“Hoy me toca creer un poco más en la Justicia”, dijo Marcela Aranda
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Luego de que fuera leída la sentencia, la hermana de “Marito”, Marcela Aranda, manifestó estar conforme con la condena a los dos imputados por el crimen, y luego de dos años en los que clamó que los responsables del homicidio pagaran por el delito que cometieron, expresó sentir un poco de alivio y empezar a creer en la Justicia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, expuso que la condena “era lo que esperábamos”, aunque admitió que le hubiera gustado que a Concha le dieran algunos años más de prisión.
Pero remarcó que a partir de ahora irá detrás de “las otras personas que están como cómplices, partícipes y por encubrimiento, así que hay que seguir con esto”.
“Las expectativas eran muchas. Anoche no dormí pensando qué podía pasar, porque no estoy en la cabeza de los jueces”, confió.
Y cuestionó los dichos de la familia Molina: “Decían que yo tenía todo arreglado, pero, ¿cómo voy a tener todo arreglado? Asesinaron a mi hermano, todo lo que logré fue por luchar, y por eso tengo dos causas penales”.
“Voy a seguir enfrentando lo que venga, hay que seguir luchando y ser un ejemplo de lucha para el resto de las personas”, manifestó con orgullo.
“La lucha valió la pena”
La hermana del joven asesinado enfatizó que “hoy sentí que la lucha valió la pena, todos sabemos que hay muchas injusticias en Tandil y la verdad es que fue un gran ejemplo de los jueces la condena que le dieron”.
Empero, se mostró expectante ante una posible apelación de la familia de Molina, aunque aclaró que si lo hacen “nosotros también vamos a apelar, por eso digo que esto no termina, más allá de que ellos estén presos y paguen lo que tienen que pagar”.
Las amenazas
Acerca de las amenazas que profirió la familia de Molina luego de que se leyera la sentencia, Aranda aseguró que “vivo en La Movediza y ellos son todos de mi barrio. Miedo no tengo, nunca tuve y no lo voy a tener. Lo demostré durante estos dos años de lucha, voy a seguir y que pase lo tenga que pasar. No podemos vivir con miedo, porque si lo hacemos exponemos a toda la familia a no poder hacer su vida cotidiana normalmente”.
“Voy a seguir peleando y si se me vienen encima creo que me defenderé. Yo no soy quién para juzgar, yo vine acá para saber la verdad, no tengo porqué culpar a nadie. Yo a los Molina no los conozco, no tenía nada en contra de ellos hasta que tocaron a mi hermano y, además, yo no fui al que se sentó a acusar al hijo de ellos”, sostuvo.
“Parte de la verdad”
En cuanto a su búsqueda de verdad, admitió que “me voy con parte de la verdad, pero ahora voy atrás de las otras siete personas que quedan que pienso que también fueron partícipes en el asesinato de Marito y deben ser condenados. Me voy con lo que queda por pelear y la causa de los policías, que son unos homicidas con uniforme. No tienen que estar en la fuerza y voy a seguir peleando para que al menos les caiga una causa encima por el delito que cometieron”.
“Hubo muchos testigos que estaban muy atemorizados, directamente no miraban el sector de Molina porque le tenían terror, sabiendo que esta gente siempre es de armar lío, y no vienen de a uno, siempre vienen de a muchos, por eso pasó lo que pasó con Marito. Ellos tienen su prontuario. Espero que puedan resguardar a los testigos y les quiero agradecer a todos los que colaboraron con que se sepa la verdad, porque hoy le pasó a mi hermano y mañana no sabemos a quién le puede pasar”, expresó.
Creer en la Justicia
Luego de dos años de lucha, Marcela Aranda admitió que “hoy me toca creer un poco más en la Justicia. Al principio no creía, pero nosotros nunca tuvimos problemas, recién estuvimos con estos temas cuando murió Marito y a veces las cosas no salían como uno quería. Había muchas contradicciones, muchas cosas que no se entendían, pero con el tema de la condena le pongo un punto más a la Justicia”.
Y destacó la importancia de que la gente “no se calle, que luche por la verdad. Hay que luchar para que nuestros familiares asesinados puedan tener la justicia que se merecen, que es lo principal y puedan descansar en paz”.
Un alivio
La hermana de la víctima aseguró que si bien no puede estar contenta porque mataron a hermano, sí expresó que “tengo un alivio en mi corazón luego de haber luchado estos dos años, de haberla remado”.
Y lanzó un mensaje para las familias de ambos condenados: “Cada vez que ellos tengan la necesidad de abrazar a su hijo van a ir a un penal y lo van a ver, nosotros no. Nosotros vamos a ir a una tumba y lo vamos a seguir llorando arrodillados, pidiendo que pueda descansar en paz”.
“Lo que nosotros queríamos era justicia y la Justicia esta vez estuvo a favor nuestro. Pero hay más asesinos sueltos y no nos olvidemos que estas personas pueden seguir matando o quizás puedo salir a la calle y pueden tomar revancha conmigo por todo lo que vine luchando. Yo no tengo miedo y si las cosas pasan, van a pasar”, concluyó.
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