Hoy se reanuda el juicio por el caso Moreno con los alegatos de las defensas de los cinco imputados
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Hoy a las 11 se reanuda el juicio oral y público, por el homicidio del abogado laboralista Carlos Alberto Moreno en tiempos de dictadura militar, por el cual están siendo imputados los militares Julio Tomassi, Roque Italo Pappalardo y Luis Ojeda, y los civiles Julio y Emilio Méndez.
Como e informó pormenorizadamente en ediciones pasadas, el fiscal general a cargo del doctor Daniel Adler, pidió la prisión perpetua para los tres militares y 16 y 12 años para Emilio y Julio Méndez, respectivamente.
La querella, en tanto, peticionó en su alegato reclusión perpetua para los militares y 20 años para los hermanos Méndez.
Además, las acusaciones coincidieron en solicitar al Tribunal propiciar nuevas instancias de investigación, en lo concerniente a la posible responsabilidad de la gerencia de la empresa Loma Negra en lo que resultó el secuestro seguido de tormentos y asesinato de Moreno. Así también, se exigió que al ser condenados los militares cumplieran prisión efectiva y sean desafectados de la fuerza militar.
Cabe reseñar que los militares detenidos son representados por los defensores oficiales Graciela Maceda (por Julio Tomassi), Patricio Varela (por Luis Ojeda) y Victoria Sánchez Soulié (por Roque Pappalardo). Y los Méndez, asesorados por el letrado particular y ex camarista Daniel Arla.
Singular atención representa justamente los argumentos que esgrima la Defensa ante semejante plexo probatorio que se ha ventilado en el debate contra los imputados, desde sus respectivos roles que bien supieron describir tanto el ministerio público como la querella.
Como se informó en estas páginas, mayor interés deparará la estrategia del abogado y ex camarista Arla, a partir de la situación de los hermanos Méndez, quien hasta el propio fiscal supo diferenciar no sólo con el resto de las responsabilidad penales de los militares acusados, sino también entre ellos mismos, desde la prueba que –se entiende- pesa sobre Emilio más que sobre Julio Méndez.
Para el primero, se escucharon testimonios que aluden a su estrecha relación con aquellos militares a cargo del circuito represivo y las trágicas consecuencias. Para con el segundo, en tanto, sólo la certeza de ser titular de la chacra donde se torturó y mató a Moreno, como la de su propia declaración, que da cuenta de seguir pagando los impuestos (como el servicio telefónico) con la especulación que de la acusación que sabía lo que allí sucedía. Sin dejar de mencionarse, por parte de la querella, que ya en tiempos de democracia ninguno de los Méndez admitió tener conocimiento alguno de lo que allí sucedía a la vista de muchos, entre los que estaban varios de los que declararon en el juicio, además de los testimonios que fueron incorporados por lectura.
Desde las 11, entonces, se develará la incógnita de lo que tengan para decir los defensores de los cinco imputados en este histórico juicio que llega a su final, cuando mañana el propio Tribunal federal anticipe su veredicto.
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