Impulsan la unión de empresarios locales para no quedar afuera del mercado de autopartes
“Hace unos días tomé parte de un encuentro entre las principales firmas fabricantes de autos de todo el país, autoridades nacionales del área de comercio e industriales de distinto tamaño. Y todos tenían una consideración muy importante de la actividad metalmecánica de Tandil”, resaltó el titular de Fundalum, Marcelo Porreca. “Y eso es muy importante para todos los tandilenses, porque ratifica que estamos en consideración”, destacó.
El dirigente se refirió de esta forma a su impresión en un encuentro en el que representó a distintas firmas locales y que, según explicó, lo llevó a plantear la necesidad de que las distintas empresas de la ciudad se unan para encabezar un proceso que permita aprovechar oportunidades de negocios que surjan desde, fundamentalmente, la industria metalmecánica.
Así, en ese marco por ejemplo el martes 14 su firma recibirá una visita de responsables de General Motors para evaluar la planta y plantear la posibilidad de desarrollar alguna fabricación en la ciudad, resaltó la necesidad de unirse.
“A través de la Cámara de Fundidores nos venían invitando a participar en reuniones en las que se buscaba avanzar en la nacionalización de piezas de autopartes para la industria”, contó sobre el germen de la participación de la empresa en esas reuniones realizadas en el ámbito de la Secretaría de Comercio.
En una entrevista con El Eco de Tandil, Porreca, quien detalló que en su firma “el porcentaje de fundición de unidades fundidas que se destina a la industria automotriz es del 17 por ciento, con una sola pieza que va a Brasil, para cajas de cambio”, notó una paradoja “entre lo que se dice y lo que se ve”.
“Por un lado, surgen datos sobre el aumento en la fabricación de autos de todas las terminales en el país, pero todas las autopartistas se quejan, y dicen que no está esto en concordancia con este incremento de producción”, dijo. “Y en algunos casos, a los que tenemos trabajo los números no nos cierran”, añadió.
En el contexto de aquella reunión con distintas partes de la cadena de producción “lo primero con que me encuentro es que todos ofrecemos piezas. Pero las terminales no compran piezas, sino que compran todo el sistema, los conjuntos”.
“Eso significa que si queremos participar tiene que haber un gran cambio en la gestión. Tenemos grandes posibilidades de hacer subconjuntos, tenemos muy buenas empresas de fundición, matricerías, de mecanizado, con empresas líderes que rechazan trabajo porque no tiene proveedores de fundición”, admitió.
“Nosotros, si ingresamos el mecanizado, implica mucho en logística, hay que seguir una pieza, mandarla a Buenos Aires o Rosario, y eso complica todo, y es lo que nos está faltando. No puede ser que haya tanto movimiento industrial en relación a la fabricación de autos y que los proveedores tengamos problemas”, añadió.
Consideró lo llamativo sobre que en ese encuentro, desde distintos lugares del país “fuimos a ofrecer piezas, y las automotrices no compran piezas. Ofrecemos cosas que no compran, y los posibles compradores no sabían de qué le estaban hablando”.
Fenómeno nacional
Porreca admitió que esta situación “se da a nivel nacional, pero yo creo que tenemos la ventaja en Tandil de poder acceder al escritorio más importante del país, que es Diego Bossio y la Anses, y si se le presenta un proyecto razonable, tenemos muchas ventajas”. “No podemos desaprovechar esa ventaja”, evaluó. “Y si no se da en lo automotriz, será en otra. Porque la tendencia en esto es para todos los mercados, como el de petróleo, las armas o el agro”, indicó.
Porreca insistió con que, en el mercado de hoy “la fundición, por fundición propia, prácticamente no tiene sentido. Asumo esta responsabilidad de impulsar esto, porque por más que nos ayuden todos, si no nos embarcamos en algo de esto, no sirve. Si no hacemos un cambio de este tipo, lo veo complicado. Porque si no entregamos la pieza en las condiciones que nos piden, quedamos afuera del mercado”.
Cambio de mentalidad
En este panorama, Porreca planteó que “tiene que haber un cambio de mentalidad de todos nosotros”.
“Lo veo, saliendo de lo automotriz, en todos los mercados a diario, como el petrolero, al que nosotros le dedicamos el 30 por ciento, un 25 por ciento a minería, con firmas de Perú y Chile, y otro 25 por ciento en piezas varias, otro. Pero ¿qué pasa? Lo tenemos que poner en práctica porque sino todos quedamos fuera del mercado”, determinó.
Sobre los pasos hacia adelante destacó lo que tiene que ocurrir actualmente, en donde “tenemos que ser fundidor pero al mismo tiempo incorporar un equipo de trabajo con miras a poder tener mecanizado y tratamientos térmicos, y en su defecto, hacer subconjuntos”.
“Antes vendíamos una pieza fundida y alcanzaba. Hoy hay que hacerla terminada, fundirla, mecanizarla o mandarla a mecanizar, mandarla a tratar, y ésa es la falencia, que acá no tenemos muchas posibilidades”, evaluó.
De este panorama, valoró que en Tandil “estamos en condiciones tranquilamente de hacer eso”.
Un camino
“El tema es que, por ejemplo, en la industria automotriz hay que tener normas internacionales, propias de cada terminal, y no son muchos los que lo pueden hacer”, dijo.
Además, en este contexto, señaló que “habría que determinar quién va a ser el proveedor directo de la terminal y tener todo esto”.
“Y acá hay empresas pequeñas y medianas que están capacitadas para hacer este tipo de cosas”, valoró.
Así como de aquella reunión surgió un período de un par de meses para realizar consultas entre las distintas partes, Porreca admitió que “no es nada fácil implementar esto, pero si queremos subsistir es la unica alternativa que hay”.
El dirigente completó su panorama admitiendo que “como empresa individual no nos van a comprar. Esto se da en el país en general, no sólo en Tandil, que no hay muchas empresas que puedan entregar un subconjunto, pero Brasil sí lo hace”.
Un ejemplo
En relación puntual a su firma, Porreca explicó que en Fundalum la pieza que se exporta y destina a esa industria es para las cajas de cambio. “Es una pieza que desarrollamos hace 15 años como pieza fundida. La entregábamos en la empresa ZF. Después se mudaron a Pilar y nos la pidieron mecanizada. Después se fueron a Brasil, y teníamos problemas porque muchos entregábamos piezas sueltas”.
Ante ese panorama contó que “tuvimos que asociarnos con una empresa de Buenos Aires para cumplir. Nosotros fundimos, mecanizamos y tratamos la pieza. Después, la mandamos a Buenos Aires, donde otra empresa le pone una barra y así llega el subconjunto después”.
Un mensaje para todos
Porreca, a partir de su experiencia en ese encuentro en el que quedó de manifiesto que las empresas fabrican piezas que las automotrices no compran de manera individual, resaltó que “esta concientización es para todas las partes, incluyendo por supuesto a los gremios”.
También destacó que esta posibilidad asociativa que plantea como una necesidad imperiosa desde lo local para la industria automotriz “se traduce en todos los rubros, con lo cual es una posibilidad muy fuerte”.
“Nosotros hoy dejamos de ser una empresa de fundición para ser una empresa de servicios, y así debe seguir siendo. Acá se demostró que algo así se puede poner en práctica. Nosotros lo llevamos a cabo y muchos talleres nos asisten en mecanizado, y no hay ningún problema. Y así le cumplimos a los clientes como debe ser”.
“Siempre acá se ha hablado de sacar un producto Tandil, con valor agregado, y acá están dadas todas las condiciones”, resaltó.
Lo que falta
Al respecto valoró que en ese camino lo que estaría faltando para poder llevar adelante ese tipo de producción que se agregue a lo local desde lo colectivo, es “una concientización empresaria fundamental”.
“Esto tiene que ser de cada empresario, nosotros incluidos, por supuesto, de que va a ser un beneficio para todos”, indicó en la entrevista con El Eco de Tandil.
Sobre ese camino consideró que esta búsqueda colectiva “tiene que ser algo aglomerado por instituciones, y a nivel Gobierno también. Tenemos que ir todos juntos”.
“Lo positivo fue aquello de que en esa reunión se nombraba a Tandil, y nos están considerando, por lo menos”, dijo.
En relación a la entidad que evaluó que tendría que aglomerar a todas las partes en función de ese objetivo, añadió que podría ser “la Cámara Empresaria o Apymet, en definitiva, cualquiera que pueda aglutinarnos”.
“Alguien tiene que diagramar esto y tratar de tomar conciencia. Lo positivo que nos queda es que Tandil está considerada como una zona potencial para esta importante industria. Brasil nos saca diferencia con esto. En Argentina, y acá, en el pago chico, no lo tenemos. Por lo que pasa por abrir la cabeza de cada uno de los empresarios”, dijo.
También señaló que lo que a lo que hay que apuntar es “agregar valor a nuestras piezas, porque el cliente pide esto, porque cada vez quiere hacer menos trabajo”.
“Antes le mandábamos a la automotriz una pieza fundida. Hoy eso no existe más y tenemos que proveer de esta forma. Tenemos todas las matricerías que podrían hacer los modelos y grandes empresas en condiciones”, indicó, y agregó que la firma SATA con su experiencia como proveedora internacional en la materia podría ser el puntal.*
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios