Hoy se celebra la consagración de la primavera
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(Escribe Ana Pérez Porcio, de esta redacción) Y se fue nomás el invierno llevándose el frío polar a cuestas junto con la gripe y los resfríos. Se fue hasta el año que viene, aunque en esta ciudad es poco frecuente que se vaya así de una sin darnos varios cachetazos bien fríos antes de retirarse a sus cuarteles, de invierno, obvio.
Ayer, Día del Jubilado, dijo adiós para dar paso a la estación de las flores, al Día de la Primavera, del Estudiante, del Artista Plástico, del Fotógrafo. Del Perfumista, del Cosmetólogo, entre otros, porque la lista es más larga ya que cada año se van añadiendo celebraciones y está muy bien que así sea.
¿Y qué podemos escribir acerca de la primavera sin caer en lugares comunes? Es como que ya está todo dicho y añadir palabras es como echarle una cucharada más de almíbar a las historias de amor que comienzan en esta época en la que todo renace y las prendas, de géneros más livianos, no solamente sugieren sino que destacan con poca gracia los rollitos adquiridos durante la temporada baja, ya que como la primavera quedaba bien lejos nos dimos todos los gustos habidos y por haber porque los suéteres grandes, ponchos, tapados, ruanas, lo que fuere disimulaban nuestras humanidades sin necesidad de photo shop.
Pero hoy llegó la primavera y con ello la imperiosa necesidad de bajar de peso y afirmar todo lo que por el paso del tiempo –sobre todo en aquellos que ya estamos maduritos- se nos cayó de la estantería.
Y nos proponemos desde hoy comer sano, vivir a lechuga, ir a la pileta y a pilates al mismo tiempo que nos caminamos toda la ciudad, subimos al parque y hacemos dedo para bajar, recorremos el Vía Crucis al trote, hidratándonos, exponiéndonos al sol cuando podemos, que por lo general no es a las nueve de la mañana. Al mismo tiempo comenzamos a bajar la ropa del placard ¡otro tema espinoso! Porque hay grandes posibilidades que tengamos que descartar algunas prendas del año pasado y no porque se pasaron de moda: ¡No nos entran!
Llamamos urgente a nuestra nutricionista: ¿cómo es posible si la última vez tenía cinco centímetros menos de cintura? La respuesta es tan antipática como cierta: “La última vez que viniste fue en febrero” ¡Ah claro! Y de allí seguíamos con el plan de mantenimiento pero falló y ¡no hay plan B!
¡Y la panza que no baja!: “agua, mucha agua hasta que me vengas a ver, caminá una hora diaria y hacé las cuatro comidas pero apégate al plan de desintoxicación y cuida tu humor que es fundamental para no caer en pensamiento negativos”.
Y bueno, así comenzamos –como decíamos- el primer día de la primavera: con un ataque de pánico frente a nuestra imagen –y no distorsionada- en el espejo, con un humor de aquellos y llenos de pensamientos negativos –a pesar de los consejos de la nutri- porque además el tostado del verano pasado no nos quedó en ningún lado, ni en los pliegues de los rollos y nos sentimos… como una ballena blanca ¡Socorro!
El primer día de la primavera también lo pasamos pidiendo hora con el psicólogo, con la cosmetóloga porque no nos vendría mal una sesión de punta de diamante y una máscara de chocolate, una manicure, una depilación definitiva, una pedicure, un corte de pelo, un cambio de color ¡Socorro!
¡Llegó la primavera y yo con estas mechas, che!
Sí lectores llegó la primavera y con ella algunos secretos para elevar nuestro estado anímico: sepan que nuestro cerebro que es tan inteligente segrega las hormonas que nos provocarán optimismo, la serotonina y endorfina se pueden considerar como las hormonas del placer. Además “diversos estímulos pueden aumentar la secreción de endorfinas, como la luz (especialmente el sol de primavera), el ejercicio, la alimentación o el ¡sexo!”. ¿No está bueno?
Entonces no parece ser tan difícil volver a nuestro estado natural (previo a la hibernación) sólo tenemos que hacer muchísimo ejercicio al aire libre para estimular la endorfina. ¡Hacer al amor para quemar calorías y eliminar el estrés! Reír y sobre todo de nosotros mismos y a carcajadas porque dicen que rejuvenece, cantar y bailar porque elimina las contracturas y los dolores provocados por la artrosis.
Lectores, hoy la ciudad está plagada de perfumes diferentes, el de los jóvenes con ganas de enamorarse, los provenientes de la plantas y sus frutos y en cada mata de verde se descubre el pincel maravilloso de algún artista que le pintó una flor y que quedó plasmada en la retina del cazador de imágenes, todo tiene que ver con todo pero por algún lugar debemos comenzar a disfrutar de esta estación… nosotros nos vamos de prisa al gabinete de la cosmetóloga, allí donde María Ester nos está esperando con su máscara de chocolate que nos hará recordar que nos vendría bien dejar de comerlo si queremos darle batalla a los rollitos de la hibernación.
Ayer, Día del Jubilado, dijo adiós para dar paso a la estación de las flores, al Día de la Primavera, del Estudiante, del Artista Plástico, del Fotógrafo. Del Perfumista, del Cosmetólogo, entre otros, porque la lista es más larga ya que cada año se van añadiendo celebraciones y está muy bien que así sea.
