Hoy se festeja el día de los cazadores de imágenes
En el Día del Fotógrafo, lo entrevistamos, y en su persona homenajeamos a todos los fotógrafos.
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-¿Cómo recuerda sus inicios?
-Tenía 16 años cuando compré mi primera cámara. En 9 de Julio y Pinto había un negocio que se llamaba Griensu, allí compré mi primera cámara de fotos, hoy se la llama analógica (porque tiene rollos), era de plástico y con ella saqué mis primeras fotografías. Como entonces no había internet, si uno quería aprender algo de fotografía tenía que hablar con los popes de ese momento (eran tres o cuatro) que decían poco y nada, o recurrir a los libros y tratar de entender. Comencé revelando en el baño de mi casa.
-Por ese entonces, ¿más que vocación era un hobby?
-Claro, fotografiaba lo que quería, lo que veía y me gustaba, lo que me interesaba y era todo bastante difícil, por eso ahora cuando los chicos preguntan ¿cómo hago para aprender fotografía? Si tenés computadora ponés curso de… y aparecen allí todos los cursos que se pueden hacer.
-¿Antes era todo más artesanal?
-Sí, compraba la película, el papel y preparaba con mis reveladores y copiaba. Si bien ahora no tenés que preparar los reveladores debés trabajar con todos los programas para lograr la fotografía.
-¿Qué pasó con los que se quedaron en la mitad, entre la cámara analógica y la digital?
-Es como que están medio en el aire, me animo a decir que muchos de los colegas de mi edad se quedaron en ese tiempo, aunque tienen un hijo o un chico que les maneja la computadora y pueden hacer cosas, pero no es lo mismo.
Nací con las fotografías en blanco y negro y eso es una ventaja para hacer lo que actualmente me tiene ocupado, trabajando mucho en sepia y blanco y negro, técnicas viejas que antes me costaban muchísimo trabajo hacerlas.
-¿Está mal preferir la fotografía en su sentido tradicional?
-En absoluto, muchos de mis colegas la siguen prefiriendo. Yo los respeto, pero para mí la digital es fantástica.
-La analógica requiere de mucho trabajo de laboratorio ¿y la digital?
-También, pero de mesa, de estar horas sentado en la computadora, pero tiene ventajas si estás armando una fotografía y tenés que hacer algo la guardás y podés seguir al otro día trabajando con ella. Esto no se podía hacer en el laboratorio blanco y negro.
Pero también las cosas que se presentan a través de tanto cambio tecnológico son muchísimas, pero hay que aprender y manejar los cientos de pasos que hay dentro de un programa, eso es lo difícil.
Estamos en un período donde se pueden hacer cosas muy lindas que antes parecían imposibles.
RESCATE HISTORICO CULTURAL
-Fue empleado de El Eco de Tandil ¿en qué sección?
-Era tipógrafo. En aquellas épocas se hacía un revelado súper rápido de la fotografía, se usaba alcohol, se secaba arriba de los calentadores y después se confeccionaba el cliché. Entonces, desde que el fotógrafo sacaba la imagen hasta que podía estar para hacer el cliché había que calcular mínimo cuarenta minutos. Hoy es al instante.
-¿Continúa participando en concursos?
-Hubo una época en que gané muchos premios de fotografía, pero llegó un momento de mi vida en que los guardé y di por terminada esa etapa de competir. Luego estuve un tiempo sin hacer nada, pero en una oportunidad un galés me transmitió una idea cuando estuve en Esquel, ya que estaba haciendo una recopilación histórica de cuando Butch Cassidy entró a la Argentina, y pensé que estaría bueno hacer algo que tuviera más trascendencia que las fotografías de concurso. Allí nació la idea ?en una charla que tuvimos con Néstor Dipaola- de salir al rescate fotográfico de la historia y la cultura de Tandil y la zona. Esto es muy amplio, abarcativo y en realidad me interesa muchísimo. Además por haber vivido ciertas situaciones puedo encontrar lo que quiero sacar, cosa que no sucedería con un joven que desconoce por ejemplo que fulano de tal es el último tendero de Vela que subsiste porque cree que va a ganarle a la posmodernidad, pero no.
-¿Qué fotografías se quedó con ganas de hacer?
-El Molino de Juan Fugl que tiró abajo el entonces intendente Indalecio Oroquieta, la casa de la avenida España, ambos contaban historias.
-Con tantas imágenes del patrimonio histórico y cultural ¿no habría que hacer un libro?
(Piensa) -Me gustaría que alguien me lo propusiera, pero no creo…
-¿Para qué ocasiones se llama al fotógrafo en la actualidad?
-Cumpleaños de quince, casamientos y algún evento especial como son las fiestas de egresados. Ya no para cumpleaños de chicos, bautismos, comuniones, porque casi todo el mundo tiene una máquina digital y después baja sus fotos en una computadora, en un CD pero cada vez son menos los que llevan a la casa de fotos para hacerlas en papel. Entonces los fotógrafos tenemos que hacer mejores fotografías que una persona que utiliza su cámara, pero si no nos ocupamos de aprender las técnicas ni el tratamiento hacemos lo mismo que con una cámara casera.
-¿Seguirá siendo una profesión rentable?
-No como lo fue en la época de Rembrandt, Ross y Astral. Vemos que hoy no hay grandes casas de fotografía. Dejará de ser una profesión rentable salvo que el fotógrafo sea extremadamente bueno, excepcional.
Sin embargo, aquél que tiene la vocación seguirá diciendo que es una profesión maravillosa.
Saludo especiales
Para Rody Becchi, Luis Veloz y José Donamaría.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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