Hoy inaugura Salón Nacional de Arte Sacro
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-¿Qué nos puede contar de lo que se verá esta noche en el Museo?
-La edición del Salón está muy renovada por las propuestas estéticas. Se nota que los artistas visuales que han enviado son en su gran mayoría jóvenes y a nosotros esto nos sorprendió gratamente porque significa que si bien es una temática que bajo ciertas circunstancias aparece arraigada a la religión en lo más profundo de su contenido, ha despertado intereses nuevos en la gente joven. Con algunas reformulaciones que hicimos al reglamento que amplían el concepto de lo espiritual en un sentido más filosófico y metafísico parece que eso le dio un aire y un oxígeno al Salón y por eso recibimos muchos envíos de gente joven que tiene ganas de mostrar su nueva mirada.
-¿Cómo se percibe esto?
-Porque hay muchísimos lenguajes, comentaba hace un rato que el perfil de los nuevos artistas es el de un explorador que va metiéndose en diferentes propuestas. No es un pintor, un grabador, un escultor sino que es un artista visual porque va enriqueciéndose y mutando en diferentes lenguajes y eso siempre da mucha amplitud de criterio que se nota al realizar una obra. Los conceptos son muchos más amplios y los límites comienzan a desdibujarse. Y esto le da una impronta al artista que lo ve mutar y lo ve con solidez, un día hace una pintura, otro hace un dibujo y al otro hace una ambientación y eso es lo rico de las nuevas miradas.
-¿Qué nos puede decir del jurado?
-El que elegimos justamente tiene un perfil relacionado con este nuevo planteo, Renata Schussheim es una artista que la hemos podido disfrutar en recitales de música, en escenografías de Charly hasta en la puesta en escena de una obra de Julio Bocca y la hemos descubierto después en un dibujo con una técnica preciosita de los grandes maestros. Lo mismo de Máximo Jacoby, súper amplio, criterioso, hoy en el presente es de las primeras líneas de curadores del país. Y Sergio Artola, un artista visual, pero además permanentemente ligado a la selección de obras, a la mirada de los nuevos artistas, ha trabajado en la galería Zurbarán y en otras intermedias, hoy está en Mundo Nuevo que es una de las galerías más pujantes de Capital.
-¿Cómo fue el debate?
-Muy interesante donde cada uno daba su punto de vista muy rico, nutrido en cuanto a los planteos y se va a notar en el salón que tiene una multiplicidad de estéticas, que permiten ver un mismo tema pero obviamente con muchísimos puntos de vista.
El jurado enriquece con su debate el trabajo de cada artista. Sus distintos perfiles, a la hora de leer una obra, ya sea por su formación o rol actual, fortalecen la discusión.
-¿Qué criterio se utilizó?
-En general estuvo basada en la coherencia entre el nivel plástico y el mensaje, buscando que la idea, tanto la estrictamente formal como la intelectual que sirve de disparador, estuvieran en el mismo nivel. Se tuvo en cuenta la novedad que pueden aportar técnicas y materiales no habituales, siempre que estuvieran utilizados de acuerdo con el tema elegido por el artista.
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