Hubo un taller de iniciación a la técnica del mosaico
Mercedes Martínez es tandilense, pero desde 2008 reside en La Plata, donde se encuentra finalizando la Licenciatura en Artes Plásticas orientación muralismo y arte público monumental y orientación pintura, en la Facultad de Bellas Artes.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
En 2009 tomó cursos de diferentes disciplinas artísticas como cerámica y vitrofusión.
En 2009 y 2010 participó junto a sus compañeros de la cátedra de muralismo en las III y IV Jornadas de Arte Integrador que se realizan en Rosario de la Frontera, Salta. En las dos ocasiones realizaron murales en espacios públicos, como plazas y escuelas.
En 2011 realizó un curso de capacitación en mural con el grupo Contraluz, en La Boca, Capital Federal, que se realizó dentro del marco del “Proyecto Fundación x La Boca”.
Dentro de las prácticas universitarias, participó en murales en diferentes instituciones, como hospitales públicos, escuelas primarias, instituciones de salud mental, y en diferentes facultades de la Universidad Nacional de La Plata.
-¿En qué consistió el taller?
-En una iniciación en las técnicas del mosaico, un arte decorativo que utiliza cerámicos, piedras, mármol o vidrios de varios colores, para crear imágenes o dibujos. Cualquier obra realizada con fracciones de materiales iguales o diversos tiende a llamarse mosaico y la técnica se denomina mosaiquismo. Sirve tanto para objetos como para grandes superficies como paredes, techo, pisos.
-¿A quién estuvo dirigido?
-El taller estuvo dirigido, en este caso, a adultos con o sin experiencia en la técnica. Participaron personas que sólo contaban con el deseo de explorar y quienes disponían de experiencia en diferentes disciplinas artísticas y están en la búsqueda de nuevas posibilidades para su producción.
-¿Qué posibilidades brinda hacer mosaico?
-Pienso que este taller permite a quienes lo desean, incorporar esta técnica como recurso para una salida laboral, ya que da la posibilidad de crear a través de la elaboración de objetos, como también de realizar murales, revestimientos para ambientes de un hogar, reciclado de muebles. Realmente el mosaico provee de una gran variedad de posibilidades a la hora de crear.
Manos a la obra
-¿Cómo fue la modalidad de trabajo?
-El taller se llevó a cabo en dos días. El primer día trabajamos método de mosaico aplicado a diseños o dibujos -en este caso mandalas- y el mosaico aplicado a objetos cotidianos como: espejos, bandejas, macetas para su reciclado.
Comenzamos con una presentación del grupo, comentamos los diferentes ámbitos de los que provenía cada una de las integrantes y luego se hizo una exploración de herramientas y materiales específicos de esta técnica -tenazas, cerámicos, pegamentos- junto con una breve explicación teórica porque la experiencia práctica es la mejor forma de aprendizaje en este tipo de actividades. Luego se hizo la elección de diseños y la producción artística y creativa de cada una.
-¿Y el segundo día?
-Trabajamos el mosaico aplicado al muro, ya dejando de trabajar de manera individual, para hacerlo de forma colectiva, con todo lo que eso implica: la solidaridad del grupo, la puesta en común, la elección de los materiales y colores, la tolerancia, la toma de decisiones, el compartir continuamente, la comunicación y la creación de vínculos. En este caso trabajamos con un pequeño mural en una de las paredes que nos proveyó el Centro Cultural La Compañía dentro de la institución, y el diseño del mismo fue surgiendo a partir de la creatividad del grupo.
Concurrencia y resultados
-¿Quiénes asistieron a cada uno de estos encuentros?
-Alrededor de ocho mujeres, la mayoría provenía de alguna especialidad artística, como la pintura y el dibujo. Otras, estaban en sus comienzos de exploración del arte. En cuanto a esta técnica, no había una experiencia previa.
-¿Cómo respondieron los asistentes?
-Los asistentes respondieron muy bien, todos pudieron realizar los trabajos y por su devolución, siento que quedaron satisfechos y a gusto con sus producciones, con ganas de seguir aprendiendo cosas nuevas.
-¿Qué experiencia hiciste en lo profesional?
-Para mí fue una gran experiencia, ya que junto a las personas que asistieron al encuentro, aprendí la magia del intercambio. Uno enseña y aprende a la vez. Y lo más grato es tener la posibilidad de conocer gente nueva y poder transmitirles algo que me apasiona y me hace feliz.
También la respuesta de los alumnos funciona como incentivo para seguir realizando talleres y aumenta mi deseo de llevar este conocimiento a diferentes lugares, como también de realizar talleres gratuitos para que las personas que lo deseen, tengan acceso a este tipo de actividades.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios