Hoy comienza Top Show por la pantalla de Eco TV
En esta oportunidad ofrecemos parte de una entrevista a Eduardo Giménez, uno de los productores de espectáculos más reconocidos y de mayor trayectoria de la ciudad. Nos cuenta en esta entrevista parte del diálogo mantenido con Top Show, programa que comienza hoy a las 22.
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En 1977, surge en Eduardo Giménez la idea de traer a Tandil espectáculos nacionales de renombre por esa época, para un público que todavía no estaba acostumbrado a presenciarlos en su propia ciudad.
-Contanos Eduardo cómo fueron esos comienzos como productor de espectáculos, tarea que, además, desarrollabas paralelamente a otra de estudios contables.
-Contanos Eduardo cómo fueron esos comienzos como productor de espectáculos, tarea que, además, desarrollabas paralelamente a otra de estudios contables.
-Fue una gran casualidad. Primero, como bien mencionaste, mi medio de vida no es el espectáculo. A decir verdad, el espectáculo es muy difícil. Todo empezó con un amigo que visité en Mar del Plata, le decíamos el brujo, porque es grafólogo y atiende mucha gente del espectáculo. Un día, en su casa, conocí a Susana Campos. Por ese tiempo, ella estaba trabajando con la comedia Pijama de seda. Unos meses después, durante el verano, estando de paseo por Necochea, encontré a Susana Campos haciendo temporada y no dudé en invitarla a visitar Tandil con la obra. La verdad, esa fue la primera vez que oficiaba de productor, para mí era la primera experiencia, nuevo en el rubro. Recuerdo que, previa consulta con su esposo Ruddie Carrie, decidieron que era un sí. Así comenzó todo.
Llegaron diez días antes para el armado. Trabajamos a la par y como consecuencia surgió una muy linda amistad. La función se llevó a cabo en el Auditorio del Museo, viernes, sábado y domingo, colmando la capacidad de la sala durante los tres días, casi mil personas asistieron a la obra.
Una semana después, se repitió la presentación debido a la gran demanda del público. Esa sería la última actuación en la Argentina, ya que luego partieron hacia España con la idea de permanecer en el lugar durante tres meses aproximadamente, estadía que se extendió finalmente por dos años.
Como anécdota te puedo contar que verdaderamente había nacido una amistad, ya que el auto, trailer y toda la escenografía quedó en casa durante todo ese tiempo”.
Llegaron diez días antes para el armado. Trabajamos a la par y como consecuencia surgió una muy linda amistad. La función se llevó a cabo en el Auditorio del Museo, viernes, sábado y domingo, colmando la capacidad de la sala durante los tres días, casi mil personas asistieron a la obra.
Una semana después, se repitió la presentación debido a la gran demanda del público. Esa sería la última actuación en la Argentina, ya que luego partieron hacia España con la idea de permanecer en el lugar durante tres meses aproximadamente, estadía que se extendió finalmente por dos años.
Como anécdota te puedo contar que verdaderamente había nacido una amistad, ya que el auto, trailer y toda la escenografía quedó en casa durante todo ese tiempo”.
-Hablemos de los primeros espectáculos, las primeras experiencias y, sobre todo, de las problemáticas que se te presentaron en ese momento, relacionado en parte a la infraestructura, que quizás no sea la misma que en estas épocas, o sí.
-Tema infraestructura en Tandil hasta el día de hoy lo sufrimos. Salvo el Teatro Municipal, que tampoco tiene todos los elementos, no hay otra sala. La verdad, es todo un tema. En los gimnasios tenemos el problema de la capacidad. Hay espectáculos que no podemos traerlos por mil y pico de personas, y los que podrían ser al aire libre, no es mi costumbre debido a que el clima no siempre te juega una buena pasada en Tandil.
-¿Al público de Tandil había que llevarlo a las salas o lo encontrabas ansioso de esperar el espectáculo?
-No, la verdad es que había que empujarlos. Recuerdo que tenía un cuaderno como de quince páginas con los datos de conocidos, y en cada espectáculo me dedicaba a llamarlos uno por uno para extenderles la invitación. Yo sabía que había que motivarlos.
Comencé trayendo 2 o 3 espectáculos al año, y a partir del año 2000, fueron entre 12 y 15 anuales”.
-Al principio estabas orientado a cierta clase de espectáculos. ¿Es posible ver una apertura en este sentido de Eduardo Giménez en cuanto a estilos, por ejemplo?
-No debería decirlo, pero me gusta mucho el teatro serio. Es lo que traía en un principio. Si bien comencé con una comedia no era lo que realmente me llamaba la atención. Al cabo de unos años descubrí lo maravilloso de las comedias aunque sigo inclinado por las dramáticas. Más tarde el musical, desde la obra de Drácula con Pepe Cibrian y Ángel Mahler, me atrapó, debo reconocerlo.
Comencé trayendo 2 o 3 espectáculos al año, y a partir del año 2000, fueron entre 12 y 15 anuales”.
-Al principio estabas orientado a cierta clase de espectáculos. ¿Es posible ver una apertura en este sentido de Eduardo Giménez en cuanto a estilos, por ejemplo?
-No debería decirlo, pero me gusta mucho el teatro serio. Es lo que traía en un principio. Si bien comencé con una comedia no era lo que realmente me llamaba la atención. Al cabo de unos años descubrí lo maravilloso de las comedias aunque sigo inclinado por las dramáticas. Más tarde el musical, desde la obra de Drácula con Pepe Cibrian y Ángel Mahler, me atrapó, debo reconocerlo.
“Drácula”
A Eduardo Giménez le debemos también la llegada del espectáculo teatral-musical “Drácula” de Pepe Cibrían y Angel Mahler. El musical por excelencia en la Argentina desde el año de su estreno, 1991, con excelente comienzo en el Luna Park, cumpliendo 20 años.
Dialogamos con Adriana Rolla, ganadora del premio actuación femenina de los premios Hugo, al Teatro Musical Argentino.
-¿Que características presenta el personaje que interpretas en Drácula?
-La verdad es que, es muy, pero muy tierno. Yo soy la señora que cría a Mina, cuando de pequeña queda huérfana. Al comienzo soy un poco metida, me tomo atribuciones que no me tengo que tomar y ya en el segundo acto cobro otro temperamento.
Dialogamos con Adriana Rolla, ganadora del premio actuación femenina de los premios Hugo, al Teatro Musical Argentino.
-¿Que características presenta el personaje que interpretas en Drácula?
-La verdad es que, es muy, pero muy tierno. Yo soy la señora que cría a Mina, cuando de pequeña queda huérfana. Al comienzo soy un poco metida, me tomo atribuciones que no me tengo que tomar y ya en el segundo acto cobro otro temperamento.
-Obtuviste el premio Hugo, dedicado al teatro musical recientemente, en el rubro mejor actuación de reparto femenino, ¿cómo lo viviste?
-Fue una sorpresa porque la terna era muy complicada. Competía con las obras “Chicago” y “La novicia rebelde”. En un momento pensé, no proyecto nada para decir porque seguro que el premio no es para mí y cuando dijeron mi nombre, no lo podía creer. Me puso nerviosa ver quiénes estaban a cargo de la elección, Enrique Pinti, Jorge Luz, Valeria Lynch entre otros. No se puede explicar lo que se siente en ese momento, llegar a mi casa y festejar la alegría con mis hijos, fue lo más.
-¿Además de participar en la obra “Drácula”, a qué otras actividades estas dedicada?
-Soy docente de canto junto a Mirta Rualichi, soprano egresada del Colón y formo parte de la Orquesta de Angel Mahler participando de mega eventos y otros.
-¿Qué sueños te quedan por cumplir?
-Grabar un disco, pero no hay productor que se juegue. Grabar un disco lleva mucho dinero y mucha movida, pero por otra parte ya es un sueño cumplido poder vivir de lo que amo.
-¿Cual es tu evaluación de la situación del teatro musical actualmente en nuestro país?
-Creo que “Drácula” marcó un hito en la historia del musical argentino, a mí me parece que a partir de esta obra, en la argentina se fomentó la creación de escuelas de comedia musical, que antes no existían.
-Con respecto al musical “Drácula”, ¿qué se espera que la gente se lleve luego de presenciarla?
-Sobre todo, ternura. Este es un Drácula que no es agresivo, sino tierno, que se enamora, que recuerda con gran sentimiento aquel amor de hace años, que se emociona con una puesta de sol. Esto es en parte lo que pretendemos los que participamos de esta obra y que desde luego esperamos que el público lo sienta, lo viva y realmente disfrute.
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