mayo de 2007 y marzo de 2008, período en el que se recolectaron pruebas de distinta índole, aunque se desconoce certeramente cuándo comenzó a operar.
En la causa se adjuntaron decenas de declaraciones testimoniales, fotografías, escuchas telefónicas, informes de llamadas entrantes y salientes, material fílmico, actas de allanamiento, test orientativos y resultados de peritajes químicos, entre otros elementos.
En una serie de allanamientos simultáneos que tuvieron lugar el 11 de marzo de 2008, la policía dio con 99 tizas de clorohidrato de cocaína, un total de 1015 gramos, en una vivienda ubicada en Moreno 666; otros 55,7 gramos secuestró de Chienno 1167; en Liniers 174 otro de los acusados tenía en su poder 287 gramos; en Brandsen 1039 se incautó otro medio kilo de la misma sustancia; en Paz 1351, 26,9 gramos y en Ituzaingó 371, 10,2 gramos.
También se incautaron sumas de dinero en efectivo y gran cantidad de teléfonos celulares y chips, que serían utilizados para intentar evitar que se interceptaran las conversaciones entre los miembros de la organización y con los clientes.
Los estupefacientes se presentaban en forma de ?tizas?, ?bochitas? y ?huevitos?, ya fraccionados y preparados para entregar en el último eslabón de la cadena de comercialización.
En ese contexto, la causa utiliza como una de las principales pruebas las escuchas telefónicas, donde se registraron conversaciones entre los distintos acusados y con otras personas sindicadas como clientes.
También se investigó el rol de cada uno en la cadena de comercialización ??mulas?, ?dealers? y ?punteros?-; el método elegido para ingresar la droga a Tandil, a través de correspondencia y mediante viajes de los presuntos intermediarios procedentes del conurbano bonaerense en colectivo; la implementación de recorridos de delivery en remís; y la entrega a consumidores en distintos lugares con ?pase de manos? registrados en filmaciones.
Los testigos
De acuerdo con lo indicado en la investigación penal preparatoria, la causa recurre a algunos testigos que describen la división de roles entre los imputados y el modus operandi de la organización.
Uno de ellos es un remisero que relató los movimientos que realizaba un acusado y mencionó los domicilios que frecuentaba. Además, otra persona, que habitó en viviendas alquiladas para comercializar cocaína, dio detalles de la procedencia, circulación y destino de los estupefacientes. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios