Impotencia, dolor y llanto en el último adiós al joven asesinado de un disparo
Un triste escenario de lejos y de cerca, en un último adiós conmovedor. Un lunes espantoso tras un fin de semana para olvidar, propósito que nunca será posible, al menos no para ellos: los seres queridos de la víctima. Una realidad no deseada pero realidad al fin que deja llantos, interrogantes y bronca.
Es que no existen palabras ni frases consoladoras cuando del fallecimiento de un ser querido se trata. Sólo dolor, impotencia y desconsuelo. Un triste desenlace que dejó a su mujer Patricia Escobar destrozada a cargo de su beba de 3 meses, quien ahora reclama junto al resto de los integrantes de su familia por justicia.
Entre el silencio y profundo dolor, pasadas las 10.30 comenzó a divisarse la caravana de autos, mientras el personal municipal disponía las coronas sobre la tierra seca del rayo del sol. Ya de pie, apostados alrededor, gran cantidad de familiares, vecinos y amigos participó del sepelio con expresiones de dolor, indignación y desazón ante el fatídico final de este joven que tan sólo tenía 18 años.
Dolor, ésa fue la palabra, ése fue el sentimiento que ayer por la mañana se percibió entre todos los que participaron del sepelio e inhumación de los restos de la joven víctima. Así, tras unos minutos que parecieron eternos, los presentes comenzaron a caminar distanciándose, mientras sus sombras peregrinaban en pausa bajo los árboles, fundidos en un fuerte abrazo.
“Vivimos en una sociedad enferma, donde todos nos ponemos caretas”, expresó con lágrimas en sus ojos Raúl Escudero, familiar de Estanislao. Acusó que nadie se hace cargo de quienes venden droga o alcohol a los menores y cuestionó dónde están los responsables. “Nadie se hace cargo de nada”, criticó con mucha indignación (ver aparte).
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRodríguez se encontraba allí, observando en silencio. Tras haber respetado tan delicado momento, se acercó finalmente a los familiares y amigos para darles sus condolencias.
Una escena conmovedora en la que el policía se fundió en un abrazo con la madre de Estanislao, su mujer y demás presentes, entendiendo su dolor, el inexplicable hecho de perder nada más ni nada menos que a un hijo.
Este fue el caso, según trascendió, de la abuela del joven, Lucrecia, quien utilizó el Facebook para contar detalles de lo sucedido al explicar que estaban festejando el cumpleaños de la esposa de su nieto, que estaba en el grupo de jóvenes que fue atacado.
“Amigos, estoy desconsolada. A las tres de la mañana asesinaron de un tiro, derecho al corazón, a mi nieto Estanislao de 18 años. Deja a su señora y una bebé de meses. Hoy es el cumpleaños de la señora, iban a festejar y todo terminó así. Cómo puede haber tanta injusticia. Por lo menos seis llamados se hicieron al 101 y ninguno podía, cuando los chicos decían que los estaban matando a disparos. Eran 10 chicos desarmados y normales que iban a festejar el cumple de mi nieta, y estos hijos de p… fueron a buscar un revólver y volvieron para matarlos. Mi nieto se acercó para sacarle el arma y le disparó a quemarropa. El forense dijo que entró en la aurícula. Murió en el instante, dejando una bebé de 5 meses y el ‘feliz cumpleaños’ de hoy para su señora. Total, ellos hoy ven el sol. Pero no nos olvidemos: Dios no usa ni armas ni palos ni rebenques, pero más tarde o más temprano su justicia llega…”.
“Es una muerte que se podría haber evitado”
En dialogo con “Tandil Despierta”, Escudero exclamó que ante estos acontecimientos cada uno tiene que ver de qué forma se protege, porque está totalmente a la intemperie y sin protección.
“Lo que pasó fue en circunstancias que se podrían haber evitado, porque durante mucho tiempo estuvieron agrediendo a los chicos. También se llamó varias veces al 101 y hubo gente que llamó desde su casa; lo que no sé es porqué la policía no pudo actuar correctamente y terminó como todos sabemos”. Además, agregó que no puede ser que haya un solo médico de policía y que si no lo hubieran traído desde la ambulancia “capaz que hubiera tenido que estar no sé hasta qué hora hasta que viniera un perito para poder retirar el cuerpo”.
Con respecto a la etiqueta de riña callejera, Escudero respondió y dijo que no sabe si corresponde llamarlo así ya que eso sucede cuando hay dos bandos o dos personas que quieren pelear y acá lo que nunca existió fue la intención de pelear del grupo que venía con Estanislao, sino que lo que hicieron fue defenderse en primera instancia de los insultos y los agravios.
“Esto es una consecuencia de la sociedad enferma que tenemos. Esta sociedad que nos toca vivir, padecer y que termina con este tipo de situaciones y que en algún momento tenemos que asumir como sociedad que somos la realidad, enfrentarla y ver de qué manera se le busca alguna solución porque esta enfermedad no tiene ideologías ni clases sociales”, resaltó.
Por otra parte, agregó que el agresor y su sobrino vivían a dos cuadras pero no tenían ningún tipo de dificultades previas y aclaró que se sabe que existe este grupo de gente porque los conoce todo Tandil ya que se dedican a hacer ese tipo de cosas.
“Como son menores no tienen castigo, pero nosotros seguimos cultivando en la sociedad este tipo de conductas y no hacemos nada para que de una vez por todas se terminen. Es necesario que tengan su tratamiento adecuado para que los menores puedan recuperarse, pero estas cosas acá no existen. Todos saben pero nadie hace nada, todo es transgresión y no hay normas que se respeten”, concluyó.
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