Hoy se estrena ?Episodios para un teatro?
El punto de partida para indagar los materiales dramáticos fue la exploración del vínculo entre quien padece desequilibrio psíquico y aquel otro que, en diferentes circunstancias, asume el rol de acompañante-asistente. Esta primera línea de búsqueda está atravesada por una segunda, aquella que vincula al enfermo psíquico con el artista-creador.
Dos fuentes guían su construcción: la obra literaria de Silvia Mares Persson, su imaginario poético, y en particular su nouvelle “Mi análisis con Pichón Riviere” -donde se discuten las relaciones entre locura y creación-; la otra fuente viene dada por el tono dramático de los filmes de Ingmar Bergman, teniendo como principal referencia a “Detrás de un vidrio oscuro” (además de “Sonata Otoñal” y “Vergüenza”).
En la escritura del guión se conjuga una doble estrategia: la creación de textos propiamente dichos junto a procedimientos de montaje y resignificación de fragmentos pertenecientes a las nouvelles y filmes.
-¿Cómo podrías definir la obra?
-Es una obra intimista, un drama hombre-mujer. Estos chicos se formaron conmigo en la escuela Municipal de Teatro y son el grupo de avanzados. Hace unos años que trabajamos juntos. Me interesó porque veníamos de trabajar con una obra de Griselda Gambaro y a ellos le interesaba el teatro dramático que es algo que no está de moda. Me gustó que a ellos les interesara tener un componente emocional fuerte, con un elemento de intensidad en las actuaciones. No tenían bien claro qué querían hacer pero sí apareció la locura. Me pareció un desafío interesante para no entrar en lugares comunes.
-¿Y de este intercambio qué surgió?
-Lo que les propuse fue que investigáramos la persona con inestabilidades psíquicas. Les propuse trabajar el vínculo entre el que padece el desequilibrio y la persona que tiene que acompañarlo o asistirlo. Esto derivó en la vida de una mujer que en la obra es vista en tres episodios o momentos de su vida.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailTres momentos
-¿Y cómo se presentan estos tres episodios?
-Ella es teatrista. Vemos una mujer a los ventipico de años, que estudia teatro y su vida está en la línea de los planteos del teatro de vanguardia, está militando en el teatro. La primera relación se da con ella en su departamento y un amante que le joroba la vida. Un hombre siempre mayor que ella, que no sólo no sabe de teatro, sino que la quiere sacar de ahí. Es un vínculo enfermizo, donde se ven destellos de brotes en ella, sobre todo con una maquinación en ciertas líneas del teatro.
-¿En el segundo episodio qué sucede?
-Está ella, diez años después, luego de haber sufrido una internación. Está casada con un hombre mayor que ella y la relación es inversa. Ella es dominante y él es una especie de marido-padre. La ama, pero no es amado. Con él ha perdido un hijo. Es el centro de la obra porque ella está ?brotada?. A la vez está ansiosa por poder escribir teatro. Es ensayista y escribe sobre las prácticas y las ideas que vivió cuando era estudiante. Esto está imbuido en un matrimonio que vive la crisis doméstica.
-¿El tercer episodio cómo finaliza?
-Es después de los cuarenta, cuando ella revisa las necesidades para tratarse, entonces el tercer vínculo es con su analista. Puntualmente era un tema delicado, porque él es Pichón Riviere, que es el famoso psicoanalista, en los últimos años de su vida. La línea común es la observación de los procesos psicóticos de una mujer a lo largo de su vida y los distintos hombres que la asisten y la acompañan.
Ultimas precisiones
-¿Es tuyo el guión?
-Sí, escribí algunas cosas y reescribí otros, de otras fuentes. La primera fuente es una novela corta de Silvia Mares Persson y la obra fuente son películas de Ingmar Bergman.
-¿Cómo ves a los actores?
-Esta es una obra que dura una hora, los actores están todo el tiempo ahí. Ella siguiendo la línea de una mujer que es cada vez mayor y él haciendo tres hombres diferentes. Eso me parece interesante como desafío: un mismo actor da vuelta la página y compone tres cosas distintas. Es el producto maduro que chicos que están formándose como actores. Me da ganas de empujarlos y alentarlos para que salgan al ruedo. Yo pongo la firma como guionista.
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