Imputado por atropellar al mandadero obtuvo el beneficio del arresto domiciliario
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El imputado por haber atropellado al mandadero Emilio Herrería el 3 de febrero pasado, en Paz y España, Hugo Amores, tras notificarse de la elevación a juicio por el grave delito que se le imputa, recibió el beneficio del arresto domiciliario que se haría afectivo a partir de hoy, cuando los efectivos policiales lo trasladen desde la Unidad Penitenciaria 7 de Azul a su vivienda, donde aguardará el juicio.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCabe recordar que el 3 de febrero de este año, alrededor de las 23.15, una camioneta Toyota, que circulaba por la avenida España embistió una moto, que iba por Paz en dirección contraria al centro de la ciudad. El motociclista era el mandadero Emilio Herrería, de 35 años, y a causa de las graves heridas que sufrió falleció prácticamente en el acto. En tanto, guiaba la camioneta Hugo Amores, quien fue detenido el mismo día del hecho y hasta ahora se encontraba en prisión.
El hecho causó gran consternación en la sociedad ya que el joven que falleció era muy querido y a partir del relato de testigos, en su requisitoria el fiscal planteó como hipótesis principal que el acusado conducía una Toyota Hilux con la cual circulaba a excesiva velocidad (superior a los 82 kilómetros por hora) por España desde calle Alem en dirección hacia calle Paz, en una zona urbana, céntrica y altamente transitada, efectuando una carrera callejera, usualmente denominada “picada” con un vehículo Ford Focus y pasó con el semáforo en rojo.
La resolución
La resolución surgió a partir de una presentación de hábeas corpus realizada por el abogado defensor de Hugo Amores hace algunos meses ante la sala sexta del Tribunal de Casación Penal de La Plata.
El pedido se justifica en lo que la defensa considera una calificación prematura de la causa, hasta ahora “Homicidio simple con dolo eventual”, ya que desde el inicio pretendieron que la misma cambiara a “Homicidio culposo”, lo cual reduciría sensiblemente la pena que le correspondería al imputado y podría cambiar su suerte procesal por completo. Por tal razón, el tribunal de alzada evaluó que Amores no debe ser merecedor de encierro en una unidad penitenciaria mientras aguarda el juicio, y determinó que corresponde otorgarle el arresto domiciliario a través de seguimiento electrónico, mediante la pulsera magnética que monitoree sus movimientos dentro del radio de su domicilio.
Se consideró en ese sentido que existen otros medios menos lesivos de privarlo de su libertad y que igualmente los fines del proceso se pueden garantizar.
Justicia, no venganza
En tanto, el abogado Luciano Tumini, el abogado de la familia, aseguró que “la carátula no cambió en ningún momento” pero explicó que hace alrededor de dos meses y medio se le había otorgado el arresto domiciliario a través del Juzgado de Garantías local, lo cual fue apelado por el particular damnificado y la Cámara de Apelaciones de Azul revocó esa decisión, disponiendo que continuara detenido.
“En ese momento se mantuvo detenido a partir del recurso que habíamos interpuesto, pero eso en la verticalidad que presenta el Poder Judicial fue nuevamente cuestionado por la defensa del señor Amores ante el Tribunal de Casación Penal en La Plata y tuvo un criterio distinto al de la Cámara de Azul, revocó la resolución y ahora disponen el encierro domiciliario. Hay distintas opiniones ante una misma calificación”, expuso.
Y aclaró que “para nosotros lamentablemente esto es definitivo. Ya no podemos apelar, ni la fiscalía ni el particular damnificado pueden hacerlo. Hoy no tenemos más recursos para interponer, ésa es la realidad.
“Yo me comuniqué personalmente con la familia, era una posibilidad porque yo siempre los había tenido al tanto y sabían que en su momento le habían otorgado el arresto domiciliario. Por eso consideraban que podía ocurrir pero, obviamente, a bien no lo tomaron, ni ellos, ni yo. No es una resolución que me conforme pero es el sistema judicial que tenemos y al cual debemos acatarnos”, manifestó.
Y resaltó que “la familia no busca venganza, sino justicia. La familia sabe que no se puede hacer más nada judicialmente y en los hechos tampoco se va a manifestar de ninguna manera que sea contraria a derecho”.
Con respecto al control mediante al pulsera magnética indicó que “solamente puede estar adentro de su domicilio, sometido a control policial constante y sorpresivo, y a su vez dentro de su casa se establece a través de la línea telefónica distintos puntos que forman un perímetro y si él se alejara suena justamente una alarma en la central de monitoreo, donde se avisa inmediatamente a la policía y cualquier incumplimiento es causal de que se le revoque el arresto domiciliario”.
Finalmente, estimó que el juicio se llevará adelante entre junio y julio del año próximo.
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