¿Y qué podemos escribir acerca de la primavera sin caer en lugares comunes? Es como que ya está todo dicho y añadir palabras es como echarle una cucharada más de almíbar a las historias de amor que comienzan en esta época en la que todo renace y las prendas, de géneros más livianos, no solamente sugieren sino que destacan con poca gracia los rollitos adquiridos durante la temporada baja, ya que como la primavera quedaba bien lejos nos dimos todos los gustos habidos y por haber porque los suéteres grandes, ponchos, tapados, ruanas, lo que fuere disimulaban nuestras humanidades sin necesidad de photo shop.
Pero hoy llegó la primavera y con ello la imperiosa necesidad de bajar de peso y afirmar todo lo que por el paso del tiempo –sobre todo en aquellos que ya estamos maduritos- se nos cayó de la estantería.
Y nos proponemos desde hoy comer sano, vivir a lechuga, ir a la pileta y a pilates al mismo tiempo que nos caminamos toda la ciudad, subimos al parque y hacemos dedo para bajar, recorremos el Vía Crucis al trote, hidratándonos, exponiéndonos al sol cuando podemos, que por lo general no es a las nueve de la mañana. Al mismo tiempo comenzamos a bajar la ropa del placard ¡otro tema espinoso! Porque hay grandes posibilidades que tengamos que descartar algunas prendas del año pasado y no porque se pasaron de moda: ¡No nos entran!
Llamamos urgente a nuestra nutricionista: ¿cómo es posible si la última vez tenía cinco centímetros menos de cintura? La respuesta es tan antipática como cierta: “La última vez que viniste fue en febrero” ¡Ah claro! Y de allí seguíamos con el plan de mantenimiento pero falló y ¡no hay plan B!
¡Y la panza que no baja!: “agua, mucha agua hasta que me vengas a ver, caminá una hora diaria y hacé las cuatro comidas pero apégate al plan de desintoxicación y cuida tu humor que es fundamental para no caer en pensamiento negativos”.
Y bueno, así comenzamos –como decíamos- el primer día de la primavera: con un ataque de pánico frente a nuestra imagen –y no distorsionada- en el espejo, con un humor de aquellos y llenos de pensamientos negativos –a pesar de los consejos de la nutri- porque además el tostado del verano pasado no nos quedó en ningún lado, ni en los pliegues de los rollos y nos sentimos… como una ballena blanca ¡Socorro!
El primer día de la primavera también lo pasamos pidiendo hora con el psicólogo, con la cosmetóloga porque no nos vendría mal una sesión de punta de diamante y una máscara de chocolate, una manicure, una depilación definitiva, una pedicure, un corte de pelo, un cambio de color ¡Socorro!
¡Llegó la primavera y yo con estas mechas, che!
Sí lectores llegó la primavera y con ella algunos secretos para elevar nuestro estado anímico: sepan que nuestro cerebro que es tan inteligente segrega las hormonas que nos provocarán optimismo, la serotonina y endorfina se pueden considerar como las hormonas del placer. Además “diversos estímulos pueden aumentar la secreción de endorfinas, como la luz (especialmente el sol de primavera), el ejercicio, la alimentación o el ¡sexo!”. ¿No está bueno?
Entonces no parece ser tan difícil volver a nuestro estado natural (previo a la hibernación) sólo tenemos que hacer muchísimo ejercicio al aire libre para estimular la endorfina. ¡Hacer al amor para quemar calorías y eliminar el estrés! Reír y sobre todo de nosotros mismos y a carcajadas porque dicen que rejuvenece, cantar y bailar porque elimina las contracturas y los dolores provocados por la artrosis.
Lectores, hoy la ciudad está plagada de perfumes diferentes, el de los jóvenes con ganas de enamorarse, los provenientes de la plantas y sus frutos y en cada mata de verde se descubre el pincel maravilloso de algún artista que le pintó una flor y que quedó plasmada en la retina del cazador de imágenes, todo tiene que ver con todo pero por algún lugar debemos comenzar a disfrutar de esta estación… nosotros nos vamos de prisa al gabinete de la cosmetóloga, allí donde María Ester nos está esperando con su máscara de chocolate que nos hará recordar que nos vendría bien dejar de comerlo si queremos darle batalla a los rollitos de la hibernación.
¡Feliz día a todos!
FOTO DIA DEL ESTUDIANTE 161
Llegó la época de los flechazos de Cupido.
FOTO DIA DEL ESTUDIANTE 144
Los estudiantes celebran hoy su día con el tradicional picnic.
Llegó la época de los flechazos de Cupido.
FOTO DIA DEL ESTUDIANTE 144
Los estudiantes celebran hoy su día con el tradicional picnic.
FOTO PRIMAVERA
Los fotógrafos y artistas plásticos encuentran en esta época imágenes con los distintos aromas de la naturaleza.
Los fotógrafos y artistas plásticos encuentran en esta época imágenes con los distintos aromas de la naturaleza.
FOTO COSMETOLOGA
Tiempo ideal para acercarse al gabinete de la cosmetóloga; si es posible, con urgencia.
Tiempo ideal para acercarse al gabinete de la cosmetóloga; si es posible, con urgencia.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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